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Carriola Chicco Trio Love

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Carriola Chicco Trio Love

Tú entras al departamento de Carriola en la colonia Roma, el aire cargado con ese olor a jazmín fresco que ella siempre usa, mezclado con el leve aroma a tequila reposado que flota desde la barra. La luz tenue de las velas parpadea sobre las paredes blancas, creando sombras que bailan como promesas. Carriola te recibe con una sonrisa pícara, su vestido negro ceñido marcando cada curva de su cuerpo moreno, pechos firmes que suben y bajan con cada respiración. Órale, qué chula estás, piensas, mientras ella te jala de la mano hacia el sofá de piel suave.

"Ven, mi amor, Chicco ya está listo para ti", susurra Carriola con esa voz ronca que te eriza la piel, su aliento cálido rozando tu oreja. Chicco aparece desde la cocina, alto y musculoso, con esa barba recortada y ojos cafés que te desnudan con la mirada. Lleva una camisa blanca desabotonada, dejando ver el vello oscuro en su pecho. "Wey, qué gusto verte", dice él, extendiendo una mano fuerte que aprietas, sintiendo el calor que sube por tu brazo directo a tu entrepierna.

Se sientan los tres, tú en medio, como el centro de su carriola chicco trio love, ese jueguito que inventaron para compartir placer sin ataduras. Carriola te sirve un trago, sus dedos rozando los tuyos al pasártelo, un toque eléctrico que hace que tu pulso se acelere. Hablan de tonterías, de la noche loca en el antro, pero el aire vibra con tensión. Sientes el muslo de Chicco presionando el tuyo, firme y caliente, mientras Carriola cruza las piernas y su falda sube un poco, revelando piel suave y bronceada.

¿De verdad va a pasar esto? Joder, mi verga ya está dura solo de imaginarlos

El primer beso llega natural, como si estuviera escrito. Carriola se inclina hacia ti, sus labios carnosos rozan los tuyos, suaves al principio, con sabor a cereza de su gloss. Tú respondes, abres la boca y su lengua entra juguetona, explorando, mientras su mano sube por tu muslo. Chicco observa, su respiración pesada, y de pronto sientes su boca en tu cuello, besos húmedos que te hacen gemir bajito. El sonido de sus labios chupando tu piel resuena en la habitación, mezclado con el tic-tac lejano de un reloj.

La ropa empieza a sobrar. Carriola se pone de pie, se quita el vestido en un movimiento fluido, quedando en lencería roja que abraza sus caderas anchas y su culo redondo. "Mírame, papi", dice, girando para que veas todo. Tú te levantas, la jalas hacia ti, tus manos recorren su espalda desnuda, piel como terciopelo caliente bajo tus palmas. Chicco te ayuda, desabotonando tu camisa, sus dedos ásperos contrastando con la suavidad de Carriola. Sientes su erección presionando contra tu pierna, dura como piedra, y un escalofrío te recorre la espina.

Van a la recámara, el colchón king size los espera con sábanas de satén negro que crujen bajo su peso. El olor a su arousal llena el aire, almizclado y dulce, como miel caliente. Tú estás en el centro otra vez, Carriola encima, besándote el pecho, lamiendo tus pezones con la lengua plana, enviando chispas directas a tu polla. Chicco se quita el pantalón, su verga gruesa salta libre, venosa y palpitante, y se arrodilla a tu lado. "Déjame probarte, carnal", murmura, y su boca envuelve tu miembro, succionando lento, la saliva tibia bajando por tus bolas.

¡Qué chingón! Su boca es fuego, y Carriola gimiendo encima de mí... esto es el paraíso

Carriola se mueve, se quita el brasier, sus tetas perfectas rebotan libres, pezones oscuros endurecidos. Se sube a tu cara, su coño depilado rozando tus labios, húmedo y caliente, con sabor salado a excitación pura. Tú lames, hundes la lengua en sus pliegues resbalosos, chupas su clítoris hinchado mientras ella cabalga tu boca, sus muslos apretando tus mejillas. "¡Sí, así, pendejo delicioso!", grita, su voz quebrada por el placer. Chicco sigue mamándote, su cabeza subiendo y bajando, la barba raspando tus muslos, haciendo que tus caderas se alcen solas.

La intensidad sube. Cambian posiciones como en una coreografía perfecta de su carriola chicco trio love. Chicco te empuja de lado, entra en Carriola por detrás, su verga desapareciendo en ella con un sonido chapoteante, húmedo. Ella gime fuerte, arqueando la espalda, y tú te deslizas debajo, lamiendo donde se unen, probando la mezcla de sus jugos, salados y espesos. Tus manos aprietan las nalgas de Carriola, separándolas para ver mejor cómo Chicco la penetra profundo, sus bolas golpeando rítmicamente.

"Ahora tú, mi rey", dice Carriola, volteándose para montarte. Su coño te envuelve, apretado y ardiente, bajando lento hasta que estás todo adentro, sus paredes contrayéndose alrededor de tu polla. El calor te quema delicioso, y empiezas a bombear, sintiendo cada vena frotando sus entrañas. Chicco se pone detrás de ti, escupe en su mano y lubrica tu culo, un dedo entra suave, luego dos, estirándote con maestría. "Relájate, wey, te va a volar la cabeza", susurra, y su verga presiona tu entrada, gruesa y insistente.

El dolor inicial se funde en placer puro cuando te penetra, llenándote completo, su pubis peludo contra tus nalgas. Los tres se mueven al unísono: Carriola rebotando en tu verga, tú clavado en ella, Chicco follando tu culo con embestidas potentes. El sonido es obsceno: piel contra piel, chapoteos, gemidos guturales. Sudor perla sus cuerpos, goteando salado en tu piel, el olor a sexo intenso impregna todo. Tus pulsos laten desbocados, el placer acumula como una ola gigante.

No aguanto más, van a hacer que me corra como nunca... ¡carajo, qué trio tan perfecto!

Carriola llega primero, su coño se aprieta como un puño, chorros calientes mojan tu pubis mientras grita "¡Me vengo, cabrones!", temblando encima de ti. Eso te empuja al borde, tu verga explota dentro de ella, chorros espesos pintando sus paredes, el orgasmo sacudiéndote como un rayo. Chicco gruñe, sus embestidas se vuelven salvajes, y sientes su leche caliente llenándote el culo, derramándose por tus muslos mientras se corre con un rugido animal.

Caen los tres enredados, jadeando, pieles pegajosas de sudor y fluidos. Carriola besa tu frente, suave y tierna ahora, "Gracias por unirte a nuestro carriola chicco trio love, amor". Chicco acaricia tu espalda, su mano grande reconfortante. El cuarto huele a satisfacción, a cuerpos saciados. Afuera, la ciudad murmura lejana, pero aquí dentro reina la paz del afterglow.

Tú cierras los ojos, sintiendo sus corazones latiendo contra el tuyo, un ritmo compartido. No hay promesas, solo este momento perfecto, donde el deseo se convirtió en conexión profunda. Mañana volverán a sus vidas, pero esta noche, el trio love los une en un lazo invisible, listo para repetirse cuando el fuego vuelva a encenderse.

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