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Tu Try On Haul Porn Personal

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Tu Try On Haul Porn Personal

Te sientas en el borde de la cama, con esa sonrisa pícara que me derrite cada vez que la veo. El cuarto huele a esa vela de vainilla que prendí hace rato, mezclada con el aroma fresco de las bolsas de ropa que acabo de abrir. Afuera, el sol de la tarde mexicana entra por la ventana, calentando el aire como si supiera que vamos a armar un desmadre. Qué chido tenerte aquí, wey, pienso mientras te miro de reojo, sintiendo ya ese cosquilleo en el estómago que sube hasta mis chichis.

"Prepárate, carnal, porque esto va a ser tu try on haul porn personal", te digo con voz juguetona, guiñándote el ojo mientras saco la primera prenda de la bolsa. Es un vestido rojo cortito, de esos que se pegan al cuerpo como segunda piel. Me paro frente al espejo de cuerpo entero, pero en realidad estoy posando para ti. Me quito la blusa despacito, dejando que veas cómo mis tetas se mueven libres bajo el brasier de encaje negro. El sonido de la tela rozando mi piel es como un susurro que acelera tu respiración, lo noto en cómo se te marca el bulto en el pantalón.

Me pongo el vestido, girando para que lo veas de todos lados. "Qué tal, amor? Te gusta cómo me queda?", pregunto, pasando las manos por mis caderas, sintiendo la tela suave contra mi piel morena. Tú asientes, con los ojos clavados en mis nalgas que se asoman apenas por el borde.

Carajo, cómo me excita verte así de puesto, como si fueras a saltarme encima en cualquier momento.
El calor sube por mis muslos, y ya siento esa humedad traicionera entre las piernas.

La segunda bolsa trae un conjunto de lencería, negro con transparencias que dejan poco a la imaginación. Me lo pongo en el baño contiguo, pero dejo la puerta entreabierta para que escuches el roce de la tanga subiendo por mis piernas. Salgo caminando despacio, mis pezones duros marcándose contra la tela fina. "Mira esto, es puro fuego", digo, poniéndome en cuatro sobre la cama frente a ti. El colchón se hunde un poco bajo mi peso, y el olor de mi perfume mezclado con el sudor ligero de la excitación llena el aire. Tocas mi espalda con las yemas de los dedos, un roce eléctrico que me eriza la piel. "Estás cañona, mami", murmuras, y tu voz ronca me moja más.

Pero no paramos ahí. Saco el tercer outfit: shorts de mezclilla súper cortos y una crop top que deja mi ombligo al aire. Me pruebo todo con movimientos exagerados, como en esos videos de try on haul porn que vemos juntos en la noche, riéndonos y acabando enredados. "Recuerdas ese try on haul porn que vimos la otra vez? Pues este es mejor, porque soy yo la que te lo modela", te digo, sentándome en tus piernas a horcajadas. Siento tu verga dura presionando contra mi panocha a través de la tela, y gimo bajito, moviéndome despacio para frotarme contra ti. Tus manos suben por mis muslos, apretando la carne suave, y el calor de tus palmas me quema delicioso.

El deseo crece como una ola. Te beso el cuello, saboreando el salado de tu piel, mientras tus dedos se cuelan bajo el short, rozando mi clítoris hinchado. Puta madre, qué rico se siente, pienso, arqueando la espalda. "No pares, wey", susurro, y tú respondes bajándome el top para chupar mis tetas. Tu lengua caliente rodea mis pezones, succionando con fuerza, y el sonido húmedo de tu boca me vuelve loca. Mis caderas se mueven solas, restregándome contra tu paquete cada vez más duro.

Nos quitamos la ropa con prisa, pero sin perder el ritmo juguetón. Tú te recuestas, y yo me pongo de pie otra vez, ahora naked excepto por las medias de red que saqué de la última bolsa. "Último look: yo al natural", digo riendo, pero mi voz tiembla de pura lujuria. Me acerco gateando por la cama, oliendo tu excitación masculina, ese olor a hombre que me enloquece. Bajo la cabeza y te bajo el bóxer con los dientes, liberando tu verga gruesa y venosa. La miro, palpitante, y la lamo desde la base hasta la punta, saboreando el pre-semen salado. Tú gimes fuerte, agarrando mis greñas, y el tirón leve me empapa la entrepierna.

Acto dos: la cosa se pone intensa. Me subo encima, frotando mi panocha mojada contra tu polla sin entrar aún. El roce es tortura deliciosa, mis jugos lubricando todo. "Te quiero adentro, papi", jadeo, y tú agarras mis nalgas para guiarme. Despacio, me hundo en ti, sintiendo cómo me estiras, llenándome hasta el fondo. ¡Chingado, qué grande estás hoy! Grito bajito mientras empiezo a cabalgar, mis tetas botando con cada rebote. El slap-slap de mi culo contra tus muslos llena el cuarto, mezclado con nuestros gemidos roncos.

Tus manos exploran todo: aprietas mis chichis, pellizcas los pezones, bajas a mi clítoris para frotarlo en círculos. Siento el orgasmo construyéndose, como un nudo apretado en el vientre. Cambio de posición: me pones de perrito, y entras de nuevo con un empujón profundo. Tu vientre choca contra mis nalgas, el sudor nos pega, y el olor a sexo crudo impregna todo. "Más duro, cabrón", te pido, y tú obedeces, clavándote como animal. Mis paredes se aprietan alrededor de tu verga, ordeñándola, mientras mis dedos se hunden en las sábanas.

El clímax se acerca. Te volteo boca arriba, monto de reversa para que veas cómo mi culo se traga tu polla. Me agacho un poco, y tú metes un dedo en mi ano, lubricado con mis propios jugos.

Doble penetración simulada, qué morbo, wey.
Grito tu nombre, el cuerpo temblando, y exploto en oleadas: mi panocha se contrae, chorros calientes mojan tus bolas. Tú no aguantas más, te sales y eyaculas en mi espalda, chorros espesos y calientes que siento resbalar por mi piel.

Caemos jadeantes, el cuarto oliendo a semen, sudor y vainilla. Te abrazo, sintiendo tu corazón latiendo contra mi pecho. "El mejor try on haul porn de mi vida", murmuras riendo, besándome la frente. Yo sonrío, trazando círculos en tu pecho con la uña. Esto es lo que amo de nosotros, puro fuego y complicidad mexicana. Nos quedamos así, enredados, mientras el sol se pone afuera, prometiendo más hauls en el futuro.

Pero el afterglow no acaba ahí. Después de un rato, me levanto por agua, y tú me jalas de vuelta a la cama. "Otro round?", preguntas con ojos brillantes. Río y asiento, porque con este try on haul porn personal, la noche apenas empieza. Tus labios recorren mi cuello, suave ahora, y el calor regresa lento, como una promesa. Me acurruco en ti, sabiendo que mañana compraré más ropa solo para esto.

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