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Samsung Tri Fold Tres Pliegues de Placer

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Samsung Tri Fold Tres Pliegues de Placer

Era un viernes chido en mi depa de Polanco el sol se colaba por las cortinas filtrando un calorcito que me hacía sudar solo de pensarlo. Acababa de desempaquetar mi nuevo Samsung tri fold esa chulada de teléfono que se pliega en tres como si fuera un acordeón de tentaciones. Lo saqué de la caja con manos temblorosas neta que me emocionaba más que un buen tequila. La pantalla grande cuando se desplegaba completamente era perfecta para todo pero hoy tenía otros planes.

Le mandé un whats a Marco mi carnal de la universidad que ahora era puro músculo y mirada pícara. Órale wey ven a ver mi nuevo juguetito Samsung tri fold te va a volar la cabeza le escribí con un emoji de fuego. Él respondió al tiro Ya voy morra prepárate que traigo ganas. Sentí un cosquilleo en el estómago ese que sube hasta el pecho y se asienta entre las piernas. Me puse un vestidito negro cortito que apenas cubría mis muslos y me rocié perfume de vainilla el que sabe a deseo puro.

Cuando llegó sonó el interfón y su voz grave me erizó la piel. Abrí la puerta y ahí estaba todo alto moreno con esa sonrisa de pendejo que me derretía. ¡Qué padre tu depa Ana! ¿Y dónde está el famoso Samsung tri fold? me dijo abrazándome fuerte su cuerpo duro contra el mío olía a colonia fresca y a hombre. Lo jalé al sillón de piel sintética que crujió bajo nuestro peso y le mostré el teléfono desplegado en sus tres paneles brillantes.

Mira wey cómo se dobla en tres es una mamada le dije abriéndolo y cerrándolo como si fuera un striptease. Sus ojos se clavaron en mis manos pero también en mis piernas que se abrían un poquito sin querer. Sí se ve chingón pero tú estás más rica murmuró su voz ronca mientras ponía una mano en mi rodilla. El aire se cargó de electricidad sentí el calor de su palma subiendo despacito por mi piel suave. Mi corazón latía como tambor en fiesta de pueblo.

¿Y si lo usamos para algo más picoso? ¿Has visto cómo se ve un video en esta pantalla tripartita?

Le guiñé el ojo y busqué en la red un video erótico suave con una pareja que se exploraba mutuamente. Lo puse en el Samsung tri fold desplegado los tres paneles mostrando ángulos distintos como si fuéramos testigos en primera fila. El sonido de gemidos suaves llenó la habitación bajos y sensuales mezclados con mi respiración agitada. Marco se acercó más su muslo contra el mío el roce de su jeans áspero contra mi piel desnuda.

En la pantalla la morra lamía el pecho del vato con lengua lenta y él gemía bajito. Sentí la boca de Marco en mi cuello caliente húmeda mordisqueando suave. Neta Ana hueles deliciosa como a pan dulce con chile susurró su aliento cálido en mi oreja. Me volteé y lo besé fuerte lenguas enredadas sabor a menta y a ganas reprimidas. Sus manos subieron por mis muslos abriendo el vestido hasta encontrar mis panties ya mojados.

El video seguía los tres pliegues del teléfono reflejando el clímax de ellos pero nosotros apenas arrancábamos. Lo pausé y doblé el Samsung tri fold en dos paneles uno mostrando un close-up de sus tetas el otro de su verga dura. Quiero verte a ti así wey le dije con voz temblorosa quitándole la playera. Su pecho chulo definido con vellos oscuros que olían a sudor limpio y jabón. Lo lamí desde la clavícula hasta el ombligo saboreando la sal de su piel mis uñas arañando suave su espalda.

Marco me levantó como si no pesara nada y me llevó a la cama las sábanas frescas de algodón egipcio crujiendo. Me quitó el vestido de un jalón quedé en bra y panties negros de encaje. Eres una diosa morra dijo besando mi vientre bajando hasta mis caderas. Sentí sus dedos hundiéndose en mi carne suave el calor entre mis piernas creciendo como volcán. Me abrió las piernas y su lengua encontró mi clítoris lamiendo círculos lentos el sonido húmedo de su boca chupando me volvía loca.

¡Ay wey no pares! ¡Qué rico! gemí arqueando la espalda el cuarto olía a sexo a mi humedad y a su excitación. El Samsung tri fold lo puse en la mesita al lado grabando en uno de sus pliegues el video de nosotros con permiso mutuo porque neta queríamos revivirlo después. La cámara capturaba todo mi coño rosado brillando bajo su lengua sus dedos entrando y saliendo despacio curvándose justo en el punto G.

La tensión subía como olla exprés mis muslos temblaban apretando su cabeza su cabello entre mis dedos. Vente conmigo Ana déjate ir murmuró vibrando contra mi piel. Explosé en orgasmos olas de placer que me dejaban jadeante el sudor perlando mi frente gusto metálico en la boca. Él se levantó quitándose el pantalón su verga gruesa venosa saltando libre palpitante de ganas.

La tomé en mi mano suave dura caliente como hierro forjado la masturbé despacio mirando sus ojos oscuros llenos de fuego. Dámela toda pendejo le pedí subiéndome encima a horcajadas. Me hundí en él centímetro a centímetro el estiramiento delicioso llenándome por completo. Cabalgaba lento al principio sintiendo cada vena rozando mis paredes internas el slap slap de piel contra piel eco en la habitación.

Marco agarró mis tetas amasándolas pezones duros entre sus dedos pellizcando suave. ¡Qué chingonas tus nalgas morra! gruñó dándome nalgadas ligeras que ardían rico. Aceleré el ritmo mis caderas girando moliendo contra su pubis el clítoris frotándose en su vello áspero. Sudábamos juntos cuerpos brillantes deslizándose olía a sexo puro a feromonas mexicanas.

El teléfono grababa todo los tres pliegues ahora en modo portátil mostrando el video en vivo mi cara de placer su expresión de éxtasis animal. Cambiamos de posición él atrás a perrito sus manos en mis caderas embistiendo fuerte profundo cada thrust sacándome ayes guturales. ¡Más duro carnal fóllame como hombre! le rogaba y él obedecía el sonido de sus bolas golpeando mi clítoris.

La intensidad crecía mis paredes contrayéndose alrededor de su verga ordeñándolo. Me vengo Ana ¡juntos! rugió y sentí su leche caliente llenándome disparo tras disparo mientras yo colapsaba en otro orgasmo estrellas explotando detrás de mis párpados. Nos derrumbamos enredados respiraciones entrecortadas piel pegajosa besos suaves post-sexo.

Minutos después nos reímos bajito él acariciando mi cabello yo oliendo su cuello. Tomé el Samsung tri fold y reproducimos el video los tres pliegues mostrando ángulos distintos de nuestro polvo épico. Esto es lo chingón de esta nave espacial dijo besándome la frente. Me acurruqué en su pecho sintiendo paz plena el corazón latiendo en sintonía.

El sol se ponía tiñendo la habitación de naranja y rosado. Sabía que esto era solo el principio el Samsung tri fold se había convertido en nuestro cómplice plegable de placeres infinitos. Marco se quedó a dormir prometiendo más noches así y yo cerré los ojos soñando con sus manos su sabor eterno.

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