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Que Es La Triada Epidemiologica Del Placer (1)

6607 palabras

Que Es La Triada Epidemiologica Del Placer

Tú entras al aula de la Facultad de Medicina en la UNAM con el corazón latiéndote como tambor de banda sinaloense. El sol de la Ciudad de México se cuela por las ventanas altas pintando rayas doradas en los pupitres rayados. El aire huele a libros viejos y a café de olla que alguien derramó en la esquina. Ahí está ella Doctora Valeria frente al pizarrón con su bata blanca entreabierta dejando ver una blusa ceñida que marca sus curvas como si fueran mapas de tesoros escondidos. Sus ojos cafés te buscan entre la bola de chavos y te guiñan un ojo disimulado. ¿Por qué carajos me mira así? piensas mientras te sientas en la fila de adelante sintiendo el roce de tus jeans contra la piel sudada de tus muslos.

La clase es sobre epidemiología básica pero hoy todo se siente cargado de electricidad. Valeria habla con esa voz ronca que parece un ronroneo de gata en celo.

"La salud pública no es solo números wey es vida pura"
dice apuntando con su marcador rojo al diagrama del pizarrón. Tú no puedes dejar de imaginar cómo se sentirían esos dedos en tu pecho. El salón se vacía poco a poco los compañeros salen platicando de tacos de suadero y fiestecitas pero tú te quedas clavado en tu asiento fingiendo repasar apuntes. Ella se acerca contoneando las caderas su perfume de jazmín y vainilla invadiendo tu nariz como una droga suave.

Ora sí carnal hazte el pendejo te dices. Levantas la mano y sueltas la pregunta que has estado rumiando toda la clase: "Doctora ¿qué es la tríada epidemiológica?" Ella se ríe bajito un sonido que te eriza la piel de los brazos y se sienta en el filo del escritorio cruzando las piernas dejando que su falda suba un poquito mostrando piel morena suave.

"Ven chavo acércate que te explico en privado" responde con picardía. Te paras temblando un poco el pulso acelerado como si hubieras corrido la carrera de 400 metros. Te paras frente a ella tan cerca que sientes el calor de su cuerpo como un horno de tortillas calientes. "La tríada epidemiológica es simple" empieza susurrando "agente huésped y ambiente. El agente es lo que provoca todo el desmadre el huésped quien lo recibe y el ambiente lo que lo hace posible."

Tus ojos bajan a sus labios rojos carnosos y ella lo nota. Se muerde el inferior y continúa: "Imagínate el agente soy yo con este fuego que traigo aquí adentro" dice tocándose el pecho justo donde late su corazón fuerte. Tú tragas saliva el gusto metálico de la anticipación en la boca. "El huésped eres tú con tu cuerpo listo para recibirlo" su mano roza tu antebrazo enviando chispas por tu espina. ¡Puta madre qué rico se siente! "Y el ambiente este salón vacío con el sol poniéndose y nadie que nos joda."

El deseo crece como bola de nieve cuesta abajo. Te atreves a tocarle la rodilla suave como pétalo de cempasúchil. Ella no se aparta al contrario abre más las piernas invitándote. "Enséñame más doctora" murmuras con voz ronca. Sus dedos suben por tu camisa desabotonando el primer botón oliendo a tu sudor fresco mezclado con desodorante de pino. El sonido de la tela rasgándose suave llena el silencio del aula. Te besa primero un roce de labios como prueba de tequila reposado dulce y ardiente. Luego la lengua entra explorando tu boca saboreando el chicle de menta que mascabas.

La levantas del escritorio y la sientas en tu regazo sus nalgas firmes presionando tu verga ya dura como fierro. Esto es la pura madre piensas mientras le quitas la bata dejando caer al suelo con un plop suave. Sus tetas grandes perfectas saltan libres de la blusa sus pezones oscuros erectos pidiendo atención. Los chupas succionando suave al principio luego fuerte oyendo sus gemidos ahogados "¡Ay wey sí así!" El sabor salado de su piel mezclado con sudor te vuelve loco.

La recuestas en el escritorio papeles volando por todos lados el olor a tinta y madera vieja subiendo. Le bajas la falda y las calacas de encaje negro empapadas. Está chorreando por mí sientes el calor húmedo cuando metes los dedos frotando su clítoris hinchado en círculos lentos. Ella arquea la espalda gimiendo fuerte el sonido rebotando en las paredes vacías. "El agente soy tu verga" jadea "el huésped mi panocha y el ambiente tu lengua."

Te arrodillas y la pruebas lamiendo desde el ano hasta el clítoris saboreando su jugo dulce ácido como tamarindo fresco. Su pubis recortado perfecto roza tu nariz mientras la chupas metiendo la lengua adentro sintiendo sus paredes contraerse. Sus manos en tu pelo tirando fuerte "¡No pares cabrón!" grita. Tú aceleras chupando succionando hasta que tiembla convulsionando un chorro caliente en tu boca. El orgasmo la sacude como terremoto en la CDMX sus muslos apretándote la cabeza.

Aún jadeante te jala arriba desabrochándote los jeans liberando tu pito tieso palpitante. Lo acaricia suave la piel sedosa de su mano contrastando con la vena gruesa latiendo. "Ahora la tríada completa" susurra guiándote adentro. Entras despacio centímetro a centímetro sintiendo su calor apretado envolviéndote como guante de terciopelo mojado. ¡Qué chingón! El roce es fuego puro cada embestida más profunda sus caderas subiendo al encuentro.

Follan lento al principio saboreando cada choque de piel sudorosa resbalando. El escritorio cruje bajo el peso sus tetas rebotando hipnóticas. Aceleras fuerte profundo el plaf plaf de cuerpos uniéndose música obscena. Ella clava uñas en tu espalda el dolor placentero mezclándose con placer. "¡Más duro pendejito!" exige y tú obedeces embistiendo como toro en rodeo. El ambiente se carga de olor a sexo almizcle sudor y jazmín.

Sientes el clímax venir bolas apretadas pulso en oídos retumbando. Ella aprieta adentro ordeñándote "¡Córrete conmigo wey!" Explotas llenándola chorros calientes mientras ella grita otro orgasmo sus ojos en blanco cara de éxtasis puro. Colapsan juntos resbalando al piso alfombrado riendo entre jadeos.

Después yacen abrazados el sol ya bajo tiñendo todo de naranja. Su cabeza en tu pecho escuchas su corazón calmándose. "Ahora ya sabes qué es la tríada epidemiológica" murmura besándote el cuello. Es esto piensas agente de deseo huésped de pasión ambiente de entrega total. Se visten lento robándose besos prometiendo más "clases privadas". Sales del aula con piernas flojas pero alma llena el eco de sus gemidos en tu mente para siempre.

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