Prueba las Letras de Try de Nelly Furtado
El antro en Polanco retumbaba con bajos profundos, luces neón parpadeando como pulsos acelerados. El aire cargado de sudor fresco, perfume caro y ese olor dulzón a tequila reposado te envolvía mientras avanzabas entre la multitud. Qué noche para soltar el control, pensaste, el vaso helado en tu mano goteando condensación sobre tus dedos. De repente, la viste: una morra de curvas pronunciadas, cabello negro suelto cayendo como cascada sobre hombros bronceados, moviéndose al ritmo de una rola vieja que el DJ soltó de sorpresa. Nelly Furtado, Try. Sus labios rojos articulaban las letras con una intensidad que te erizó la piel: "I'm trying so hard not to fall".
Te quedaste clavado, el corazón latiéndote como tambor en el pecho. Ella cantaba bajito para sí, ojos cerrados, caderas ondulando en un vaivén hipnótico que hacía que su vestido rojo ajustado subiera apenas lo suficiente para insinuar muslos firmes.
No mames, esta chava es fuego puro. ¿Y si me acerco? ¿Y si pruebo?El verso pegó en tu mente: "trying to be okay". Tú también lo estabas intentando, después de meses de desmadre emocional. Te abriste paso, el roce accidental de cuerpos ajenos mandándote chispas eléctricas.
—Órale, wey, esa rola te queda perfecta —le dijiste al oído cuando llegaste a su lado, tu aliento cálido rozando su oreja. Ella abrió los ojos, café intenso con destellos dorados bajo las luces, y sonrió con picardía mexicana pura.
—¿Try de Nelly Furtado? Sí, carnal, me vuela la cabeza. Habla de intentarlo todo, ¿no? De no rendirse —respondió, su voz ronca por el humo y la noche, acento chilango arrastrando las eses como caricia.
Se llamaba Ana, regordeta en las caderas justito para volverte loco, piel oliendo a vainilla y jazmín. Bailaron pegados, sus nalgas presionando contra tu entrepierna endurecida, el calor de su espalda traspasando tu camisa. Cada giro, cada roce, era una promesa. Sus manos subieron por tus brazos, uñas pintadas de rojo arañando suave. El tacto de su piel, suave como mango maduro.
Acto primero cerrado con un trago de tequila en la barra, lenguas rozando el borde del vaso, miradas que decían quiero probarte ya. Salieron del antro tomados de la mano, el viento fresco de la noche en Reforma lamiendo sus caras sonrojadas. Su depa estaba cerca, en una colonia fancy con balcones amplios y vista a la ciudad que brillaba como joyas.
Adentro, el lugar olía a incienso de copal y café de olla recién hecho, luces tenues pintando sombras juguetona en las paredes de adobe moderno. Ana puso la rola otra vez, try nelly furtado lyrics flotando en el aire como hechizo. "Maybe now we'll know what it takes to be right". Se acercó despacio, sus tetas llenas presionando tu pecho, pezones duros asomando bajo la tela delgada.
—Prueba conmigo, guapo. Intentémoslo todo esta noche —susurró, labios rozando los tuyos, sabor a limón y sal en su lengua.
Su aliento caliente, su cuerpo temblando de anticipación. No hay vuelta atrás, carnal.
La besaste con hambre, manos explorando su espalda arqueada, bajando a apretar esas nalgas redondas que pedían ser amasadas. Ella gimió bajito, un sonido gutural que vibró en tu garganta. La ropa cayó como hojas secas: tu camisa arrancada, su vestido deslizándose al piso revelando lencería negra de encaje que enmarcaba su coño depilado, ya húmedo brillando bajo la luz ámbar.
La llevaste al sillón de piel suave, ella encima, montándote las piernas abiertas. Sus dedos desabrocharon tu jeans, liberando tu verga tiesa, palpitante. El aire fresco en la piel expuesta, contraste con el calor de su palma envolviéndote. La masturbó despacio, pulgar en el clítoris hinchado, oliendo su excitación almizclada, dulce como miel de maguey. Ana jadeaba, caderas moviéndose, mojando tus dedos.
—¡Ay, wey, qué rico! No pares, métemelos ya —rogó, voz entrecortada, uñas clavándose en tus hombros.
Escalada lenta: dos dedos dentro, curvados rozando su punto G, su jugo chorreando por tu mano. Ella se inclinó, mamándote la verga con labios carnosos, lengua girando en la cabeza sensible, saliva tibia goteando. Sabor salado, su garganta apretando, ojos mirándote sumisos y fieros a la vez. Gemiste fuerte, el sonido rebotando en las paredes.
La volteaste, de rodillas en el sillón, nalga en pompa. Le lamiste el coño desde atrás, lengua hurgando pliegues rosados, clítoris palpitante entre tus labios. Ana gritaba placer, "¡Sí, cabrón, chúpame así!", culo temblando, sudor perlando su espinazo. El sabor ácido-dulce de su flujo te volvía loco, nariz enterrada en su aroma íntimo.
La tensión crecía como tormenta: ella te rogaba penetrarla, tú resistías para alargar el fuego.
Las lyrics en mi cabeza: "I'm trying real hard to make it right". Esto es intentarlo de verdad, piel con piel, alma con alma.Finalmente, te posicionaste, verga rozando su entrada empapada. Entraste despacio, centímetro a centímetro, su coño apretado envolviéndote como guante caliente, paredes contrayéndose.
—¡Duro, pendejo! Fóllame como hombre —exigió, empujando hacia atrás.
Embestidas profundas, piel chocando con palmadas húmedas, sus tetas balanceándose salvajes. Cambiaron posiciones: ella encima, cabalgando con furia, caderas girando, clítoris frotándose en tu pubis. Sudor goteando de su frente a tus labios, salado y vivo. Tus manos en sus caderas guiando, pellizcando carne suave. Ella aceleró, gemidos convirtiéndose en gritos, "¡Me vengo, ay Dios!".
El clímax la sacudió: coño convulsionando alrededor de tu verga, jugos calientes inundando, cuerpo arqueándose en espasmo. Tú resististe, volteándola a misionero, piernas en tus hombros, penetrando hondo hasta el fondo. Sus ojos en los tuyos, conexión pura. "Try... trying... contigo", murmuró entre jadeos, nails raking tu espalda.
El release tuyo explotó: verga hinchándose, chorros calientes llenándola, su coño ordeñándote hasta la última gota. Colapsaron juntos, cuerpos pegajosos, respiraciones entrecortadas sincronizándose. El eco de la rola aún en el fondo, "Now we're trying so hard to make it right".
Afterglow envolviéndolos como sábana tibia. Ana acurrucada en tu pecho, dedo trazando círculos en tu piel húmeda, olor a sexo y vainilla impregnando el aire. Besos suaves, lenguas perezosas. El pulso calmándose, el mundo afuera olvidado.
—Qué chingón fue eso, wey. Las lyrics de Try de Nelly Furtado nos unieron, ¿no? —dijo riendo bajito, su risa vibrando en tu caja.
Sí, probamos y valió la pena. Algo nuevo nace aquí, en esta piel compartida.
Se quedaron así hasta el amanecer, ciudad despertando con cláxones lejanos y pájaros madrugadores. Un café de olla caliente selló el pacto silencioso: volver a intentar, con pasión mexicana y fuego eterno.