Trato de Hacerte Gozar
Estás en el balcón de tu depa en Polanco la noche cae sobre la Ciudad de México con ese calor pegajoso que hace que la piel se sienta viva. El skyline brilla con luces neón y el ruido lejano de los cláxones se mezcla con el aroma de tacos al pastor de la taquería de la esquina. Ana sale del baño envuelta en una toalla blanca que apenas cubre sus curvas su pelo negro mojado goteando sobre sus hombros bronceados. La miras y sientes ese pinche cosquilleo en el estómago la verga ya medio parada solo de imaginarla desnuda.
Órale wey piensa tienes que tratar de hacerla gozar esta noche como nunca antes llevas semanas fantaseando con esto.Hacía meses que andaban juntos desde que se conocieron en una peda en la Roma pero la rutina se había vuelto chafa las folladas rápidas después del trabajo sin mucha gracia. Esta noche querías cambiar eso tratar de hacer algo diferente algo que la volviera loca.
Te acercas despacio tus pies descalzos en el piso fresco de loseta. La abrazas por la cintura la toalla se suelta un poco revelando el nacimiento de sus chichis firmes. —Neta Ana hoy trato de hacerte gozar de verdad le susurras al oído tu aliento caliente contra su cuello oliendo a su shampoo de coco. Ella ríe bajito ese sonido ronco que te prende —A ver güey qué traes entre manos responde girándose para mirarte con ojos cafés brillosos de curiosidad y deseo.
La besas lento primero los labios suaves rozándose como en una danza el sabor salado de su boca mezclado con el tequila que tomaron antes. Tus manos bajan por su espalda sintiendo la curva de su espinazo la piel tibia y suave como terciopelo. Ella gime quedito presionando su cuerpo contra el tuyo sientes sus pezones duros contra tu pecho el calor de su panocha cerca de tu entrepierna. Trato de hacer que el beso se profundice tu lengua explorando la de ella chupando suave succionando como si quisieras devorarla.
La llevas adentro a la recámara la cama king size con sábanas de algodón egipcio que compraste pensando en noches como esta. Las luces tenues del buró pintan sombras en las paredes blancas el ventilador zumbando perezoso arriba. La tumblas despacio quitándole la toalla ahora está desnuda ante ti su cuerpo perfecto caderas anchas muslos carnosos esa panocha depilada que te vuelve loco. —Quiero tratar de hacer algo nuevo contigo dices mirándola fijo —dejar que te ate y te coma entera sin prisa. Ella se muerde el labio duda un segundo pero asiente —Simón carnal hazme gozar su voz temblorosa de anticipación.
Acto primero termina ahí la tensión inicial el deseo encendido como un fuego lento. Sales las cuerdas suaves de seda que compraste en línea las atas a sus muñecas con nudos flojos para que pueda soltarse si quiere todo consensual puro juego. Sus brazos arriba atados al cabecero expuesta vulnerable pero empoderada porque ella lo pidió. Te desnudas tu verga saltando libre dura venosa palpitando el prepucio atrás listo para acción. Te subes a la cama entre sus piernas abiertas el olor almizclado de su excitación llenando el aire como perfume prohibido.
Comienzas por los pies besando sus dedos chupando cada uno el sabor salado de su piel el sonido de sus jadeos rompiendo el silencio. Subes lento por las pantorrillas muslos internos lamiendo mordisqueando suave dejando marcas rojas que desaparecerán mañana.
Trato de hacer que cada roce la queme por dentro piensas mientras tu lengua llega a su panocha.La abres con los dedos rosada húmeda brillando de jugos. La pruebas primero un lametón largo desde el ano hasta el clítoris el sabor ácido dulce como tamarindo maduro. Ella arquea la espalda —¡Ay cabrón qué rico! grita sus caderas moviéndose solas.
Escalada en el medio la devoras con hambre lengua girando en su clítoris chupando succionando fuerte dos dedos adentro curvados tocando ese punto que la hace temblar. El sonido chapoteante de tu boca en su humedad el olor intenso de sexo puro mexicano crudo. Tus dedos libres pellizcan sus chichis los pezones duros como piedras rodándolos estirándolos. Ella forcejea las cuerdas —Más wey no pares trato de hacer que dure gime su voz quebrada sudor perlando su frente.
Internalizas el conflicto tú también sientes la verga goteando precum queriendo entrar ya pero tratas de hacer que sea perfecto aguantas la urgencia respirando hondo oliendo su esencia. La volteas boca abajo nalgas en pompa redondas perfectas separas cachetes lamiendo su ano apretado primero suave círculos la lengua punzando. —Quiero tratar de hacerte gozar por atrás también murmuras y ella asiente —Sí pero despacio pendejo riendo nerviosa excitada.
Escalada más alta untas lubricante fresco olor a fresa tus dedos explorando primero uno adentro girando abriendo despacio el músculo caliente apretado. Ella gime profundo el sonido gutural como un animal en celo su cuerpo temblando. Dos dedos ahora bombeando suave mientras tu otra mano masajea su clítoris círculos rápidos. El tacto resbaloso caliente interno te enloquece la vista de su ano cediendo el sonido de sus súplicas —Métela ya no aguanto.
Te posicionas verga lubricada la punta contra su entrada presionas lento milímetro a milímetro sintiendo el anillo apretarte como un puño caliente. Trato de hacer que sea placer puro no dolor entras pausado hasta la mitad el calor abrasador envolviéndote pulsos latiendo juntos. Ella grita mezcla de dolor placer —¡Chingón sí así! y empiezas a moverte despacio primero saliendo entrando el sonido piel contra piel slap slap slap sudor goteando de tu pecho a su espalda.
Ritmo aumenta ahora follándola más profundo el ano adaptándose tragándote entero bolas golpeando su panocha. Tus manos en sus caderas tirando hacia ti el olor de sexo sudor lubricante impregnando la habitación. Ella se retuerce atada —Me vengo cabrón me vengo su voz ahogada en la almohada el cuerpo convulsionando apretándote más fuerte ordeñándote.
No aguantas su orgasmo te lleva al límite bombea más rápido gruñendo animalesco el clímax explotando chorros calientes adentro pintando sus paredes internas. Sales temblando semen goteando de su ano rosado abierto palpitante. La desatas la abrazas piel contra piel pegajosa sudorosa el corazón latiendo desbocado el silencio roto solo por respiraciones jadeantes.
Afterglow en la cama ella acurrucada en tu pecho besando tu cuello —Neta wey eso estuvo de puta madre nunca pensé que tratar de hacer algo nuevo sería tan chido. Tú sonríes acariciando su pelo oliendo su aroma post-sexo satisfecho.
Lo logré pensé trato de hacerla gozar y valió cada segundo.Afuera la ciudad sigue su ritmo luces parpadeando como testigos mudos de su unión. Duermen entrelazados el amanecer filtrándose prometiendo más noches de placer consensual puro amor ardiente.