Probando Si Try Es Verbo Regular o Irregular
Tú llegas a mi departamento en la Condesa, con el sol de la tarde colándose por las cortinas entreabiertas, pintando rayas doradas en el piso de madera. Soy Ana, tu maestra particular de inglés, una morra de treinta y tantos con curvas que no escondo bajo blusas holgadas. Llevas semanas viniendo, wey, y cada clase huele a café recién hecho y a ese perfume tuyo que me hace cosquillas en la nariz, como vainilla quemada mezclada con sudor fresco.
—Órale, siéntate —te digo con una sonrisa pícara, señalando la mesa del comedor donde ya tengo los libros abiertos—. Hoy vamos a ver verbos. ¿Listo para try algo nuevo?
Tus ojos se clavan en los míos, y sientes ese cosquilleo en el estómago, como cuando el metro frena de golpe. Te sientas cerca, demasiado cerca, y el roce accidental de tu rodilla contra la mía enciende una chispa. Huele a jazmín de mi vela aromática, y el aire se siente espeso, cargado de algo que no es solo gramática.
Empezamos con la lección. Te explico los verbos regulares: add -ed, fácil como pedir un taco al pastor. Pero cuando llegamos a try, te miro fijo.
—Try es un verbo regular o irregular? —te pregunto, inclinándome hacia adelante, mi escote rozando el borde de la mesa. Mi voz sale ronca, juguetona.
Tú dudas, tu pulso se acelera bajo la camisa ajustada.
¿Qué carajos? ¿Por qué me mira así? Neta, esta morra me trae loco desde la primera clase.Pronuncias "trai", y yo río bajito, el sonido vibrando en tu pecho.
—Regular, pendejo —te digo, guiñando—. Try, tried, tried. Pero en la vida real, try siempre sale irregular, ¿no crees? Como cuando intentas resistirte a algo que te tienta.
El deseo inicial crece lento. Nuestras manos se tocan al pasar el libro, piel cálida contra piel, un pulso latiendo en sincronía. Huelo tu aliento a menta, y tú inhalas mi aroma a coco de la crema que me unté después de la ducha. La tensión es un hilo tirante: quieres besarme, pero ¿y si es solo tu imaginación?
La clase avanza, pero el calor sube. Te pido que leas una oración: "I try to kiss her." Tu voz tiembla, y levanto la vista. Nuestras miradas chocan, pupilas dilatadas como pozos negros.
—Prueba conmigo —susurro, y es el detonante.
Te levantas, la silla chirría contra el piso. Tus manos encuentran mi cintura, fuertes pero tiernas, y yo me pongo de pie, presionando mi cuerpo contra el tuyo. Sientes mis tetas aplastadas contra tu pecho, pezones endurecidos pinchando la tela. Neta, qué suave su piel, qué caliente. Mis labios rozan tu oreja:
—Try es regular, pero esto va a ser irregular, carnal.
El beso explota. Lenguas danzando, saladas y dulces, sabor a café en tu boca, a chicle de fresa en la mía. Manos por todos lados: las tuyas bajan a mi culo, apretando carne firme bajo el jeans ajustado. Gimo bajito, vibración que te recorre la verga, que ya se despierta dura como piedra.
Te arrastro al sillón de la sala, el cuero crujiendo bajo nuestro peso. Acto dos: la escalada. Me siento a horcajadas sobre ti, frotándome lento contra tu paquete, sintiendo cómo crece, palpitante.
Chingado, qué rico se siente. ¿Cuánto tiempo llevo fantaseando con esto? Cada clase era una tortura deliciosa.Tus dedos desabotonan mi blusa, exponiendo encaje negro, pechos rebotando libres cuando lo arrancas.
—Chúpamelos —te ordeno, voz empapada de lujuria mexicana, y obedeces. Tu boca caliente envuelve un pezón, lengua girando, succionando con hambre. Sabor a sal de mi piel sudada, olor a excitación subiendo desde mi entrepierna. Grito suave: —¡Así, wey, no pares!
Pero hay lucha interna. Tú piensas:
¿Esto es real? ¿O solo un sueño después de tantas noches pajero pensando en ella?Yo confieso entre jadeos:
—Desde que te vi, quería try esto. Saber si eras regular... o si me ibas a volver loca irregular.
Nos desnudamos con prisa febril. Tu verga salta libre, venosa, goteando precúm que lamo con deleite, sabor amargo-musgoso. Tú me tumbas, dedos explorando mi coño empapado, labios hinchados, clítoris latiendo como tambor. Huelo a sexo puro, almizcle que embriaga. Metes dos dedos, curvándolos, tocando ese punto que me hace arquear la espalda, uñas clavándose en tus hombros.
—Métemela ya —suplico, y lo haces. Deslizas tu pija gruesa dentro, centímetro a centímetro, paredes apretadas ordeñándote. Gemidos llenan la habitación: los tuyos roncos, los míos agudos como sirenas. Ritmo building: lento primero, piel chocando húmeda, slap-slap ecoando. Sudor perlando frentes, mixing en charcos calientes.
Intensidad sube. Cambiamos posiciones: yo encima, cabalgando como jinete en rodeo, tetas botando, pelo azotando tu cara. Tú abajo, embistiendo arriba, manos en mis caderas guiando.
¡Qué chingón! Su coño aprieta como guante, caliente, resbaloso. No aguanto más.Olor a sexo domina, mezclado con nuestro sudor, el sillón oliendo a nosotros por días.
La tensión psicológica revienta en olas. Yo pienso en lo prohibido de la maestra-alumno, pero puro deseo mutuo. Tú luchas contra el clímax prematuro, mordiendo labio hasta sangrar salado.
—Voy a correrte, amor —jadeas, y acelero, pelvis grinding en círculos. El orgasmo nos golpea juntos: tú explotas dentro, chorros calientes pintando mis paredes, yo convulsiono, squirt salpicando tu abdomen, grito ahogado: —¡Chingado, sí!
Acto tres: el afterglow. Colapsamos, entrelazados, respiraciones jadeantes calmándose. Tu semen gotea lento de mí, tibio en mis muslos. Besos suaves ahora, lenguas perezosas. Huelo nuestro amor líquido, sabor en labios compartidos.
—Entonces, ¿try es un verbo regular o irregular? —te pregunto, riendo ronca, dedo trazando tu pecho sudoroso.
—Irregular —respondes, besando mi cuello—. Como nosotros. Neta, Ana, esto fue lo mejor que he tried.
Nos quedamos así, piel pegada, corazón latiendo en unisono. La tarde se apaga, pero el fuego queda encendido, promesa de más lecciones. Mañana practicaremos come, touch... quién sabe qué irregularidades saldrán.