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Pasiones Desenfrenadas en Tri Cities Ontario

6388 palabras

Pasiones Desenfrenadas en Tri Cities Ontario

Imagina que llegas a Tri Cities Ontario un atardecer de verano fresco del norte con ese viento que huele a pino y lago fresco. Tú eres Ana, una morra de Guadalajara que se mandó sola pa'cá en un viaje de trabajo pero con ganas de puro desmadre. El avión te dejó en Sault Ste Marie la ciudad principal de las tres y desde ahí rentaste un carro pa' explorar Blind River y Elliot Lake. Neta que el paisaje te pone cachonda: lagos que brillan como espejo bajo el sol poniente ríos que corren con fuerza y bosques densos que susurran promesas de placer salvaje.

Estás en un motel chiquito en las afueras de Blind River el corazón de Tri Cities Ontario. El cuarto huele a madera vieja y sábanas limpias con un toque de lavanda barata. Te duchas quitándote el sudor del viaje el agua caliente cae sobre tu piel morena resbalando por tus chichis firmes y tu culo redondo. Te miras en el espejo empañado pensando

¿Qué pedo si hoy me echo un revolcón con un gringo bien puesto?
Sales envuelta en una toalla corta lista pa'l bar del lobby donde la neta se arma la fiesta.

Allí lo ves: Marco un wey alto de ojos verdes piel bronceada por el sol ontariense y brazos musculosos de tanto trabajar en la construcción cerca del lago. Es canadiense pero habla un inglés con acento que te hace reír y tú le contestas en español mezclado con gestures calientes. "Ey guapa de dónde sales tú con ese cuerpo que mata" te dice en su inglés torpe pero con sonrisa pícara. Le respondes "De México carnal vengo a comerme estas tierras y quién sabe qué más". Se ríen comparten unas chelas frías que saben a lúpulo fresco y el aire se carga de esa electricidad que precede al desmadre.

La plática fluye como el río cercano: él te cuenta de las Tri Cities Ontario cómo Sault es la grande con sus puentes y casinos Blind River con sus playas salvajes y Elliot Lake con minas abandonadas que ahora son para aventureros. Tú le hablas de Guadalajara de las fiestas en la Zona Rosa de cómo extrañas el picante pero que aquí el frío te pone la piel sensible. Sus rodillas se rozan bajo la mesa de madera astillada y sientes el calor de su pierna subiendo por tu muslo.

Chingado qué ganas de besarlo ya
piensas mientras su mano roza tu brazo enviando chispas.

Acto dos se arma cuando él te invita a dar una vuelta en su pickup. "Vamos a ver las estrellas sobre el lago" dice y tú subes sin pensarlo. El motor ruge el viento azota tu cabello y el olor a gasolina se mezcla con su colonia amaderada. Paran en una playa desierta de Blind River arena blanca bajo la luna llena y el lago Huron lamiendo la orilla con olas suaves. Se sientan en la caja de la troca él saca una cobija gruesa y unas cervezas más. El frío te hace acurrucarte contra él su chaqueta de mezclilla te envuelve y sus manos grandes empiezan a explorar.

Primero es un beso tentativo labios suaves que prueban el sabor de la chela y tu gloss de fresa. Pero la tensión explota: lo jalas de la nuca tu lengua invade su boca profunda hambrienta. "Qué rico sabes wey" murmuras contra su piel él gime bajito "Ana you're driving me crazy". Sus manos bajan por tu espalda metiéndose bajo la blusa tocando tu piel caliente suave como terciopelo. Sientes sus dedos callosos rozando tus pezones que se endurecen al instante un pinchazo de placer que te hace arquearte.

La ropa vuela: tu blusa cae a la arena sus jeans se desabrochan revelando un bulto impresionante. Lo tocas por encima de los boxers sientes el calor palpitante la dureza que promete romperte en mil pedazos.

Mierda qué vergón tan choncho pa' mí sola
piensas lamiéndote los labios. Él te quita los shorts besando tu ombligo bajando despacio hasta tu conchita ya mojada chorreando jugos calientes. Su lengua experta lame los labios mayores saboreando tu miel salada dulce mientras tú agarras su cabello tirando "¡No pares cabrón así sí!".

El build-up es una pinche tortura deliciosa: dedos dentro de ti curvándose contra tu punto G frotando ese spot que te hace ver estrellas. El sonido de tus gemidos se mezcla con las olas el viento lleva tu aroma almizclado de excitación. Él se pone de rodillas tú lo montas en la cobija su verga entra despacio estirándote llenándote hasta el fondo. "Fuck you're so tight" gruñe tú respondes cabalgándolo con furia "¡Dame duro pendejo rómpeme!". El ritmo acelera piel contra piel sudor perlando vuestros cuerpos el slap slap de caderas chocando eco en la noche.

Cambian posiciones: él te pone en cuatro desde atrás embistiéndote como animal sus bolas golpeando tu clítoris. Sientes cada vena de su pito rozando tus paredes internas el placer subiendo como lava. Tus uñas se clavan en la cobija el orgasmo se acerca en oleadas: primero un temblor en el vientre luego contracciones que te aprietan alrededor de él ordeñándolo. "¡Me vengo me vengo!" gritas él acelera "Come for me baby" y explota dentro caliente espeso llenándote mientras tú colapsas jadeando.

El afterglow es puro paraíso: yacen abrazados en la arena el lago susurrando bendiciones el cielo estrellado testigo. Su semen gotea de ti cálido pegajoso mezclándose con tu sudor. Lo besas suave

Qué chido fue esto en las Tri Cities Ontario nunca lo olvido
. Él te acaricia el cabello "Vuelve cuando quieras Ana this was magic". Se visten lento riendo del desmadre la piel aún sensible al roce. Vuelven al motel en silencio cómplice el carro oliendo a sexo y promesas.

Al día siguiente exploras Elliot Lake con él: caminatas por senderos donde el sol filtra entre pinos oliendo a resina fresca. Paradas pa' besos robados manos metiéndose bajo ropa en rincones escondidos. Pero la noche anterior fue el pico el cierre perfecto. Te vas de Tri Cities Ontario con el cuerpo marcado por su amor: chupetones en el cuello moretones suaves en las caderas y el corazón latiendo fuerte. En el avión piensas

Neta que el norte sabe a placer prohibido carnal vuelvo pronto
. La aventura termina pero el calor queda grabado en tu piel para siempre.

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