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Bjork Lars von Trier Deseo Desenfrenado

7641 palabras

Bjork Lars von Trier Deseo Desenfrenado

La noche en tu depa de la Roma Norte estaba perfecta el aire fresco de octubre colándose por la ventana entreabierta trayendo olores a jazmín del jardín vecino y el zumbido lejano de los coches en Insurgentes. Tú recostada en el sillón de piel suave con las piernas cruzadas sobre las de él tu novio Marco ese morro alto de ojos verdes que siempre te ponía como moto con solo una mirada. Habían decidido ver Dancer in the Dark esa peli intensa de Bjork Lars von Trier que tanto te gustaba por la voz etérea de ella y la crudeza del director. La pantalla del proyector casero iluminaba la habitación con tonos azulados parpadeantes el sonido envolvente de la música de Bjork llenando el espacio como un pulso vivo.

Marco te rodeaba con su brazo fuerte el calor de su piel traspasando la tela ligera de tu blusa de algodón mexicana bordada. Qué chido estar así pensabas mientras veías a Bjork en pantalla cantando con esa pasión desgarradora que te erizaba la piel. Su mano empezó a juguetear distraída con el borde de tu falda corta subiendo apenas un centímetro rozando tu muslo interno. Sentiste un cosquilleo eléctrico subir por tu pierna directo a tu centro el aroma de su loción de sándalo mezclándose con el leve sudor que empezaba a perlar su cuello.

¡No mames este wey siempre sabe cómo encender la mecha!
te decías en silencio mordiéndote el labio mientras la escena en la peli se ponía más tensa Bjork bailando en la fábrica con esa mezcla de dolor y éxtasis.

"Órale mira cómo canta esa morra parece que te está viendo a ti" murmuró Marco su aliento cálido contra tu oreja haciendo que se te pusieran los vellos de punta. Reíste bajito un sonido ronco que traicionaba tu excitación creciente y giraste la cara para rozar sus labios carnosos. El beso empezó suave labios explorando con sabor a tequila reposado que habían tomado antes dulce y ahumado pero pronto se volvió hambriento lenguas enredándose con urgencia. Sus dedos se colaron bajo tu falda encontrando el encaje de tus calzones ya húmedos por la anticipación. Chingado qué rico se siente su toque pensaste arqueando la espalda mientras él masajeaba despacio círculos lentos que te hacían jadear contra su boca.

La peli seguía de fondo la voz de Bjork elevándose en un lamento que parecía soundtrack perfecto para lo que pasaba entre ustedes pero ya nadie prestaba atención real. Marco te levantó en brazos como si no pesaras nada sus músculos tensos bajo la camisa ajustada y te llevó al cuarto el colchón king size esperándolos con sábanas de hilo egipcio frescas oliendo a lavanda. Te dejó caer suave riendo cuando rebotaste y se quitó la camisa revelando su pecho lampiño marcado por horas en el gym. Este pendejo es un pinche dios griego reflexionaste lamiéndote los labios mientras él se arrodillaba al borde de la cama besando tu ombligo bajando despacio.

Acto dos la tensión subiendo como la marea en Acapulco. Sus manos expertas desabrocharon tu blusa dejando al aire tus tetas firmes con pezones ya duros como piedritas. Los lamió chupó mordisqueó suave el sonido húmedo de su boca contra tu piel mezclándose con tus gemidos ahogados. "Qué ricas tus chichis mi amor" gruñó bajando más hasta arrancarte los calzones con los dientes un gesto juguetón que te sacó una carcajada entrecortada. El aire fresco rozó tu panocha expuesta ya reluciente de jugos el olor almizclado de tu arousal llenando el cuarto como una invitación irresistible.

Te abrió las piernas con delicadeza besando el interior de tus muslos dejando huellas húmedas que se enfriaban al instante contrastando con el fuego que crecía adentro. Cuando su lengua tocó tu clítoris fue como un rayo directo placer puro explotando en ondas.

¡Ay wey no pares chúpame más!
gritaste en tu mente arqueándote contra su cara mientras él lamía sorbía introduciendo un dedo luego dos curvándolos justo en ese punto que te volvía loca. El sabor salado dulce de ti en su boca lo enloquecía oías sus gruñidos roncos vibrando contra tu carne sensible. Tus manos enredadas en su pelo oscuro tirando suave guiándolo más profundo el ritmo acelerando con cada lamida cada succción. Sudabas ahora el olor a sexo crudo mezclándose con el jazmín de afuera pulsos latiendo en tus oídos como tambores.

Pero querías más lo necesitabas. Lo jalaste arriba besándolo feroz probando tu propio sabor en su lengua embriagador prohibido delicioso. "Métemela ya Marco no mames" le exigiste desabrochando su jeans liberando su verga gruesa venosa palpitante goteando precum. La agarraste bombeándola despacio sintiendo las venas bajo tu palma el calor abrasador. Él jadeó "Estás cañona mi reina" posicionándose entre tus piernas frotando la cabeza contra tu entrada lubricada resbalando juguetona.

Entró lento centímetro a centímetro estirándote deliciosamente el sonido de carne húmeda uniéndose eco en la habitación. ¡Qué chingón se siente tan llena tan completa! pensaste clavando uñas en su espalda mientras él empezaba a moverse embestidas profundas pausadas al principio. El roce interno perfecto golpeando tu punto G con cada thrust el slap slap de pelvis contra pelvis rítmico hipnótico. Cambiaron posiciones tú encima cabalgándolo como amazona salvaje tetas rebotando manos en su pecho sintiendo su corazón galopando al unísono con el tuyo. Sudor goteando de su frente cayendo en tus labios salado excitante.

La intensidad crecía palabras sucias volando "Chíngame más duro pendejo" "Sí mi amor rómpeme la panocha" risas mezcladas con gemidos el cuarto un horno de deseo. Él te volteó a cuatro patas agarrando tus caderas embistiendo fuerte profundo el ángulo perfecto para rozar todo. Tus paredes contrayéndose alrededor de su verga ordeñándolo el orgasmo construyéndose como tormenta lejana retumbando cada vez más cerca.

Ya viene ya no aguanto este placer me va a matar de lo bueno
rugiste internamente mordiendo la almohada para no gritar demasiado.

Acto final la liberación explosiva. Marco aceleró gruñendo animal "Me vengo mi amor" y tú sentiste el primer espasmo caliente llenándote chorros espesos mientras tu propio clímax te barría olas y olas contracciones brutales placer cegador estrellas detrás de tus párpados cerrados. Gritaste su nombre un aullido primal colapsando sobre las sábanas temblando exhausta plena. Él se dejó caer a tu lado envolviéndote en brazos fuertes besos suaves en tu sien el olor a sexo satisfecho impregnando todo.

Minutos después el afterglow puro respiraciones calmándose pulsos volviendo a normal. La peli había terminado hace rato créditos rodando en silencio pero el eco de Bjork Lars von Trier seguía en tu mente esa fusión de arte y crudeza que había detonado todo. "Fue chingón amor como si fuéramos ellos en la pantalla" murmuró Marco trazando círculos perezosos en tu espalda. Reíste suave acurrucándote más cerca sintiendo su verga semiablandada contra tu nalga un recordatorio juguetón. Estas noches son las que hacen la vida pinche mágica pensaste con una sonrisa boba el cuerpo lánguido feliz resonando con una paz profunda.

La luna se colaba por las cortinas pintando sus cuerpos entrelazados en plata y sombra promesa de más noches así inspiradas en pasiones ajenas pero vividas en carne propia. Durmieron pegados el corazón latiendo al unísono listos para lo que el amanecer trajera.

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