El Tri Clásicas Para Rockear La Noche
Entras al bar de la colonia Roma con el calor de la noche pegado a la piel como una promesa sucia. El aire está cargado de humo de cigarro y ese olor a cerveza derramada que siempre te pone de buenas. La música retumba desde los altavoces viejos El Tri clásicas para rockear dice el DJ con voz ronca mientras arranca con "Triste canción de amor". Tus caderas se mueven solas al ritmo rockero mexicano ese que te hace sentir viva chingona lista para lo que caiga.
Te sientas en la barra pides un chela helada que quema la garganta con su amargor fresco. Tus ojos recorren el lugar lleno de morros y morras bailando sudando rozándose en la penumbra. Ahí lo ves a él alto moreno con una playera negra ajustada que marca los músculos del pecho y unos jeans que le quedan perfectos. Te mira fijo con una sonrisa pícara como si ya supiera lo que piensas. Órale qué chulo piensas mientras das un trago largo a la cerveza sintiendo el fizz en la lengua.
Se acerca con paso seguro pide dos chelas más y te ofrece una.
"¿Vienes a rockear con El Tri o nomás a ver?"te dice con voz grave que te eriza la piel. Ríes coqueteas simón wey vengo a romperla respondes y chocan las botellas frías. Hablan de la banda de las clásicas que suenan ahora "Piedra de Ancla" con su guitarra rasposa que vibra en tu pecho como un latido extra. Sus ojos bajan a tus labios a tus chichis que asoman por el escote del vestido negro pegado al cuerpo. Sientes el calor subir por tus muslos ya húmeda solo por su mirada.
La plática fluye neta como si se conocieran de toda la vida. Él se llama Alex cuenta que es mecánico en un taller de la Narvarte ama el rock mexicano desde morrillo. Tú le dices que eres diseñadora gráfica que vives por la Condesa y que esta noche no tienes planes más que divertirte. Bailan pegaditos el sudor de su cuello huele a hombre a colonia barata mezclada con deseo puro. Sus manos en tu cintura fuertes seguras te aprietan suave haciendo que tu clítoris palpite al ritmo de la música.
Quiero que me coja ya piensas mientras su aliento caliente roza tu oreja.
"Estás cañón"murmura y tú sientes su verga dura contra tu panza. No hay prisa solo tensión deliciosa que crece con cada roce cada mirada. Salen del bar caminando por las calles empedradas el viento fresco lame tu piel caliente. Llegan a su depa chiquito pero chido en una vecindad tranquila con posters de rock en las paredes y una cama king size esperándolos.
Entra cierra la puerta y te besa como si el mundo se acabara ahí mismo. Sus labios gruesos saben a chela y tabaco te chupan la lengua con hambre voraz. Tus manos recorren su espalda ancha sientes los músculos tensos bajo la playera que le quitas de un jalón. Él gime bajito pinche rica dice mientras te levanta en brazos y te lleva a la cama. Caes sobre las sábanas frescas que contrastan con tu cuerpo ardiendo.
Te quita el vestido despacio saboreando cada centímetro de piel expuesta. Sus ojos devoran tus tetas grandes con pezones duros como piedras. Los lame chupa succiona hasta que arqueas la espalda gimiendo fuerte "¡Ay wey no pares!". El olor de tu excitación llena la habitación almizcle dulce que lo enloquece. Baja por tu panza plana lame tu ombligo y llega a tus calzones ya empapados. Te los arranca con los dientes y su lengua encuentra tu concha hinchada jugosa.
Chíngame con la boca piensas mientras él lame tu clítoris en círculos lentos tortuosos. Sientes cada roce como electricidad sus dedos entran en ti curvándose justo en ese punto que te hace ver estrellas. Gritas su nombre el placer sube en olas intensas tu coño aprieta su lengua. Él gime contra tu carne vibrando más honda. Casi vienes pero te detiene
"Aún no mami quiero cogerte primero".
Se para se quita los jeans su verga sale libre gruesa venosa palpitante con una gota de pre-semen en la punta. Te lames los labios quiero mamarla y él te lee la mente. Te arrodillas en la cama la agarras con ambas manos dura como fierro caliente. La lames desde la base hasta la cabeza saboreando su sal su esencia masculina. La chupas profunda garganta abajo él agarra tu pelo gime "¡Pinche chupada del demonio!". La mama con ganas saliva chorreando por tu barbilla tus tetas rebotando al ritmo.
Te tumba boca arriba abre tus piernas y se hunde en ti de un solo empujón. ¡Dios qué grande! sientes cómo te llena estira tus paredes hasta el fondo. Empieza a bombear lento profundo cada embestida roza tu G-spot haciendo que tus jugos salpiquen. El sonido de carne contra carne piel sudada chocando llena la habitación mezclado con sus gruñidos y tus gemidos roncos. Sudas sientes el calor de su cuerpo sobre el tuyo sus bolas golpeando tu culo.
Acelera el ritmo salvaje ahora te coje como animal posesivo. Tus uñas en su espalda lo arañan dejando marcas rojas.
"¡Más duro cabrón dame verga!"gritas y él obedece clavándosela hasta el cuello uterino. El placer es insoportable tu vientre se contrae orgasmo brutal te sacude como terremoto gritas su nombre chorros de squirt mojan las sábanas. Él no para sigue machacando hasta que ruge "¡Me vengo!" y se corre dentro caliente espeso llenándote hasta rebosar.
Caen exhaustos jadeando piel pegada por sudor. Su peso sobre ti es delicioso protector. Besos suaves ahora lenguas perezosas explorando. Limpian el desastre riendo como pendejos felices. Se acurrucan bajo las sábanas su mano en tu teta suave masajeando. Esta noche fue épica piensas mientras la radio de fondo pone otra de El Tri clásicas para rockear bajito como arrullo.
Hablan en susurros de volver a verse de conciertos futuros de rockear juntos siempre. Duermes pegada a él oliendo su piel saboreando el afterglow ese paz carnal que solo el buen sexo da. La noche termina pero el recuerdo quema eterno en tu cuerpo en tu alma.