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Prueba la Letra de Try de Nelly Furtado

6813 palabras

Prueba la Letra de Try de Nelly Furtado

Estás en un bar chido de la Condesa, con el ruido de la gente platicando y el tintineo de los vasos chocando como fondo. El aire huele a tequila reposado y a perfume dulce de mujer, ese que te hace voltear sin querer. Acabas de terminar con tu morra después de un desmadre épico, y neta, no tienes ganas de nada. Solo quieres ahogar las penas en un caballito de José Cuervo y olvidar que el amor duele como patada en los huevos.

De repente, los parlantes escupen la letra de Try de Nelly Furtado. "Even if you had it all... could you try?" Esa voz rasposa y sexy te pega directo en el pecho. Te quedas pensando en las palabras, en cómo siempre has sido el pendejo que try, que intenta una y otra vez, aunque duela. La letra flota en el aire cargado de humo y sudor, y sientes un cosquilleo en la nuca, como si el universo te estuviera hablando.

Entonces la ves. Alta, con curvas que se marcan bajo un vestido negro ajustado que deja poco a la imaginación. Su piel morena brilla bajo las luces neón, y su cabello negro cae en ondas salvajes hasta la cintura. Se acerca a la barra, pide un margarita con sal, y sus ojos cafés te clavan como dagas. Órale, wey, ¿qué pedo? piensas, pero no puedes evitar sonreírle cuando roza tu brazo al pedir hielo.

¿Será que esta chava sabe lo que provoca con esa mirada? Neta, la letra de Try de Nelly Furtado me tiene en mood para intentarlo todo esta noche.

"¿Te late la rola?", me pregunta con voz ronca, acomodándose en el taburete a tu lado. Su aliento huele a limón y chile, fresco y picante. "La letra de Try de Nelly Furtado siempre me pone a pensar en segundas chances", agrega, lamiendo la sal de su vaso con una lentitud que te acelera el pulso.

"Sí, neta. Es como si te dijera que pruebes, aunque te haya quemado antes", respondes, sintiendo el calor de su muslo rozando el tuyo. Charlan un rato, riendo de pendejadas, de cómo la vida en el DF es un desmadre constante. Se llama Ana, es diseñadora gráfica, vive en Polanco, y su risa es como música que te eriza la piel. La tensión crece con cada trago; sus dedos juguetean con el borde de tu camisa, y tú no puedes dejar de oler su perfume, mezcla de vainilla y jazmín que te invade las fosas nasales.

La canción termina, pero la letra queda grabada en tu cabeza. Bailan pegaditos en la pista, sus caderas moviéndose al ritmo de otra rola, pero tú solo oyes try nelly furtado letra en loop. Su cuerpo se aprieta contra el tuyo, suave y firme, el sudor perlando su escote. Sientes sus pechos presionando tu torso, el latido de su corazón sincronizándose con el tuyo. "Vamos a mi depa", susurra en tu oído, mordisqueando el lóbulo. "Quiero probar si esa letra es verdad". Consientes con un beso hambriento, lenguas enredándose con sabor a tequila y deseo puro.

Acto dos: la escalada

El taxi los deja en su penthouse minimalista, con vistas al skyline de la ciudad que brilla como diamantes. El elevador sube lento, y ya están besándose contra la pared, manos explorando. Su piel es seda caliente bajo tus palmas; desabrochas su vestido, que cae como cascada al piso. Queda en lencería roja, tetas perfectas desafiando la gravedad, y un tanga que apenas cubre su monte de Venus depilado.

En la recámara, la cama king size invita con sábanas de algodón egipcio frescas. Pones música suave, y adivina qué sale: otra vez Try. "Mira, la letra de Try de Nelly Furtado nos persigue", ríes, y ella te empuja al colchón. Se sube encima, gateando como pantera, sus rodillas hundiéndose en el mattress. "Vamos a intentar todo lo que dice", murmura, besando tu cuello, lamiendo el sudor salado de tu clavícula.

¡Puta madre, esta morra es fuego puro! Su boca en mi piel quema, y el olor de su excitación me tiene loco. ¿Podré resistir o solo try, try, try hasta reventar?

La despojas del bra, chupando sus pezones oscuros y duros como piedras preciosas. Gime bajito, un sonido gutural que vibra en tu alma, "¡Ay, wey, sí así!". Sus manos bajan tu zipper, liberando tu verga tiesa y palpitante. La acaricia lento, el tacto de sus uñas pintadas de rojo enviando chispas por tu espina. "Estás listo para probar", dice, escupiendo en la palma para lubricar, masturbándote con maestría que te arquea la espalda.

La volteas, besando su vientre plano, bajando hasta su coño húmedo y caliente. El aroma almizclado te embriaga, sabor salado y dulce en tu lengua cuando la penetras con ella. Lamida tras lamida, su clítoris hinchado bajo tu lengua, chupándolo como tamarindo maduro. Ana se retuerce, uñas clavándose en tus hombros, "¡No pares, cabrón, me vas a hacer venir!". El cuarto huele a sexo crudo, a fluidos mezclados, y sus gemidos suben de volumen, ahogando la música.

Pero no apresuran. Hay tensión, un tira y afloja emocional. "Tengo miedo de esto", confiesa ella entre jadeos, recordando una traición pasada. Tú la miras a los ojos, "La letra lo dice: ¿could you try?". Se ríen, y eso rompe la barrera. La pones a cuatro patas, admirando su culo redondo y prieto. Entras despacio, centímetro a centímetro, su coño apretado envolviéndote como guante de terciopelo húmedo. El slap de carne contra carne resuena, sudor goteando, pulses racing.

Cambian posiciones: ella cabalgándote, tetas rebotando hipnóticas, cabello azotando tu cara. Tú de lado, profundo, rozando su punto G hasta que grita "¡Me vengo, pendejo!". Su orgasmo aprieta tu verga como prensa, jugos calientes empapando las sábanas. Sigues bombeando, el olor de su corrida mezclado con tu precum, hasta que no aguantas. "¡Ana!", ruges, explotando dentro, chorros calientes llenándola mientras tiemblas entero.

Acto tres: el afterglow

Caen exhaustos, enredados en sábanas revueltas. Su cabeza en tu pecho, escuchando tu corazón desacelerar. El aire acondicionado susurra fresco sobre pieles pegajosas de sudor y semen. "Neta, probamos la letra de Try de Nelly Furtado y valió la pena", dice ella, trazando círculos en tu abdomen con el dedo. Besas su frente, oliendo su cabello, sintiendo paz profunda.

¿Y si esto es el comienzo? Intentar no suena tan pendejo ahora. La letra tenía razón: a veces hay que try para ganar.

Se quedan así hasta el amanecer, platicando de sueños, de tacos al pastor en la esquina y viajes a la playa. No hay promesas locas, solo la promesa de más noches como esta. Sales de su depa con el cuerpo adolorido pero el alma ligera, la letra de Nelly Furtado tarareando en tu mente. Could you try? Sí, cabrón, lo intenté y fue chingón.

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