Relatos Salvajes
Inicio Sexo en Grupo Sexo Trío Dos Mujeres Un Hombre Inolvidable Sexo Trío Dos Mujeres Un Hombre Inolvidable

Sexo Trío Dos Mujeres Un Hombre Inolvidable

6433 palabras

Sexo Trío Dos Mujeres Un Hombre Inolvidable

Estás en una fiesta playera en Puerto Vallarta, el sol ya se ha metido pero el calor sigue pegando como beso de novia. La arena tibia bajo tus pies descalzos, el olor a sal y coco flotando en el aire, y el ritmo de la cumbia retumbando desde los altavoces. Tú, un wey de treinta tacos, bien puesto con tu camisa guayabera abierta mostrando el pecho moreno, tomas un trago de tequila reposado que quema rico la garganta. Ahí las ves: Ana y Luisa, dos morras que parecen salidas de un sueño culero. Ana, con su pelo negro largo hasta la cintura, curvas que matan en ese bikini rojo que deja poco a la imaginación, y Luisa, rubia teñida, tetas firmes asomando por el top diminuto, nalgas redondas que se mueven al bailar.

Se acercan riendo, con shots en la mano. Órale, guapo, dice Ana, rozando tu brazo con sus dedos calientes. ¿Bailas o qué? Luisa te guiña, su aliento huele a piña colada. Bailan pegaditas, sus cuerpos sudados presionando contra el tuyo. Sientes el calor de sus pieles, el roce de sus chichis contra tu pecho, y ya sientes la verga endureciéndose en los shorts.

¿Qué chingados? Dos mamacitas así de ricas queriendo juego... neta que esta noche va a estar cabrona.
Hablan de todo: de la vida en la playa, de lo pendejo que es el ex de Luisa, de cómo Ana extraña un sexo trío 2 mujeres 1 hombre como los que ven en esas pelis prohibidas.

La tensión sube como la marea. Ana te besa primero, su lengua dulce y juguetona explorando tu boca, mientras Luisa te muerde el lóbulo de la oreja, susurrando Ven con nosotras, carnal. Te llevan a su casa rentada, una villa con vista al mar, luces tenues y velas de vainilla encendidas. El aire acondicionado zumba suave, contrastando con el bochorno de afuera. Cierran la puerta y ya están sobre ti, quitándote la camisa con urgencia. Sus manos recorren tu torso, uñas raspando ligero, enviando chispas por tu espina.

Te queremos a ti para nuestro sexo trío 2 mujeres 1 hombre, dice Luisa, desatando su top. Sus tetas saltan libres, pezones rosados endurecidos por la excitación. Ana se arrodilla, desabrochando tus shorts, y saca tu verga ya tiesa como palo de escoba. Mira qué chula, hermana, exclama, lamiendo la punta con la lengua plana, saboreando el precum salado. Tú gimes, el sonido gutural saliendo de tu garganta, mientras el olor a sus perfumes mezclados con sudor y deseo llena la habitación.

Las sientas en el sofá de cuero fresco, tejes entre sus piernas abiertas. Primero Ana: su concha depilada brilla húmeda, labios hinchados invitándote. La lames despacio, saboreando su jugo dulce como mango maduro, su clítoris palpitando bajo tu lengua. ¡Ay, wey, qué rico chupas! grita ella, arqueando la espalda, sus muslos temblando contra tus orejas. Luisa no se queda atrás; se pone detrás de ti, masajeando tus huevos con manos expertas, mordisqueando tu cuello. El tacto de su piel suave contra tu espalda, el calor de su aliento, todo acelera tu pulso.

Cambias a Luisa, su coño más peludito, aroma almizclado y terroso que te enloquece. La penetras con los dedos primero, curvándolos para tocar ese punto que la hace jadear ¡Más, cabrón, más!. Ana se une, chupando tus tetillas, sus uñas clavándose en tus nalgas. La habitación huele a sexo puro: fluidos, sudor, el leve rastro de tequila en sus alientos. Tus pensamientos giran:

Neta, esto es el paraíso. Dos mujeres devorándome, sus cuerpos perfectos retorciéndose por mí. No aguanto más.

Las pones de rodillas en la cama king size, sábanas de algodón egipcio suaves como caricia. Tú en medio, verga lista. Ana se sube primero, montándote despacio, su concha apretada engulléndote centímetro a centímetro. Sientes eso? Mi calor adentro, murmura, moviendo las caderas en círculos lentos. El slap slap de piel contra piel, sus gemidos altos como olas rompiendo. Luisa besa a Ana, lenguas enredadas, tetas frotándose, mientras te cabalga más fuerte. Tú agarras sus nalgas, amasando la carne firme, el sudor goteando por tu pecho.

Cambian posiciones: Luisa a gatas, tú embistiéndola por atrás, verga hundiéndose profundo en su humedad resbalosa. ¡Dame duro, mi amor! suplica, empujando contra ti. Ana debajo de ella, lamiendo donde se unen, su lengua rozando tus huevos cada embestida. El sonido es obsceno: chapoteos húmedos, respiraciones agitadas, ¡Sí, sí, pinche rico! gritando al unísono. Sientes el orgasmo construyéndose, bolas apretadas, venas pulsando. Pero aguantas, queriendo alargar el placer.

Las volteas, ahora tú en el centro. Ana te mama la verga empapada de Luisa, succionando con vacuum, ojos mirándote traviesos. Luisa se sienta en tu cara, su concha frotándose contra tu boca, jugos chorreando por tu barbilla. Saboreas su esencia salada, lengua danzando en su clítoris hinchado. Sus muslos aprietan tu cabeza, casi ahogándote en éxtasis.

Esto es sexo trío 2 mujeres 1 hombre en su máxima expresión, carnal. No hay vuelta atrás.
La tensión crece, sus cuerpos temblando, gemidos convirtiéndose en gritos.

Ana se corre primero, montándote de reversa, su culo rebotando, concha contrayéndose alrededor de tu pija como puño caliente. ¡Me vengo, wey, ay Dios! chorrea, empapándote. Luisa sigue, dedos en su clítoris mientras la follas, explotando en oleadas, ¡No pares, cabrón!. Tú no aguantas más: sacas la verga, ellas arrodilladas, bocas abiertas. Chorros calientes salpican sus lenguas, caras, tetas. Ellas se lamen mutuamente, tragando tu leche espesa, sabor amargo y salado.

Caen exhaustos en la cama, cuerpos entrelazados, pieles pegajosas de sudor y fluidos. El mar susurra afuera, brisa fresca entrando por la ventana. Ana acaricia tu pecho, Qué chingón fue ese sexo trío 2 mujeres 1 hombre, dice perezosa. Luisa besa tu hombro, Vuelve cuando quieras, guapo. Tú sonríes, corazón latiendo calmado, el aroma a sexo lingering en el aire.

Neta que esta noche cambió todo. Dos mujeres increíbles, placer puro, sin complicaciones. Vida chida.

Se duermen así, piernas enredadas, respiraciones sincronizadas. Mañana será otro día playero, pero esta memoria quedará grabada, un fuego que arde lento en tus venas.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatossalvajes.cc.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.