El Encanto Sensual de Björk Guðmundsdóttir y Trío Guðmundar Ingólfssonar Gling Gló
Entras al departamento en Polanco con el corazón latiendo fuerte neta que el tráfico de la Ciudad de México te tiene hasta la madre pero al cruzar la puerta todo cambia. Marco está ahí esperándote con esa sonrisa pícara que te derrite las piernas. Lleva puesta una camisa blanca ajustada que marca sus pectorales y unos jeans que le quedan como pintados. El aire huele a incienso de vainilla y jazmín que él prendió para ambientar. Órale piensas este wey sabe cómo ponerme de ánimos.
"Ven carnala" te dice con voz ronca extendiendo la mano. Te quitas los tacones de un tirón y caminas hacia él sintiendo el piso de madera cálida bajo tus pies descalzos. Se acerca y te besa el cuello suave raspando su barba de tres días contra tu piel. Ese toque te eriza los vellos y un escalofrío te recorre la espalda.
¿Por qué carajos este hombre me pone así de loca con solo un beso?te preguntas mientras tus manos suben por su pecho.
Marco te lleva a la sala donde la mesa de centro tiene una botella de mezcal artesanal y dos vasos. Sirve un trago y te lo pasa mirándote a los ojos. "Hoy encontré algo chingón" dice sacando su teléfono y conectándolo al sistema de sonido Bose que retumba en las paredes. "Escucha esto." La música empieza suave con voces etéreas y folk islandés puro. Es Björk Guðmundsdóttir & Tríó Guðmundar Ingólfssonar Gling Gló ese álbum que parece sacado de un sueño nórdico lleno de melancolía y magia. Las notas de acordeón y las voces cristalinas llenan el aire como un hechizo antiguo envolviéndolos en una niebla sonora.
Te sientas en el sofá de piel suave y él se arrodilla frente a ti quitándote la blusa despacio. Sus dedos rozan tus hombros desnudos y bajas la mirada para ver cómo tus pezones se endurecen bajo el brasier de encaje negro. El mezcal quema dulce en tu garganta con sabor a humo y agave mientras la canción Gling Gló sube de volumen con su ritmo juguetón. "Baila conmigo" te pide poniéndose de pie y jalándote suave. Te levantas y sus caderas se pegan a las tuyas moviéndose al compás. Sientes su verga endureciéndose contra tu vientre a través de la tela y un calor húmedo crece entre tus piernas.
La segunda parte del acto se enciende como el fuego de un volcán. Sus manos bajan por tu espalda desabrochando el brasier con un chasquido experto. Tus tetas quedan libres y él las acaricia con las palmas ásperas de tanto gym. Qué rico se siente su toque piensas lamiéndote los labios. La música sigue con esa voz de Björk que suena como un susurro de sirena hipnótica y tú respondes besándolo con hambre devorando su lengua jugosa que sabe a mezcal y deseo.
"No seas pendejo Marco quítate la ropa ya" le exiges jadeando y él obedece bajándose los jeans revelando su verga gruesa palpitante lista para ti. Te empuja suave contra la pared fría del pasillo y su boca recorre tu cuello bajando hasta mamar tus pezones. Cada chupada envía descargas eléctricas directo a tu clítoris que late como tambor. El olor de su sudor mezclado con el tuyo llena el aire almizclado y excitante. Tus uñas se clavan en su espalda musculosa dejando marcas rojas mientras la canción cambia a un ritmo más intenso del Trío Guðmundar Ingólfssonar que parece marcar el pulso de sus cuerpos.
Esto es puro vicio neta que esta música nos está volviendo locosreflexionas mientras él te levanta una pierna y mete la mano en tu tanga. Sus dedos encuentran tu panocha empapada resbaladiza de jugos y empieza a frotar tu clítoris en círculos lentos. Gimes alto ahogado por el sonido folk que vibra en los parlantes. "Estás bien mojada mi reina" murmura contra tu oreja y tú respondes "Es por ti wey cárgame ya." Pero él no se apura juega contigo metiendo un dedo luego dos curvándolos para tocar ese punto que te hace arquear la espalda. El placer sube en olas cada roce más intenso el calor entre tus muslos insoportable.
Lo jalas al cuarto principal donde la cama king size con sábanas de algodón egipcio los espera. La luz tenue de las velas parpadea proyectando sombras danzantes en las paredes blancas. Se tumba y tú te subes encima frotando tu panocha contra su verga dura como piedra sintiendo cada vena pulsar. La fricción te hace gemir y el sabor salado de su piel cuando lo besas en el pecho te enloquece. "Métemela ya" le ruegas y él te agarra las caderas empalándote despacio. ¡Ay cabrón qué chingón! sientes cómo te llena estirándote delicioso el dolor placer mezclado perfecto.
Empiezas a cabalgarlo al ritmo de Gling Gló subiendo y bajando con las caderas girando. Sus manos aprietan tu culo suave y carnoso guiando el movimiento. El sonido húmedo de vuestros cuerpos chocando se mezcla con las voces islandesas creando una sinfonía erótica. Sudas gotas calientes que caen sobre su pecho y él las lame con deleite. Tus pechos rebotan libres y él los agarra pellizcando los pezones enviando chispas de éxtasis.
Esto es el paraíso puropiensas mientras el orgasmo se acerca como tormenta.
La intensidad crece él se sienta abrazándote fuerte y te voltea quedando encima. Ahora te coge profundo cada embestida golpeando tu cervix con precisión. Gritas su nombre "¡Marco más duro!" y él acelera sudando profusamente el olor a macho en celo invadiendo tus sentidos. Tus piernas lo envuelven apretando sus nalgas musculosas urgiéndolo más adentro. La música llega a un clímax folk salvaje y tú explotas primero contrayéndote alrededor de su verga ordeñándolo con espasmos violentos. Olas de placer te barren el cuerpo tiemblas arqueándote el clítoris pulsando incontrolable.
Él gruñe animalesco y se corre dentro de ti chorros calientes llenándote hasta rebosar. Sientes cada espasmo su verga latiendo descargando todo. Colapsan juntos jadeando piel contra piel pegajosa de sudor y fluidos. La canción termina suave dejando un eco en el aire. Marco te besa la frente suave "Te amo mi vida" murmura y tú respondes acurrucándote en su pecho escuchando su corazón galopante calmarse.
En el afterglow se quedan así envueltos en las sábanas revueltas el aroma a sexo y mezcal flotando. Piensas en cómo esa música de Björk Guðmundsdóttir & Tríó Guðmundar Ingólfssonar Gling Gló transformó una noche normal en algo mágico eterno.
Neta que hay que ponerla más seguidodecides con una sonrisa perezosa. El mundo afuera con sus cláxones y prisa desaparece solo quedan ustedes dos en esa burbuja de placer compartido.