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El Ardiente Trio Bisexual Xnxx

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El Ardiente Trio Bisexual Xnxx

Imagina que estás en una casa playera en Puerto Vallarta, el sol del atardecer tiñe el cielo de naranja y rosa, mientras el sonido de las olas rompiendo contra la arena te envuelve como un susurro constante. Tú, un wey de veintiocho años con el cuerpo tonificado por las caminatas diarias en la playa, has llegado con tus carnales de toda la vida: Alex, el morro alto y atlético con esa sonrisa pícara que siempre te hace reír, y Sofía, la morra curvilínea con ojos verdes que parecen prometer pecados deliciosos. Los tres son adultos, libres, y la química entre ustedes ha estado flotando en el aire desde que se reencontraron en esta vacación improvisada.

Están sentados en la terraza, con chelas frías sudando en sus manos, el olor salino del mar mezclándose con el aroma ahumado de la parrilla donde asan unos cortes de arrachera. Qué chido todo esto, piensas, mientras miras cómo Sofía se estira en la hamaca, su bikini rojo apenas conteniendo sus tetas firmes, y Alex, sin camisa, muestra esos abdominales que te hacen tragar saliva. La plática fluye ligera: recuerdos de la uni, chismes de amigos pendejos, pero hay una tensión debajo, como electricidad estática. Sofía te guiña un ojo y dice: "Oye, wey, ¿ya viste lo que encontré en el cel? Un video de trio bisexual xnxx que está de poca madre". Tú sientes un cosquilleo en el estómago, el calor subiendo por tu pecho.

Tú nunca has probado algo así, pero la idea te prende como mecha. ¿Y si esta noche pasa lo que todos hemos estado evitando decir?

La noche cae como manto suave, las estrellas parpadean sobre el Pacífico, y entran a la sala amplia con piso de madera que cruje bajo sus pies descalzos. El ventilador gira perezoso, moviendo el aire tibio cargado de jazmín del jardín. Sofía prende el proyector en la pared blanca, y ahí está: el video de trio bisexual xnxx, con gemidos suaves saliendo de los bocinas, cuerpos entrelazados en una danza de pieles sudorosas. Tú te sientas en el sofá de cuero suave, Alex a tu lado izquierdo, su muslo rozando el tuyo accidentalmente —o no—. Sofía se acomoda entre los dos, su mano cayendo casualmente sobre tu rodilla.

El video avanza: una morra chupando verga mientras otro wey le lame el coño, luego besos entre todos, lenguas explorando sin tabúes. El sonido de succiones húmedas y jadeos te pone la verga dura al instante, palpitando contra tus shorts. Sientes el calor de Alex a tu lado, su respiración acelerada, y miras de reojo cómo se acomoda, su bulto evidente. Sofía suspira: "Neta, esto me moja la panocha. ¿Y ustedes, cabrones?" Su voz ronca, juguetona, rompe el hielo. Tú respondes con una risa nerviosa: "Pos ya me la pusieron como piedra, nenas".

La tensión sube gradual, como la marea. Sofía gira la cara hacia ti, sus labios carnosos a centímetros, y te besa. Su boca sabe a tequila y fresas, lengua suave invadiendo tu boca con hambre. Tú le devuelves el beso, mano subiendo por su muslo hasta el borde del bikini, sintiendo la humedad que ya empapa la tela. Alex no se queda atrás; su mano grande acaricia tu pecho, pezón endureciéndose bajo sus dedos ásperos. Esto es real, wey, no un pinche sueño, piensas, mientras el olor a excitación —sudor dulce, feromonas— llena la habitación.

Se mueven al ritmo del video que sigue sonando de fondo, gemidos ajenos mezclándose con los suyos. Sofía se quita el top, tetas rebotando libres, pezones rosados erectos pidiendo atención. Tú los chupas, lengua girando, saboreando la sal de su piel mientras ella gime "¡Ay, sí, cabrón, así!". Alex besa tu cuello, barba incipiente raspando deliciosamente, y baja la mano a tu short, liberando tu verga tiesa. Sus dedos la envuelven, masturbándote lento, el tacto firme y cálido que te hace arquear la espalda. "Qué verga más rica, wey", murmura él, voz grave vibrando en tu oído.

Tu mente gira: el roce de sus pollas —espera, la de él también sale, gruesa y venosa, rozando tu muslo—. Nunca pensaste que tocar otra verga te prendería tanto, pero el calor, la dureza, te hace querer más.

Escalada total ahora. Sofía se pone de rodillas entre los dos, alternando chupadas: primero tu verga, labios estirados succionando la cabeza, lengua lamiendo el prepucio con maestría; luego la de Alex, tragándosela hasta la garganta, saliva goteando. El sonido obsceno de mamadas resuena, mezclado con vuestros jadeos. Tú y Alex se miran, ojos cargados de lujuria, y se besan por primera vez —labios duros, lenguas torpes al inicio pero pronto fieras, sabor a Sofía compartido. Sus manos exploran: tú agarras el culazo de ella, dedos hundiéndose en carne suave; Alex pellizca tus bolas, enviando chispas de placer por tu espina.

La llevan al colchón king size en la recámara contigua, sábanas frescas de algodón egipcio crujiendo bajo pesos. El aire huele a sexo puro: almizcle de coños mojados, precum salado. Sofía se monta en tu cara, panocha depilada rozando tu nariz, jugos calientes goteando en tu boca. Tú lames ávido, lengua metiéndose en pliegues resbalosos, clítoris hinchado palpitando contra tus labios. "¡Chúpame, wey, qué rico!" grita ella, caderas moliendo. Alex la penetra por atrás, verga embistiendo su culo —lubricado con saliva—, palmadas resonando como olas. Tú sientes las embestidas indirectas, vibraciones en su cuerpo transmitidas a tu lengua.

Cambios fluidos, como en ese trio bisexual xnxx que los inspiró. Ahora Alex te coge a ti: te pone en cuatro, dedo untado de su saliva abriendo tu ano virgen, luego su verga gruesa entrando lento. Dolor inicial punzante se funde en placer abrasador, próstata masajeada con cada empujón. ¡Puta madre, qué chingón! piensas, mientras Sofía se acurruca debajo, chupándote la verga y lamiendo donde Alex entra en ti. Sus tetas aplastadas contra tu vientre, pezones rozando piel sensible. El cuarteto de sonidos —gemidos guturales, piel chocando húmeda, succiones— crea sinfonía erótica.

Intensidad peaks: rotan posiciones. Tú follas a Sofía misionero, verga hundida en su coño apretado, paredes contrayéndose como guante vivo, jugos chorreando por tus bolas. Alex la besa mientras tú embistes, luego entra su verga junto a la tuya —doble penetración vaginal que la hace gritar "¡Me vengo, cabrones, no paren!"—. Olor a corrida próxima impregna todo, pulsos acelerados latiendo en sienes. Tú sientes el orgasmo construyéndose, bolas tensas, verga hinchándose.

Clímax explosivo: Sofía se corre primero, cuerpo convulsionando, squirt caliente salpicando tu abdomen. Alex gruñe, sacando para pintar su espalda de leche espesa, chorros calientes goteando. Tú explotas dentro de ella, semen bombeando en oleadas, placer cegador borrando el mundo. Colapsan en pila sudorosa, pieles pegajosas, respiraciones jadeantes calmándose gradual.

Afterglow dulce: yacen entrelazados, manos acariciando perezosas. El mar susurra afuera, brisa fresca secando sudor. Sofía besa tu frente: "Eso fue mejor que cualquier trio bisexual xnxx, wey". Alex ríe bajito, dedo trazando tu pecho. Esto cambia todo, pero qué chido, reflexionas, corazón lleno de calidez nueva. La noche envuelve su promesa de más, pero por ahora, paz en brazos ajenos.

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