Relatos Salvajes
Inicio Sexo en Grupo Try de Nelly Furtado en Nuestra Piel Try de Nelly Furtado en Nuestra Piel

Try de Nelly Furtado en Nuestra Piel

6202 palabras

Try de Nelly Furtado en Nuestra Piel

La noche en mi depa de la Condesa caía suave como una caricia, con el rumor de los coches allá abajo y el aroma a tacos de canasta flotando desde la esquina. Alex y yo nos acomodamos en el sillón de piel sintética que crujía un poquito cada vez que nos movíamos, con una chela fría en la mano. Neta, qué chido estar así, pensé, mientras él armaba la playlist en su cel. De repente, sonó esa rola que nos voló la cabeza la primera vez que nos vimos: Try de Nelly Furtado. Las letras empezaron a fluir, esa voz rasposa y llena de alma que habla de intentar no caer, pero caer de todos modos.

"Órale, carnala, esta es nuestra", dijo Alex con esa sonrisa pícara que me hace derretir, sus ojos cafés clavados en los míos. Me acerqué, sintiendo el calor de su cuerpo grande y fuerte contra el mío. Olía a jabón de sándalo y un toque de sudor del día, ese olor que me prende como mecha. Bailamos lento ahí mismo en la sala, mis caderas rozando las suyas al ritmo de la guitarra suave.

¿Y si esta vez sí lo intento todo? Las nelly furtado lyrics try me dan vueltas en la cabeza, como un mantra sexy.
Su mano grande bajó por mi espalda, deteniéndose en la curva de mis nalgas, apretando suave. Sentí un cosquilleo eléctrico subir por mi espina, mi piel erizándose bajo la blusa ligera de algodón.

La canción seguía, "All I really want is to try and try and try", y Alex me jaló más cerca, su aliento caliente en mi cuello. "Quiero intentar todo contigo, mi reina", murmuró, su voz grave vibrando contra mi oreja. Me mordí el labio, el corazón latiéndome a mil. Nuestros labios se encontraron en un beso lento, saboreando el amargor de la cerveza y el dulzor de su lengua explorando la mía. Sus manos subieron por mis muslos, levantando mi falda corta, tocando la piel desnuda que ardía de anticipación. Chingado, qué bien se siente esto, pensé, mientras mis dedos se enredaban en su pelo negro revuelto.

Nos fuimos moviendo hacia el cuarto, tropezando un poco con la alfombra, riéndonos bajito como pendejos enamorados. La luz tenue de la lámpara de noche pintaba sombras en las paredes blancas, y el aire se llenaba de nuestro jadeo. Alex me quitó la blusa con delicadeza, sus labios besando cada centímetro de mi clavícula, bajando hasta mis chichis que ya estaban duras como piedras. Lamí su cuello, probando la sal de su piel, mientras él desabrochaba mi brasier. "Estás preciosa, wey", gruñó, tomando uno de mis pezones en su boca, chupando suave al principio, luego más fuerte, haciendo que un gemido se me escapara sin querer.

Me tendí en la cama king size que compartíamos, las sábanas frescas contra mi espalda desnuda contrastando con el fuego que subía por mi vientre. Alex se quitó la playera, mostrando ese torso marcado de tanto gym, con vello negro que bajaba hasta su abdomen. Lo jalé hacia mí, mis uñas arañando suave su espalda, sintiendo los músculos tensarse bajo mis yemas. Bajé la mano a su pantalón, sintiendo lo duro que estaba ya, palpitando contra la tela. "Déjame probarte", susurré, y él se dejó caer de rodillas al borde de la cama.

Le bajé el zip con dientes, liberando su verga gruesa y venosa que saltó libre, oliendo a hombre puro, a deseo crudo. La tomé en mi mano, sintiendo el calor y el pulso acelerado, como si tuviera vida propia. Lamí la punta despacio, saboreando el precum salado y un poco dulce, mientras él gemía "¡Ay, cabrona, qué rico!". Lo metí más profundo en mi boca, moviendo la lengua en círculos, escuchando sus respiraciones entrecortadas y el sonido húmedo de mi saliva. Sus manos en mi pelo, guiándome sin forzar, solo animando.

Esto es intentar de verdad, las nelly furtado lyrics try ahora suenan en mi mente como un himno de entrega.

No aguanté más y lo empujé sobre la cama, montándome a horcajadas. Mi chocha ya estaba empapada, resbalosa de jugos que goteaban por mis muslos. Me acomodé sobre él, frotándome contra su verga dura, sintiendo cada vena rozar mi clítoris hinchado. "Inténtalo conmigo", le dije, recordando la rola, y bajé despacio, centímetro a centímetro, hasta que me llenó por completo. ¡Madre santa, qué estirada me deja! Empecé a moverme, lento al principio, sintiendo cómo me rozaba por dentro, tocando ese punto que me hace ver estrellas. El sonido de piel contra piel llenaba el cuarto, slap slap slap, mezclado con nuestros gemidos y el eco lejano de la ciudad.

Alex agarró mis caderas, ayudándome a subir y bajar más rápido, sus ojos fijos en mis tetas rebotando. Sudábamos los dos, el olor a sexo invadiendo todo, almizclado y embriagador. Cambiamos de posición; él encima ahora, misionero profundo, sus embestidas fuertes pero cariñosas, besándome el cuello, mordisqueando mi oreja. "Te amo, mi vida", jadeó, y yo enredé mis piernas alrededor de su cintura, clavando talones en su culo firme. Sentía mi orgasmo construyéndose, una ola gigante en el estómago, cada roce mandando chispas por mis nervios.

Inner struggle: por un segundo, dudé, recordando ex novios que me dejaron hecha mierda, pero las letras de Nelly me empujaron. Try, try, try... esta vez sí. Alex aceleró, su verga hinchándose más dentro de mí, y explotamos juntos. Grité su nombre, mi chocha contrayéndose en espasmos alrededor de él, ordeñándolo mientras él se vaciaba en chorros calientes, llenándome hasta rebosar. El placer fue cegador, colores detrás de mis párpados cerrados, pulso retumbando en oídos como tambores.

Nos quedamos así, pegados, respirando pesado, su peso cómodo sobre mí. El sudor enfriándose en nuestra piel, el corazón calmándose poco a poco. Besó mi frente, rodando a un lado para abrazarme. "Lo hicimos, ¿verdad? Intentamos y valió la pena". Sonreí, acurrucándome en su pecho, escuchando su latido. La rola seguía sonando bajito en el fondo, un loop suave.

Nelly Furtado lyrics try... neta, funcionó. Esta conexión es real, empoderadora, nuestra.
Afuera, la Condesa seguía su ritmo, pero adentro, todo era paz y promesas. Me dormí oliendo a él, saboreando el afterglow que duraría días.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatossalvajes.cc.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.