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Try Hard Skins que Encienden

7414 palabras

Try Hard Skins que Encienden

Entras al cybercafé en el corazón de la Condesa, con el bullicio de la ciudad filtrándose por las ventanas empañadas. El aire huele a café de olla recién hecho y a esos chicles de menta que mascan los chavos concentrados en sus pantallas. Las luces neón parpadean sobre los setups gamers, y el sonido de teclados mecánicos retumbando como balazos te pone la piel chinita. Tú, con tu playera ajustada de tu squad favorita y unos shorts que marcan tus curvas justas, buscas tu lugar en el torneo de Fortnite. Neta, hace rato que no juegas en LAN, y el cosquilleo en el estómago te dice que esta noche va a estar chida.

Te sientas frente a una estación con RGB full, el mouse se siente pesado en tu mano, suave como piel recién afeitada. Enciendes el rig y entras al lobby. Ahí lo ves: un username que grita try hard, con un skin legendario que brilla en la pantalla, todo chambeado con animaciones épicas. "Puta madre, qué try hard skins trae ese wey", piensas, mientras lo agregas al party. Su voz sale por el headset, grave y con ese acento chilango que te eriza los vellos de la nuca: "

Órale, güey, ¿lista pa' dropear y sweatear?
" Su risa es ronca, como si ya supiera que te está midiendo.

El primer drop es brutal. Sus movimientos son precisos, el skin de él bailando en la pantalla mientras builda rampas imposibles. Tú sientes el calor subiendo por tus muslos, el plástico del asiento pegándose a tu piel sudada. Cada kill que hace, su voz se acelera: "

Neta, qué buena aim tienes, carnala. Me late cómo juegas.
" El chat del lobby se llena de emojis de fuego, pero tú solo oyes su respiración agitada al micrófono, oliendo a victoria y algo más... deseo crudo.

Entre rondas, volteas. Está dos estaciones allá, moreno, con brazos tatuados que asoman por la manga corta de su camiseta negra. Su piel brilla bajo las luces, como si se hubiera echado bronceador antes de venir, tersa y firme, de esas try hard skins que los weyes se curran en el gym pa' impresionar. Te cachas mirándolo y él te guiña, con una sonrisa pícara que te hace apretar las piernas. "

¿Quieres duo real o qué?
", dice por voz, y tú respondes con un "Simón, pendejo, ven pa'cá".

El torneo avanza, pero la tensión entre ustedes crece como un storm closing in. Pierden una partida por un tercer party, y él suelta un "¡No mames!", riendo. Sus manos grandes, con callos de tanto controller, rozan las tuyas al pasarte un refresco helado. El frío del vidrio contrasta con el calor de sus dedos, y sientes un chispazo que te baja directo al centro. Huele a su colonia, madera y cítricos, mezclado con el sudor fresco de la competencia. Tus pezones se marcan bajo la tela, y rezas pa' que no lo note... pero lo nota. Sus ojos bajan un segundo, y su mirada te quema.

¿Por qué carajos me pones así, wey? Solo con verte jugar...
, piensas, mientras el juego sigue. En la siguiente ronda, él te salva de un sniper, y su voz se pone baja: "
Cúbreme las espaldas, mami. Yo te cubro el culo.
" Neta, ese doble sentido te moja las panties. El sonido de sus teclas es hipnótico, como un latido acelerado, y tú imaginas esas manos en tu piel, apretando, explorando.

Al final del heat, quedan terceros. El cyber se vacía un poco, la música reggaetón retumba suave de los speakers. Él se para, estirándose, y su playera se sube dejando ver abdominales marcados, piel morena lisa como chocolate derretido. "

¿Netas quedamos así? Vamos por unas cheves a celebrar, ¿o qué?
", propone. Tú asientes, el corazón latiéndote en la garganta. Salen al balcón techado, con vista a las luces de la colonia. El viento fresco acaricia tu piel expuesta, y él se acerca, ofreciéndote una cerveza fría. Sus dedos rozan los tuyos otra vez, esta vez adrede.

Hablan de skins raros que ha unlocked, de cómo se try hardea pa' conseguirlos. "

Pero las mejores skins son las reales, ¿no? Como la tuya...
", dice, y su mano sube por tu brazo, suave, explorando la textura de tu piel. Tú sientes el pulso en tus venas, el aroma de su aliento a menta y cerveza. Lo jalas por la camiseta, y sus labios chocan con los tuyos. Besa como juega: intenso, dominante pero atento. Su lengua sabe a victoria dulce, y sus manos bajan a tu cintura, apretando carne suave bajo la tela.

La tensión explota ahí mismo. Lo empujas contra la pared del balcón, el ladrillo áspero raspando su espalda mientras tú desabrochas su cinturón. Su verga salta libre, dura como el acero de un build, venosa y caliente bajo tu palma. "

Chingada madre, qué rica mano tienes
", gime, y tú la acaricias lento, sintiendo el pulso latiendo contra tu piel. Él te voltea, manos en tus tetas, pellizcando pezones duros como balines. El sonido de la ciudad abajo es un rugido lejano, pero aquí solo oyen jadeos y tela rasgándose.

Te baja los shorts, dedos hundiéndose en tu panocha empapada. "

Estás chorreando, güey. Todo por unas try hard skins, ¿eh?
", bromea ronco, y tú ríes entre gemidos mientras lame tu cuello, mordisqueando piel sensible. Huele a sexo inminente, almizcle y sudor mezclado. Te sientas en la mesa del balcón, piernas abiertas, y él se arrodilla. Su lengua es fuego, lamiendo tu clítoris hinchado, chupando jugos dulces que sabe a miel caliente. Tus manos en su pelo, tirando, mientras olas de placer te recorren, piel erizada, músculos tensos.

No pares, pendejo... ay, cabrón...
, suplicas en voz baja. Él obedece, dedos curvándose dentro de ti, tocando ese punto que te hace arquear. El orgasmo te pega como un headshot, cuerpo temblando, grito ahogado contra su hombro. Él se para, verga goteando pre-semen, y tú lo guías adentro. Lento al principio, estirándote, llenándote. Su piel contra la tuya es éxtasis: sudorosa, resbalosa, músculos flexionándose con cada embestida.

Se mueven en ritmo perfecto, como un duo imbatible. Él te coge profundo, manos en tus nalgas, azotando suave pa' marcar piel. Tú clavas uñas en su espalda, oliendo su esencia masculina, gusto salado de su piel en tu boca mientras lo besas. El balcón vibra con sus golpes, el slap-slap de carne contra carne ahogando el tráfico. "

Vente conmigo, mami... neta, no aguanto
", gruñe, y tú aprietas alrededor de él, ordeñándolo. Explota dentro, chorros calientes pintando tus paredes, mientras tu segundo clímax te desarma, piernas temblando, visión borrosa de placer.

Caen juntos al piso mullido de cojines que alguien dejó ahí, cuerpos enredados, pieles try hard pegadas por sudor y fluidos. Su pecho sube y baja contra tus tetas, corazón galopando al unísono. El viento enfría el aire, pero el calor entre ustedes persiste. Él acaricia tu pelo, besando tu frente. "

La mejor partida de mi vida, carnala
", murmura, y tú sonríes, saboreando el afterglow, el aroma persistente de sexo y victoria.

Se arreglan despacio, risas compartidas, promesas de rematch. Sales del cyber con piernas flojas, la noche mexicana envolviéndote como un abrazo. En tu mente, su piel, sus try hard skins reales, quedan grabadas, un skin permanente en tu memoria. Neta, valió cada drop.

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