Boletos Para El Tri Leon Gto Noche De Pasión
Tú llegas al centro de León Guanajuato con el sol pegando duro en la nuca el aire cargado de ese olor a tacos al pastor y carne asada que te abre el hambre pero también te pone en mood festivo. Es día de boletaje para el partido de El Tri y la fila para los boletos para el Tri Leon Gto se estira como serpiente por toda la avenida principal. Wey estás emocionado la adrenalina te sube porque hace años que no ves a la selección en vivo y León es tu tierra chica aunque ahora vivas en la capi.
Te paras atrás de una morra que destaca entre la multitud. Tiene el pelo negro largo suelto moviéndose con la brisa caliente una playera ajustada del Tri que marca sus chichis redondos y perfectos unos jeans que le abrazan el culo como guante. Tú sientes un cosquilleo en el estómago no mames ¿quién es esta diosa? Ella voltea platica con una amiga pero sus ojos café oscuro te clavan cuando te ve. Sonríe coqueta y tú le devuelves el guiño sintiendo ya el calor subiendo no solo por el sol.
Órale carnal esta morra está perrísima ¿y si le echo los perros? Los boletos para el Tri Leon Gto son la excusa perfecta para romper el hielo
—Oye ¿ya llevas rato en la fila? —le preguntas acercándote un poco oliendo su perfume dulce mezclado con sudor fresco que te enciende.
—Sí wey como dos horas pero valdrá la pena ¿no? ¡Vamos a gritar goles hasta quedarnos roncos! —responde ella con esa voz ronquita que te hace imaginarla gimiendo.
Se llama Karla 28 años nacida y criada en León fanática del Tri como tú. Su amiga se va adelantando y quedan solos platicando de jugadores de la última fecha de la selección riendo de los árbitros pendejos. La fila avanza lento pero el tiempo vuela porque cada roce accidental de su brazo contra el tuyo te manda chispas. Sientes su piel suave tibia el aroma de su shampoo de coco invadiéndote las fosas nasales.
Al fin llegan a la taquilla. Tú consigues dos boletos premium cerca de la cancha ella uno pero te dice con ojitos de veda:
—Wey ¿me regalas uno? Te invito unas chelas después pa compensar.
Tú aceptas no seas pendejo y salen juntos caminando hacia un bar cercano con terraza. El sol se pone tiñendo el cielo de naranja el bullicio de la calle con vendedores de elotes y música norteña de fondo. En el bar piden micheladas heladas el limón chorreando sal en los bordes. Se sientan pegaditos sus muslos rozando los tuyos bajo la mesa. Hablan de todo de la vida en GTO de cómo León ha crecido de antojos compartidos. Tú sientes su mirada devorándote el pulso acelerado cada sorbo de chela bajando fresco por tu garganta.
Esta noche pinta pa lana carnal. Sus labios carnosos brillando con la sal de la michelada me tienen al borde. ¿Y si la invito a mi hotel?
La noche cae las luces de neón parpadean el bar se llena de fans igual de prendidos. Bailan un rato pegados sus caderas moviéndose al ritmo de cumbia rebajada ella presionando su concha contra tu verga que ya está dura como piedra. Sientes el calor de su cuerpo el sudor perlado en su escote el sabor salado cuando le das un beso en el cuello y ella gime bajito qué rico.
—Vamos a otro lado —te susurra al oído su aliento caliente con sabor a limón y cerveza.
Salen tomados de la mano caminando rápido hacia tu hotel boutique en el corazón de León no un tugurio sino con alberca rooftop y vistas al cerro. En el elevador no aguantan se comen a besos sus lenguas enredándose húmedas jugosas manos explorando. Tú le aprietas las nalgas firmes ella te soba la verga por encima del pantalón gimiendo estás bien grande wey. El ding del elevador los separa riendo jadeantes.
En la habitación encienden la tele con highlights del Tri pero nadie presta atención. Se desnudan lento saboreando cada prenda que cae. Su cuerpo desnudo es un sueño piel morena suave tetas grandes con pezones oscuros duros culo redondo depilada con un triángulo negro que te hace salivar. Tú alto musculoso por el gym verga gruesa venosa palpitando. El aire acondicionado zumba pero el calor entre ustedes es sofocante olor a excitación almizcle y perfume mezclado.
No mames esto es mejor que cualquier gol de El Tri. Su piel sabe a miel y sal quiero comérmela entera
La tiras en la cama king size mullida sus piernas se abren invitándote. Bajas la boca a sus tetas chupando lamiendo mordisqueando suave ella arquea la espalda gimiendo ¡ay sí wey así! Tus manos recorren su vientre plano bajan a su panocha ya empapada resbalosa. Metes dos dedos adentro sintiendo las paredes calientes apretadas succionándote ella se retuerce oliendo a sexo puro.
—Mámamela —te pide y tú obedeces bajando la lengua a su clítoris hinchado lamiendo círculos chupando jugos dulces salados ella agarra tu cabeza empujando no pares cabrón qué rico tu lengua. Sus muslos tiemblan el cuarto lleno de sus gemidos ahogados y el slap de tu boca en su coño.
La pones de rodillas en cuatro su culo empinado perfecto. Le das nalgadas suaves rojas ella pide más más fuerte. Escupe en tu mano lubrica tu verga y la pones en su entrada resbalosa. Entras despacio centímetro a centímetro sintiendo cómo la estira la abraza apretada caliente. ¡Qué chingón! Empujas hondo ella grita de placer empujando hacia atrás.
Follan duro el colchón cruje sus cuerpos chocan sudorosos piel contra piel resbalosa. Tú la agarras de las caderas embistiéndola profundo tocando su cervix ella se vine primero convulsionando gritando ¡me vengo wey me vengo! chorros calientes mojando las sábanas. Tú sigues palas rápidas lentas girando sintiendo sus contracciones ordeñándote.
Cambian posiciones ella encima cabalgándote tetas rebotando manos en tu pecho uñas clavándose. Tú le aprietas el culo guiándola su panocha devorando tu verga. El olor a sexo intenso sudor semen preeyaculatorio. Sus ojos fijos en los tuyos conexión profunda más que solo cogida es pasión compartida por la vida por El Tri por esta noche loca.
Sus paredes me aprietan tanto voy a explotar pero quiero que dure para siempre esta morra es fuego puro
La volteas misionero piernas en tus hombros follándola profundo besos hambrientos lenguas batallando. Sientes el orgasmo subiendo bolas apretadas me vengo Karla ella aprieta échamela adentro estoy a salvo. Explotas chorros calientes llenándola ella se viene otra vez arañándote la espalda gemidos mezclados en éxtasis.
Caen exhaustos enredados sudorosos pegajosos respirando agitados. El cuarto huele a sexo puro pasión desbordante. Besos suaves caricias perezosas ella acurrucada en tu pecho corazón latiendo fuerte contra el tuyo.
—Gracias por el boleto wey —susurra riendo —y por esta noche inolvidable.
—Los boletos para el Tri Leon Gto fueron lo de menos —respondes besándole la frente —tú eres el verdadero premio.
Se duermen así piel con piel soñando con goles y más noches de fuego. Al día siguiente irán al estadio juntos mano en mano listos para gritar pero sabiendo que la verdadera pasión ya la vivieron. León GTO testigo de su encuentro ardiente una historia que contarán con sonrisas pícaras por años.