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Deseando al Dueño del Bulldog Ingles Black Tri Merle

7537 palabras

Deseando al Dueño del Bulldog Ingles Black Tri Merle

Estaba en el parque de Chapultepec un sábado soleado pensando en lo chido que era desconectarme del desmadre de la oficina Me senté en una banca con mi café en mano viendo a la gente pasear a sus perrillos cuando de repente lo vi Él caminaba con ese bulldog ingles black tri merle impresionante El perro era una belleza peludo con ese patrón negro tricolor merle que brillaba bajo el sol como si fuera un trofeo vivo Sus arrugas en la cara y esa mirada pícara me hicieron sonreír pero lo que realmente me dejó con la boca abierta fue su dueño

Alto moreno con barba recortada bien chula camisa ajustada que marcaba unos pectorales de infarto y jeans que le quedaban pintados Wey qué tipo tan wey bueno digo tan pendejo atractivo El bulldog tiraba de la correa y él lo jalaba suave riéndose

Tranquilo carnal no mames ya llegamos
dijo con esa voz grave que me erizó la piel Pensé Órale Ana no seas mamona pero mis ojos no se despegaban de él

El perro se acercó olfateando mis tenis y yo me agaché a rascarle la cabeza Siempre me han gustado los bulldogs ingleses especialmente uno tan chulo como tu black tri merle le dije Él se acercó sonriendo

¿Verdad? Este es Max el rey de la casa Es un bulldog ingles black tri merle puro pedigrí ¿Cómo te llamas?
Ana respondí sintiendo que el corazón me latía como tambor en quinceañera Soy Carlos encantado Me invitó a caminar un rato y qué iba a decir que no con esa sonrisa que prometía más que un paseo

Acto 1 fin aquí empecé a sentir esa chispa el aire olía a zacate fresco y a su colonia amaderada mezclada con el olor terroso del perro Caminamos platicando de todo un poco de cómo consiguió a Max en una expo canina en Polanco de lo cabrón que es cuidar a un bulldog con esas ronquidos nocturnos pero qué tiernos Él me contaba anécdotas riendo y yo me moría por tocarle el brazo Ese roce accidental cuando Max jaló la correa y nos acercó fue eléctrico Su piel cálida contra la mía y ese olor a hombre limpio con un toque de sudor del sol Me late pensé este wey me prende

Me invitó a su depa en la Roma no muy lejos para que conociera mejor a Max y tomáramos una chela fría Cómo negarme Llegamos a un lugar chido minimalista con ventanales enormes luz natural bañando todo y Max se tiró en su cama enorme roncando al instante Carlos sacó unas coronas del refri y nos sentamos en el sofá de piel suave que crujía bajo mi peso

¿Qué te parece Max? ¿No es el bulldog ingles black tri merle más guapo?
preguntó guiñándome un ojo Le respondí
Está chingón pero su dueño no se queda atrás
y nos reímos con esa tensión que se palpa en el aire

Empezó la plática profunda él era diseñador gráfico yo publicista los dos hartos del estrés laboral pero apasionados por lo nuestro Sus ojos cafés me perforaban y yo cruzaba las piernas sintiendo un calorcito entre las ingles que no era del sol Me acerqué un poco más oliendo su aliento a menta fresca cuando platicaba Sus manos grandes gesticulaban y yo imaginaba cómo se sentirían en mi piel Ay wey ya para con los pensamientos calientes me dije pero el cuerpo no obedecía

De repente Max se despertó ladrando bajito y se metió entre nosotros pidiendo caricias Carlos lo rascó y su mano rozó mi muslo accidentalmente pero no la quitó La dejó ahí tibia firme y yo sentí un cosquilleo que me subió por la espalda

¿Te molesta?
murmuró con voz ronca Sacudí la cabeza no mames qué iba a decir que sí Su mano subió despacito acariciando mi pierna por encima del short vaquero y yo solté un suspiro El beso vino natural sus labios carnosos contra los míos suaves al principio luego hambrientos su lengua explorando mi boca con sabor a cerveza fría y deseo puro

El medio se ponía intenso mis manos en su nuca atrayéndolo más su barba raspándome delicioso la piel erizándose Me quitó la blusa despacio besando mi cuello inhalando mi perfume de vainilla Sus manos en mi espalda desabrochando el bra y cuando mis tetas quedaron libres las miró como si fueran un tesoro

Qué chingonas
dijo y chupó un pezón suave primero luego fuerte haciéndome gemir Su boca era fuego húmedo succionando lamiendo mientras yo le metía las manos por la camisa sintiendo esos abdominales duros como piedra Olía a sudor limpio excitante y el sofá crujía con nuestros movimientos

Me paré jalándolo a la recámara caminando de espaldas besándonos tropezando con Max que nos vio con ojos curiosos pero se quedó en su rincón La cama king size con sábanas blancas suaves nos recibió él encima besándome el ombligo bajando a mis shorts que voló en segundos Su cabeza entre mis piernas oliendo mi excitación

Hueles a miel nena
y su lengua en mi chochito plano lamidas lentas circulares en el clítoris que me hacían arquear la espalda Grité bajito pinche Carlos qué rico mis jugos mojándolo todo sus dedos entrando curvándose tocando ese punto que me volvía loca El sonido chapoteante de mi humedad con su boca chupando mis gemidos rebotando en las paredes

Lo volteé quería su verga ya La desabroché bajándole los jeans y bóxers saliendo esa pinga gruesa venosa dura como fierro la cabeza morada brillando de pre-semen La tomé en la mano suave terciopelo sobre acero masturbándolo lento oliendo su masculinidad almizclada

Métetela rica
pedí y él obedeció empujando despacio llenándome centímetro a centímetro estirándome delicioso Nuestros cuerpos chocando piel sudada contra piel el slap slap de sus bolas contra mi culo mis uñas en su espalda arañando suave sus gruñidos roncos en mi oído
Estás tan apretadita tan mojada por mí

El ritmo subió él de rodillas jalándome las caderas embistiéndome fuerte profundo tocándome el clítoris con el pulgar yo retorciéndome sudando oliendo a sexo puro el aire cargado de nuestros aromas gemidos mezclados con los ronquidos lejanos de Max que nos daba privacidad Cambiamos él abajo yo cabalgándolo sintiendo cada vena frotando mis paredes internas rebotando tetas volando sus manos amasándolas pellizcando pezones El orgasmo me pegó como rayo cuerpo temblando chochito contrayéndose ordeñándolo gritando su nombre él aguantando valiente hasta que volteamos él encima unas estocadas brutales y se vino adentro caliente espeso llenándome gimiendo mi nombre colapsando sobre mí

Nos quedamos así jadeando piel pegajosa corazones galopando besos suaves post-sexo su verga saliendo chorreando nuestros jugos El olor a corrida y sudor impregnaba todo delicioso Me abrazó fuerte

Eres increíble Ana
y yo sonreí pensando en lo chingón que fue Todo empezó con ese bulldog ingles black tri merle pero terminó en algo mucho más grande Max ladró desde la sala rompiendo el hechizo y nos reímos Carlos se levantó a atenderlo yo viéndolo desnudo glorioso pensando voy a repetir esto mil veces

Desayunamos tacos de suadero que pidió por app sentados en la terraza con Max a los pies platicando del futuro de vernos más de paseos con el perro y noches como esa El sol se ponía tiñendo todo de naranja y yo me sentía plena empoderada dueña de mi placer con un wey que valía la pena Su mano en mi rodilla promesa de más y supe que este encuentro había cambiado todo para bien

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