Relatos Salvajes
Inicio Sexo en Grupo Susurrando Colbie Caillat Try Letra Bajo las Sabanas Susurrando Colbie Caillat Try Letra Bajo las Sabanas

Susurrando Colbie Caillat Try Letra Bajo las Sabanas

6164 palabras

Susurrando Colbie Caillat Try Letra Bajo las Sabanas

Estás en mi depa en la Roma, el aire cargado con ese olor a tacos de la esquina que se cuela por la ventana entreabierta. La noche de viernes huele a libertad, a cerveza fría y a promesas. Yo, con mi playera holgada y shorts que apenas cubren mis muslos, te miro desde el sofá mientras pongo play a mi playlist. Suena Colbie Caillat, esa voz suave como caricia, y elijo "Try". La letra empieza a fluir, "Look at the mess we've made...", y siento un cosquilleo en el estómago. Tú estás ahí, recargado en la pared, con esa sonrisa pícara que me deshace.

Neta, carnal, ¿por qué cada vez que escuchamos esto me dan ganas de probar algo nuevo? pienso mientras me levanto y me acerco bailando despacito. Tus ojos recorren mi cuerpo, y el calor sube por mi piel. Te toco el pecho, siento tu corazón latiendo fuerte bajo la camisa. "Ven, baila conmigo", te digo, mi voz ronca de anticipación. Tus manos van a mi cintura, fuertes pero suaves, y nos mecemos al ritmo. El aroma de tu colonia se mezcla con el mío, jazmín y sudor fresco. La letra sigue: "It'll take a little time to make it right...", y yo susurro contra tu oído, Colbie Caillat Try letra clavándose en mi mente como un hechizo.

El deseo inicial es como una chispa, pero ya prende el fuego. Tus labios rozan mi cuello, y un jadeo se me escapa. "Qué chido se siente esto", murmuras, y yo río bajito, mordiéndome el labio. Nos movemos más cerca, mis caderas contra las tuyas, sintiendo cómo te endureces. El sonido de la canción llena la habitación, la guitarra acústica vibrando en el aire húmedo. Mis dedos se enredan en tu pelo, tirando suave, y tú respondes bajando las manos a mis nalgas, apretando con esa posesión juguetona que me encanta.

¿Y si hoy intentamos algo diferente? ¿Dejamos las marcas del pasado y solo probamos?
pienso, recordando la letra de Colbie Caillat Try. Te empujo al sofá, me subo a horcajadas sobre ti. Tus manos suben por mis muslos, arañando leve la piel, enviando ondas de placer. Me inclino y te beso, lento al principio, saboreando tu boca con gusto a chela y menta. La lengua se enreda, húmeda y caliente, y gimo contra ti. "Te quiero tanto, wey", susurro, y tú respondes con un gruñido, levantando mi playera para besar mi ombligo.

Acto uno se cierra cuando la canción termina y pasa a la siguiente, pero nosotros apenas empezamos. Te quito la camisa, mis uñas recorriendo tu pecho velludo, oliendo tu piel salada. Tú desabrochas mis shorts, deslizándolos con calma, besando cada centímetro que descubres. El aire fresco de la noche roza mis bragas húmedas, y tú lo notas, sonriendo malicioso. "Estás mojada, mi reina", dices, y yo asiento, ruborizada pero empoderada. "Todo por ti, pendejo".

En el medio, la tensión sube como la marea en Acapulco. Nos mudamos a la cama, el colchón hundiéndose bajo nuestro peso. Te recuestas, y yo me arrodillo entre tus piernas, desabrochando tu jeans con dientes. Tu verga salta libre, dura y palpitante, con ese olor almizclado que me enloquece. La acaricio despacio, sintiendo las venas bajo mis dedos, el calor irradiando. "Mírame", ordeno juguetona, y levanto la vista mientras la lamo desde la base hasta la punta, saboreando el pre-semen salado. Gimes fuerte, tus caderas se alzan, y yo succiono más profundo, la boca llena, la saliva chorreando.

La letra de Colbie Caillat Try letra resuena en mi cabeza: "Even with scars still on our minds..." Neta, nuestras cicatrices emocionales se curan así, probando una y otra vez. Pienso mientras te monto, frotando mi coño empapado contra ti. Tus manos guían mis caderas, círculos lentos que me hacen jadear. El roce es eléctrico, clítoris hinchado rozando tu tronco. "Entra en mí, por favor", suplico, y tú obedeces, empujando despacio. El estiramiento duele rico, llenándome completa. Empiezo a cabalgar, pechos rebotando, sudor perlando mi piel. Tus ojos devoran el espectáculo, manos amasando mis tetas, pellizcando pezones duros como piedras.

La intensidad crece. Cambiamos posiciones, tú encima ahora, embistiendo profundo. Cada thrust es un golpe húmedo, piel contra piel, el sonido obsceno llenando la habitación. Huelo nuestro sexo, ese aroma dulce y crudo. Tus bolas chocan contra mi culo, y yo clavo uñas en tu espalda, dejando marcas rojas. "Más fuerte, carnal, ¡dame todo!", grito, y tú aceleras, gruñendo como animal. Internamente lucho: ¿Me rindo al placer o lo controlo? Nah, hoy solo fluyo. Pequeñas resoluciones: un beso tierno en medio del frenesí, una risa compartida cuando resbalamos sudorosos.

El clímax se acerca como tormenta. Siento el orgasmo construyéndose, vientre contrayéndose. "Voy a venirme", aviso, y tú redoblas, frotando mi clítoris con el pulgar. Exploto primero, paredes apretándote, chorros de placer sacudiendo mi cuerpo. Grito tu nombre, visión borrosa, gusto a sudor en los labios. Tú sigues unos thrusts más, tenso, y te corres dentro, caliente y espeso, llenándome hasta rebosar. Colapsamos, jadeantes, corazones martillando al unísono.

En el final, el afterglow es puro paraíso. Nos quedamos abrazados, sábanas enredadas, el ventilador zumbando suave. Tu semen gotea entre mis piernas, pegajoso y satisfactorio. Besas mi frente, "Qué chingón fue eso, mi amor". Yo sonrío, trazando patrones en tu pecho. La playlist sigue, y vuelve "Try", la letra ahora un eco de nuestra noche: "Baby we're trying...".

Intentamos, y valió la pena. Nuestras almas se curaron un poquito más esta noche.

Nos quedamos así, platicando pendejadas sobre la letra de Colbie Caillat Try, riendo de cómo la hicimos nuestra. El deseo inicial se transformó en conexión profunda, y el lingering impact es esa calidez en el pecho. Mañana será otro día, pero esta noche, en nuestro mundo, todo es perfecto. Te duermes primero, ronquido suave, y yo te miro, agradecida. Neta, wey, contigo probaría mil veces más.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatossalvajes.cc.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.