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Gundam Build Fighters Try Personajes en Llamas Pasionales

6577 palabras

Gundam Build Fighters Try Personajes en Llamas Pasionales

Estaba en mi depa chiquito en la Roma, con el olor a pintura acrílica y plástico nuevo flotando en el aire. La mesa del comedor estaba llena de piecitas de Gunpla, destellos metálicos bajo la luz cálida de la lámpara. Yo, Miranda, de veintiocho pirulos, fanática empedernida de Gundam Build Fighters Try, armaba mi Fumina customizada mientras Javier, mi carnal de treinta tacos, pintaba su Yuuma con esa concentración que me ponía los nervios de punta. Llevábamos horas platicando de los gundam build fighters try personajes, esos cabrones que nos habían volado la cabeza desde chavos, pero ahora, como adultos, los veíamos con otros ojos, más... intensos.

"Órale, wey, la Fumina esa es bien chida, neta me late cómo maneja su Try Burning Gundam", dijo Javier, su voz grave retumbando suave, mientras sus dedos grandes y callosos rozaban el pincel. Lo miré de reojo, su playera ajustada marcando los músculos del pecho, sudor perlando su frente morena. El calor de la noche capitalina se colaba por la ventana, mezclándose con el aroma de su colonia barata pero rica, esa que siempre me hacía mojarme sin querer.

Yo asentí, sintiendo un cosquilleo en el estómago. "Simón, pendejo, pero el Yuuma tiene ese toque de rebelde que me hace suspirar. Imagínate si los gundam build fighters try personajes fueran grandes de edad, eh, cogiendo en el campo de batalla". Solté la risa, pero mis pezones se endurecieron bajo la blusa ligera. Javier levantó la vista, sus ojos cafés clavándose en mí como láseres. El silencio se espesó, solo roto por el zumbido del ventilador y nuestros respiraciones aceleradas.

Acto uno del deseo: la tensión inicial. Nuestras manos se rozaron al pasar una pieza, su piel cálida y áspera contra la mía suave. Un chispazo eléctrico me recorrió el brazo hasta la entrepierna. "Qué chingón se siente esto", pensé, mientras el pulso me latía en las sienes. Él no soltó, en cambio apretó un poquito, su pulgar acariciando mi dorso. El aire se cargó de algo más que pintura; olía a anticipación, a piel caliente.

El medio tiempo empezó a escalar. Javier dejó el pincel y se paró, rodeando la mesa. "Miranda, neta, desde que llegaste con esa falda corta, no puedo concentrarme en los gundam build fighters try personajes. Tú eres mi Fumina personal, lista para la batalla". Su voz ronca me erizó la piel. Me levanté, el corazón tronándome en el pecho, y lo enfrenté. Nuestros cuerpos se pegaron, su verga ya dura presionando mi muslo. Olía a hombre, a sudor limpio y deseo crudo.

"Quiero devorarlo, que me arme como a su Gunpla, pieza por pieza", rugió mi mente mientras sus labios rozaban mi oreja.

Sus manos bajaron a mi culo, amasándolo firme, y yo gemí bajito, saboreando el roce áspero de su barba en mi cuello. Lo besé con hambre, lenguas enredándose, gusto salado y dulce de su boca. Le quité la playera de un jalón, lamiendo su pecho velludo, inhalando su esencia masculina. Él gruñó, "Estás bien rica, culera", y me cargó a la recámara, las piecitas de Gunpla crujiendo bajo sus pies.

En la cama, el colchón hundido nos recibió. La luz de la calle filtrada por las cortinas pintaba sombras en su cuerpo desnudo. Yo me desvestí lento, dejándolo mirar mi piel canela, mis tetas firmes con pezones oscuros duros como balas. "Juega conmigo como si fuéramos gundam build fighters try personajes en pleno torneo", le susurré, abriendo las piernas. Él se arrodilló, su aliento caliente en mi panocha ya empapada. El olor almizclado de mi excitación lo invadió, y su lengua atacó, lamiendo mi clítoris con maestría.

Sentí cada lamida como un disparo de beam rifle: fuego líquido subiendo por mi espina, mis caderas buckeando contra su cara. "¡Ay, wey, no pares!", grité, mis uñas clavándose en sus hombros. El sonido húmedo de su chupada, mis gemidos roncos, el crujir de las sábanas... todo se mezclaba en una sinfonía carnal. Introdujo dos dedos gruesos, curvándolos justo ahí, masajeando mi punto G mientras succionaba. Mi primer orgasmo me dobló, jugos chorreando en su boca, gusto ácido y salado que él bebió con avidez.

Pero la intensidad subía. Javier se incorporó, su verga tiesa, venosa, goteando precum. La tomé en mano, piel aterciopelada sobre acero, oliendo a sexo puro. "Te la voy a mamar hasta que ruegues, mi Yuuma", dije juguetona, metiéndomela hasta la garganta. Él jadeó, "¡Chingada madre, qué buena mamada!", sus caderas empujando suave. El sabor salobre me enloqueció, saliva chorreando por mi barbilla. Lo chupé profundo, lengua girando en la cabeza, bolas pesadas en mi palma.

La lucha interna: quería que durara, pero el fuego me consumía. Lo empujé a la cama, montándolo como una amazona. Su verga entró de un jalón, estirándome delicioso, llenándome hasta el fondo. "¡Sí, cabrón, cógeme duro!", exigí, cabalgando con ritmo salvaje. Piel contra piel, slap slap slap, sudor volando. Sus manos en mis tetas, pellizcando pezones, enviando descargas a mi coño. Olía a sexo, a nosotros fundidos.

"Esto es mejor que cualquier batalla de Gundam, neta, su verga es mi Gundam personal"

La tensión psicológica explotó: recordé nuestras pláticas inocentes sobre los gundam build fighters try personajes, ahora transformadas en esta pasión adulta, empoderada. Él volteó, poniéndome en cuatro, embistiéndome desde atrás. Su vientre peludo chocando mi culo, bolas golpeando mi clítoris. "¡Te voy a llenar, Miranda!", rugió. Yo me vine otra vez, paredes convulsionando alrededor de su pija, gritando su nombre.

El clímax final: Javier se tensó, gruñendo como bestia, chorros calientes inundándome el útero. Colapsamos, pegajosos, pulsos latiendo al unísono. El afterglow fue puro: su brazo alrededor de mí, besos suaves en mi sien, el olor a semen y sudor envolviéndonos como manta.

"Neta, wey, los gundam build fighters try personajes nos inspiraron esto", murmuró él, riendo bajito. Yo sonreí, trazando círculos en su pecho. "Simón, pero nosotros somos los verdaderos héroes de esta batalla". El deseo se calmó en paz, pero supe que volvería, más fuerte, como un Gunpla mejorado. La noche nos arrulló, pieles entrelazadas, listos para el próximo round.

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