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Por favor inicia sesión con privilegios de administrador y pruébame de nuevo

6929 palabras

Por favor inicia sesión con privilegios de administrador y pruébame de nuevo

La noche en Polanco estaba viva con el bullicio de la CDMX el aroma a tacos al pastor flotando en el aire mezclado con el perfume caro de las morras bien puestas. Tú entras al bar ese de la Avenida Masaryk luces tenues ritmos de cumbia rebajada retumbando en tus huesos. Tus ojos se clavan en ella: Carla una chava de unos treinta curvas que matan cabello negro largo como cascada y una sonrisa que promete pecados. Lleva un vestido rojo ceñido que deja ver el tatuaje de una serpiente en su muslo. Órale wey esta morra es puro fuego piensas mientras te acercas a la barra.

—¿Qué onda carnal? —te dice con esa voz ronca que te eriza la piel— ¿Me invitas un trago o qué?

Tú sonríes pides dos tequilas reposados el cristal frío contra tus labios el líquido ardiente bajando por tu garganta como lava. Hablan de todo y nada de su curro como sysadmin en una empresa de tech de cómo hackea sistemas por diversión. Sus ojos brillan cuando menciona su laptop personal cargada de secretitos. La química es neta el roce accidental de sus dedos en tu brazo manda chispas directo a tu verga que ya se despierta.

Esta chava me va a volver loco con esa mirada de ven y cógeme si no la llevo a su depa ya mismo exploto aquí mismo

Terminan los tragos y en un taxi rumbo a su penthouse en Reforma el tráfico nocturno testigo de sus besos robados. Sus labios saben a tequila y menta su lengua juguetona explorando tu boca el calor de su cuerpo presionado contra el tuyo. Llegan al depa minimalista con vistas al Ángel luces de neón filtrándose por las cortinas. Ella te empuja contra la puerta besándote con hambre sus manos bajando por tu pecho desabrochando tu camisa.

—Ven carnal —susurra– te voy a mostrar algo chido en mi compu.

Te lleva a su escritorio la laptop abierta en una interfaz negra con letras verdes. Es un programa que ella misma armó un simulador de deseos dice riendo. Teclea rápido pero de repente salta un mensaje en rojo: por favor login with administrator privileges and try again. Tú lees en voz alta imitando la voz robótica y ella suelta una carcajada que retumba en tu pecho.

—¡Ja! Ese pinche error siempre sale cuando no le das los privilegios de admin. Mira wey —te dice guiñando– pon tu usuario como admin y la contraseña es carla caliente.

Tecleas obediente el sistema se desbloquea y ¡pum! Pantalla llena de videos eróticos personalizados escenarios de parejas en posiciones imposibles gemidos amplificados llenando la habitación. El olor a su perfume mezclado con el leve sudor de anticipación te envuelve. Ella se sienta en tu regazo su culo firme presionando tu erección creciente a través de los jeans.

—Ahora —murmura mordiendo tu oreja– inicia sesión conmigo con privilegios de administrador y pruébame de nuevo.

Sus palabras te prenden como gasolina el corazón latiéndote a mil. Tus manos suben por sus muslos suaves como seda el vestido subiéndose revelando encaje negro. La besas devorándola lengua enredada saliva dulce el sabor de su gloss de fresa. Ella gime bajito un sonido que vibra en tu verga endureciéndose más. La levantas caminando al sofá su peso ligero en tus brazos piernas envolviéndote.

Acto dos la tensión sube como el volcán en erupción. La despojas del vestido su piel morena brillando bajo la luz tenue pechos perfectos con pezones oscuros ya duros como piedras. Tú te quitas la ropa tu verga saltando libre palpitante goteando pre-semen. Ella la mira con hambre lamiéndose los labios.

Qué chingona verga wey —dice acariciándola despacio sus dedos calientes envolviéndola subiendo y bajando el tacto resbaloso por el sudor. Tú gimes el placer eléctrico subiendo por tu espina.

No mames esta morra sabe lo que hace cada roce es tortura deliciosa quiero metérsela ya pero hay que alargar esto

La recuestas en el sofá abres sus piernas el aroma de su excitación golpeándote como afrodisíaco panocha depilada reluciente de jugos. Lamés su clítoris plano y sensible ella arquea la espalda gritando ¡órale sí! su sabor salado dulce inundando tu lengua. Chupas succionas dedos entrando en su calor húmedo apretado contrayéndose alrededor tuyo. Ella se retuerce uñas clavándose en tu nuca jadeos entrecortados el sonido de su placer mezclándose con la ciudad lejana.

—Muévete carnal —suplica– dame privilegios de admin en tu verga.

Te posicionas la punta rozando su entrada resbaladiza empujas lento centímetro a centímetro su coño tragándote entero caliente como horno apretando delicioso. Empiezas a bombear ritmos lentos profundos cada embestida sacando gemidos guturales de ella sus tetas rebotando hipnóticas. Sudor perlando sus cuerpos el slap slap de piel contra piel olía a sexo puro musk y feromonas. Cambian posiciones ella encima cabalgándote salvaje caderas girando moliendo su clítoris contra tu pubis ojos en blanco de puro éxtasis.

La tensión crece interna lucha por no correrte aún aguanta wey hazla gozar primero piensas mientras la volteas a cuatro gimiendo al ver su culazo redondo invitador. La penetras desde atrás manos en sus caderas marcando ritmo furioso su culo ondulando con cada choque. Ella grita ¡más pendejo más! en tono juguetón empoderador el slang mexicano saliendo natural como el deseo.

El clímax se acerca sus paredes contrayéndose ordeñándote tú aceleras jadeos sincronizados el mundo reduciéndose a ese sofá ese momento. Ella explota primero ¡me vengo carnal! temblando chorros calientes empapando tus bolas. Tú la sigues segundos después verga hinchándose descargando chorros potentes dentro de ella el orgasmo cegador olas de placer derritiéndote.

Acto tres el afterglow envuelve todo colapsan en el sofá cuerpos entrelazados sudor enfriándose piel pegajosa. Besos suaves lentos su cabeza en tu pecho corazón latiendo calmándose. El aroma a sexo lingüe en el aire mezclado con su perfume ahora íntimo.

—Qué chido estuvo wey —murmura ella trazando círculos en tu pecho— como si hubieras logueado perfecto con privilegios de admin.

Neta esta noche fue épica no solo el pinche sexo sino la conexión el juego con la compu todo fluyó como debe ser en la CDMX pura pasión consentida

Ríen bajito planeando la próxima sesión quizás con más privilegios el Ángel de la Independencia testigo mudo desde la ventana. Tú te vas al amanecer besándola una última vez el sabor de ella quedando en tus labios promesa de más logins exitosos en su mundo de placeres desbloqueados.

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