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El Tri Tip Steak que Enciende la Pasion

7146 palabras

El Tri Tip Steak que Enciende la Pasion

El sol del atardecer teñía de naranja el patio trasero de la casa en las colinas de Guadalajara. Tú estabas ahí parado frente a la parrillera encendida el aire cargado con el aroma ahumado de las brasas recién prendidas. Ana tu mujer desde hace cinco años se acercaba con una sonrisa pícara en los labios sosteniendo el paquete de carne envuelto en papel carnicero. Órale carnal te dijo con esa voz ronca que siempre te ponía la piel chinita este tri tip steak se ve bien jugoso hoy lo vamos a asar chingón para que quede perfecto. Sus ojos cafés brillaban con picardía mientras desataba el paquete revelando esa pieza triangular de res roja y marmoleada lista para la acción.

Tú sentías el calor de las llamas lamiendo el metal de la parrilla mientras untabas aceite de oliva en el tri tip steak con pinceladas lentas deliberadas. El aceite chisporroteaba al caer y el olor carnoso empezaba a invadir todo. Ana se paró a tu lado su cadera rozando la tuya accidentalmente o no tanto. Llevaba un vestido floreado ligero que se pegaba a sus curvas con la brisa cálida del atardecer.

Pinche wey siempre se ve tan chulo cuando cocina
pensabas tú mientras la mirabas de reojo sus pechos subiendo y bajando con cada respiración profunda. Ella cortó cebolla y chiles güeros para la salsa sus dedos ágiles moviéndose como si te provocaran en secreto.

Colocaste el tri tip steak sobre las rejas calientes y el sonido fue inmediato un siseo furioso como un beso ardiente. El humo se elevó en espirales grises mezclándose con el perfume de su cabello a coco y jazmín. Ana se inclinó para voltear las verduras su escote abriéndose lo justo para que vieras el valle suave de sus senos. Neta murmuraste este tri tip steak va a quedar de lujo pero tú estás más rica. Ella rio bajito un sonido gutural que te vibró en el pecho y te dio un codazo juguetón. Pendejo contestó concéntrate o se va a quemar y después no me lo comes todo.

El tiempo se estiraba mientras volteabas la carne cada pocos minutos el jugo goteando y explotando en chispas. Sudabas la camisa pegándose a tu espalda el calor de la parrilla subiendo por tus piernas como una caricia prohibida. Ana untaba mantequilla con ajo derretida sobre el tri tip steak el vapor envolviéndolos a ambos. Sus dedos rozaron tu mano al pasarte el plato y ahí fue cuando sentiste la electricidad el pulso acelerado latiendo en tu cuello. Ella levantó la vista sus labios entreabiertos brillando con un toque de salsa que acababa de probar.

Quiero saborearla ya no solo la carne
rugía tu mente mientras el aroma almizclado de su excitación empezaba a mezclarse con el del asado.

Apagaste la parrilla por un segundo para reposar el tri tip steak perfecto crujiente por fuera jugoso por dentro. Ana se acercó más su cuerpo presionando contra el tuyo el calor de su piel traspasando la tela. Prueba esto dijo ofreciéndote un pedazo en su tenedor los ojos fijos en los tuyos. Lo mordiste el sabor explosivo salado tierno con notas ahumadas inundando tu boca. Pero era su mirada la que te devoraba. Te inclinaste y la besaste lento profundo su lengua danzando con la tuya saboreando el eco de la carne y algo más dulce prohibido. Sus manos subieron a tu nuca tirando de tu cabello suave pero firme me encanta cuando te pones así de caliente wey jadeó contra tus labios.

La tensión crecía como el fuego bajo la parrilla. La llevaste al borde de la mesa de madera rústica del patio sus nalgas sentándose en el borde fresco contrastando con el calor de sus muslos. Le subiste el vestido exponiendo su piel morena suave como el terciopelo del tri tip steak cocido a punto.

Su coñito ya brilla como el jugo de la carne lista para ser devorada
pensaste mientras besabas su cuello inhalando su sudor mezclado con el humo residual. Ella gemía bajito ay cabrón no pares tócame ahí sus uñas clavándose en tus hombros. Tus dedos exploraron bajando por su vientre plano hasta encontrar el calor húmedo entre sus piernas resbaloso invitador. La frotaste en círculos lentos sintiendo su clítoris endurecerse como la costra del tri tip steak bajo el fuego.

Ana te empujó hacia atrás desabrochando tu pantalón con urgencia. Tu verga saltó libre dura palpitante oliendo a deseo crudo. Qué chingón tu tri tip steak personal bromeó ella lamiéndose los labios antes de arrodillarse en el pasto tibio. Su boca caliente envolvió tu punta succionando con maestría la lengua girando alrededor como si saboreara el mejor corte de res. Sentiste el tirón en tus bolas el calor subiendo por tu espina el sonido húmedo de su chupada mezclándose con el canto de los grillos nocturnos. Más profundo mami gruñiste y ella obedeció tragándote hasta la garganta sus ojos lagrimeando de placer puro.

No aguantaste más la levantaste colocándola de espaldas sobre la mesa el vestido hecho un nudo en su cintura. El tri tip steak olvidado enfriándose a un lado pero su jugo aún goteaba como preludio. Te posicionaste detrás frotando tu verga contra su entrada mojada resbaladiza. Entra ya pendejo me tienes loca suplicó ella arqueando la espalda. Empujaste lento centímetro a centímetro sintiendo sus paredes apretarte como un guante ardiente. El slap de piel contra piel empezó rítmico el patio llenándose de sus jadeos y tus gruñidos. Sudor corría por tu pecho goteando sobre su espalda el olor a sexo crudo opacando el del asado.

Aceleraste el ritmo embistiéndola fuerte profundo cada thrust sacándole alaridos de puro gozo. Sus tetas rebotaban contra la madera sus manos aferradas al borde.

Es mía toda suya esta pasión que arde como la parrilla
martilleaba en tu cabeza mientras sentías su coño contraerse ordeñándote. Ella giró la cabeza córrete conmigo fóllame más duro y obedeciste clavándote hasta el fondo el mundo reduciéndose a ese calor resbaloso. El clímax la golpeó primero su cuerpo temblando un grito ronco escapando ¡chingado sí! ondas de placer apretándote. Tú explotaste segundos después llenándola con chorros calientes tu visión nublándose en blanco puro éxtasis.

Colapsaron juntos respirando agitados el patio ahora fresco con la noche cayendo. Ana se giró en tus brazos besándote suave lánguida. Pinche tri tip steak el mejor que hemos comido murmuró riendo mientras picaba un pedazo frío del plato cercano ofreciéndotelo. Lo masticaste el sabor ahora mezclado con el salado de su piel y el tuyo. Te recostaste en la mesa con ella acurrucada el corazón latiendo en unisono. El humo se disipaba las estrellas saliendo una a una.

Esto es lo nuestro pasión simple ardiente como un buen asado mexicano
reflexionaste mientras el afterglow los envolvía en paz satisfecha. Mañana habría más pero esta noche era perfecta eterna en su crudeza sensorial.

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