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Como Se Dice Trio En Ingles En Nuestra Cama

6919 palabras

Como Se Dice Trio En Ingles En Nuestra Cama

La noche en la playa de Cancún estaba calientita, con esa brisa del mar que te acaricia la piel como un amante juguetón. Yo, Ana, había llegado con mi carnal Paco, mi novio de años, y nuestra amiga Sofia, esa morra chula de ojos verdes que siempre nos sacaba carcajadas. Estábamos en una cabaña rentada, con palmeras susurrando afuera y el sonido de las olas rompiendo como un ritmo de cumbia. Tomábamos chelas frías y un poco de tequila reposado que olía a vainilla y tierra húmeda.

Neta, Paco siempre ha sido el rey de las ideas locas, pensé mientras lo veía platicar con Sofia, sus manos grandes gesticulando. Yo me recargaba en su hombro, sintiendo el calor de su cuerpo contra el mío, mi blusita ligera pegándose un poquito por el sudor. Sofia traía un vestido floreado que se le ceñía a las curvas, y cada vez que reía, sus tetas se movían de una forma que me hacía tragar saliva. ¿Qué pedo conmigo? Nunca había pensado en morras así, pero esa noche, con el tequila zumbando en mis venas, todo se sentía posible.

Wey, ¿y si jugamos verdad o reto? —propuso Paco, con esa sonrisa pícara que me derretía.

Sofia aplaudió, sus uñas pintadas de rojo brillando bajo las luces tenues. —¡Órale, carnal! Pero nada de pendejadas suaves.

Empezamos inocente: retos de bailar pegaditos, verdades sobre exes. Pero pronto el aire se cargó de electricidad. Yo elegí reto, y Paco, el muy pendejo, dijo: "Besa a Sofia como si fuera yo". Mi corazón latió fuerte, bum bum bum, mientras me acercaba a ella. Sus labios eran suaves, con sabor a margarita salada, y su lengua jugó con la mía un segundo de más. El beso duró lo que un suspiro, pero dejó mi piel erizada, como si el mar me hubiera lamido.

Después, Sofia preguntó: "¿Cuál es su fantasía más cabrona?" Paco me miró, y yo sentí el calor subir por mi cuello. —Un trío —dijo él bajito, y todos nos quedamos callados un momento, el sonido de las olas llenando el silencio.

Yo rompí el hielo, riendo nerviosa. —¿Y como se dice trio en ingles? ¿Threeway o qué pedo?

Sofia soltó una carcajada, su mano en mi muslo. —Trio wey, pero en la cama suena a threesome. ¿Quieren practicar la lección?

El deseo se encendió como una fogata. Paco nos tomó de la mano y nos llevó al cuarto, donde la cama king size nos esperaba con sábanas blancas oliendo a lavanda fresca.

Adentro, la luz de la luna se colaba por las cortinas, pintando sombras suaves en sus cuerpos. Paco me besó primero, sus labios ásperos contra los míos, su barba raspándome la barbilla mientras sus manos me quitaban la blusa. Sentí mis pezones endurecerse al aire, y Sofia jadeó bajito al verlos.

¿Esto está pasando de veras? Mi cuerpo arde, quiero más
, pensé, mientras Paco me lamía el cuello, su aliento caliente con toques de tequila.

Sofia se acercó por detrás, sus tetas presionando mi espalda, suaves y cálidas. —Déjame probarte, Ana —susurró, y su voz era como miel derritiéndose. Me giró y me besó de nuevo, esta vez profundo, su lengua explorando mi boca con hambre. Sus manos bajaron a mis chichis, pellizcando suave, enviando chispas directo a mi entrepierna. Olía a coco y sudor dulce, un aroma que me mareaba.

Paco nos observaba, quitándose la camisa, sus músculos brillando por el sudor. —Son las dos más ricas del mundo —gruñó, y se unió, besando mi hombro mientras Sofia chupaba mi pezón. El placer era doble: la boca húmeda de ella succionando, tirando leve con los dientes, y las manos de Paco en mi culo, amasándolo fuerte. Gemí, el sonido saliendo ronco, vibrando en mi garganta.

Me recostaron en la cama, el colchón hundiéndose suave bajo mi peso. Sofia se quitó el vestido, revelando un tanga negro que apenas cubría su concha depilada. Paco se desabrochó los jeans, su verga saltando libre, dura y venosa, con una gota de precum brillando en la punta. Chingao, qué ganas de mamarla, pensé. Pero Sofia se subió a horcajadas en mi cara, su coño rozando mis labios, húmedo y caliente, oliendo a excitación pura, salada y almizclada.

—Lámeme, mija —pidió, y obedecí, mi lengua deslizándose en sus labios hinchados. Sabía a mar y deseo, jugosa, mientras ella se mecía, gimiendo ay ay ay. Paco se posicionó entre mis piernas, lamiendo mi clítoris con esa lengua experta que me volvía loca. Sentía sus dedos abriéndome, metiéndose despacio, curvándose para tocar ese punto que me hacía arquear la espalda. El cuarto se llenó de sonidos: chupadas húmedas, gemidos ahogados, la cama crujiendo.

La tensión crecía como una ola gigante. Sofia se bajó y nos turnamos: yo mamando a Paco mientras ella lo montaba, su culo rebotando, piel contra piel plap plap plap. Su concha se tragaba la verga de él, brillando de jugos, y yo lamía donde se unían, probando la mezcla de sus sabores. Paco jadeaba, sus manos enredadas en mi pelo.

No puedo más, esto es el paraíso, mi cuerpo tiembla
.

Cambié de lugar. Paco me penetró despacio, su grosor estirándome delicioso, llenándome hasta el fondo. Cada embestida era un golpe sordo, su pubis chocando mi clítoris, enviando ondas de placer. Sofia se sentó en mi cara otra vez, pero ahora besaba a Paco, sus lenguas danzando visible. Yo los veía desde abajo, el sudor goteando de sus cuerpos al mío, salado en mi lengua.

—Más fuerte, carnal —le pedí a Paco, y él obedeció, clavándome profundo, el ritmo acelerando. Sofia pellizcaba mis tetas, sus uñas dejando marcas rojas. El orgasmo se acercaba, un nudo apretándose en mi vientre, mis muslos temblando. Voy a explotar.

Sofia se corrió primero, gritando mi nombre mientras su coño palpitaba en mi boca, inundándome de squirt dulce. Paco gruñó, sacándose para venirse en mis tetas, chorros calientes pintándome blanca. Yo llegué al clímax segundos después, olas y olas rompiéndome, mi concha contrayéndose vacía pero satisfecha, un grito saliendo de lo más hondo.

Nos quedamos tirados, jadeando, el aire pesado con olor a sexo: sudor, semen, jugos. Paco me abrazó por un lado, Sofia por el otro, sus pieles pegajosas contra la mía. El mar seguía cantando afuera, como aplaudiendo.

Neta, eso fue épico —dijo Sofia, besándome la frente.

Yo sonreí, exhausta pero plena.

¿Cómo se dice trio en ingles? Threesome. Pero en mexicano, es amor multiplicado
. Paco rio bajito. —Las amo a las dos, wey.

Nos quedamos así hasta el amanecer, cuerpos entrelazados, el corazón latiendo en sintonía. Esa noche no solo follamos; nos descubrimos, nos abrimos como conchas al sol. Y supe que esto era solo el principio de muchas noches calientes.

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