Películas XXX Tríos Gratis Hechas Realidad
Estaba sola en mi depa de la Condesa esa noche calurosa de verano en la CDMX el aire cargado de ese olor a tierra mojada después de la lluvia y el zumbido de los coches lejanos en Insurgentes. Mi carnal Luis mi roomie había salido con unos cuates y yo me sentía calenturienta como la chingada neta no aguantaba más. Me tiré en el sofá con mi cel en la mano busqué películas xxx tríos gratis porque siempre me han prendido esas weyadas de tres en acción dos vergas duras atendiendo a una sola concha hambrienta.
El video empezó una morra güerita entre dos vatos musculosos gimiendo como loca mientras uno le chupaba las tetas y el otro le metía la lengua en la panocha. Sentí mi clítoris palpitar de inmediato me quité el short y empecé a tocarme despacito imaginándome en su lugar.
¿Y si me pasa a mí? Dos weyes besándome lamiéndome cogiéndome hasta que explotepensé con el corazón latiéndome a mil por hora el calor subiendo por mi entrepierna y ese olor dulce a mi propia excitación llenando el aire.
De repente el timbre sonó como pedo asustándome tanto que casi tiro el cel. ¿Quién chingados a esta hora? murmuré ajustándome la blusa ligera que apenas tapaba mis chichis erectas. Abrí la puerta y ahí estaban Luis y su carnal Marco dos vatos altos morenos con playeras ajustadas que marcaban sus pectorales y esa sonrisa pícara que siempre me ha hecho mojarme un poquito. "¡Ey Ana qué onda neta nos quedamos sin chelas en la otra peda venimos por unas frías!" dijo Luis entrando sin pedir permiso con Marco siguiéndolo oliendo a colonia barata mezclada con sudor fresco.
Me dieron ganas de cerrarles la puerta en la cara pero en vez de eso los seguí al sillón donde mi cel seguía reproduciendo el video en mute las imágenes de la morra chupando dos vergas al mismo tiempo parpadeando en la pantalla. Marco lo vio primero y soltó una carcajada. "¿Qué pedo Ana viendo películas xxx tríos gratis? ¡Estás prendidísima carnala!" Luis se acercó miró y en lugar de burlarse se lamió los labios. "Neta qué chido se ve eso ¿no? Yo siempre he fantaseado con algo así contigo en medio wey."
Sentí mis mejillas ardiendo pero no de vergüenza sino de pura calentura. El ambiente se cargó de tensión el aire espeso con el aroma de sus cuerpos cerca y mi humedad traicionándome. "Pos sí" admití sentándome entre ellos mis muslos rozando los suyos "me prende ver esas weyadas pero nunca he probado ¿ustedes?" Marco negó con la cabeza pero sus ojos brillaban. "Neta no pero aquí entre nos tres ¿por qué no lo hacemos real? Todo chido consensual ¿va?" Luis me tomó la mano besándola suave su aliento cálido en mi piel. Asentí el pulso acelerado el deseo quemándome por dentro.
Empezaron despacio como en esas películas que tanto me gustan. Luis me besó primero sus labios carnosos sabiendo a chela fría y menta su lengua explorando mi boca con hambre contenida. Marco observaba tocándose por encima del pantalón luego se unió besando mi cuello mordisqueando mi oreja haciendo que erizos me recorrieran la espalda. Esto es mejor que cualquier porno pensé mientras sus manos subían por mis muslos el roce áspero de sus palmas contra mi piel suave enviando chispas directas a mi centro.
Me quitaron la blusa despacio admirando mis tetas firmes los pezones duros como piedras. "Qué ricas chichis Ana" murmuró Marco inclinándose para lamer uno succionándolo con fuerza mientras Luis hacía lo mismo con el otro. Gemí alto el sonido rebotando en las paredes el placer agudo como electricidad bajando por mi espina. Sus bocas calientes húmedas contrastando con el fresco del ventilador el olor a su sudor masculino mezclándose con mi esencia femenina embriagador.
Les bajé los pantalones y ahí estaban dos vergas gruesas venosas palpitando listas para mí. La de Luis más larga curva perfecta la de Marco más gruesa con venitas marcadas. Las tomé en mis manos sintiendo su calor su dureza aterciopelada el pulso latiendo contra mis palmas. "Chúpamelas mami" pidió Luis y yo obedecí primero la suya metiéndomela hasta la garganta saboreando el precum salado mientras Marco me acariciaba el pelo. Luego cambié alternando chupando lamiendo bolas hasta que gimieron como animales sueltos.
Me recostaron en el sofá abriéndome de piernas. Luis se hincó primero enterrando la cara en mi panocha su lengua plana lamiéndome de clítoris a ano despacio torturándome. "¡Ay wey qué rico!" grité arqueándome el placer acumulado explotando en oleadas. Marco me besaba metiéndome dedos curvados tocando ese punto que me hace ver estrellas el sonido chapoteante de mi humedad llenando la habitación. Olía a sexo puro a deseo desatado sus barbas raspando mis muslos sensibles.
No aguanté más. "Cógeme ya pendejos" supliqué y Luis se posicionó embistiéndome de un solo golpe su verga llenándome hasta el fondo estirándome deliciosamente. Marco se arrodilló a mi lado ofreciéndome su miembro que chupé con ganas mientras Luis me taladraba ritmo constante profundo cada embestida haciendo que mis tetas rebotaran el slap slap de piel contra piel ensordecedor. Sudábamos a chorros el sofá pegajoso nuestros cuerpos brillantes bajo la luz tenue.
Cambiaron posiciones Marco me puso a cuatro penetrándome por atrás su grosor abriéndome como nunca sus manos apretando mis caderas dejando marcas rojas. Luis enfrente follándome la boca su verga oliendo a mi propia concha. Me sentía reina poderosa en el centro de su lujuria cada gemido suyo alimentando mi ego el orgasmo construyéndose como tormenta en mi vientre bajo.
Soy la puta estrella de mi propia película xxx tríos gratispensé extasiada.
El clímax llegó brutal. Marco aceleró clavándome duro tocándome el clítoris y exploté gritando mi concha contrayéndose ordeñando su verga chorros de placer mojando todo. Él se corrió segundos después gruñendo llenándome de leche caliente espesa desbordándose por mis muslos. Luis último sacando su verga para eyacular en mis tetas chorros blancos calientes que lamí con deleite saboreando su esencia salada amarga.
Nos derrumbamos jadeantes el aire pesado con olor a semen sudor y satisfacción. Me abrazaron sus cuerpos pegados al mío cálidos protectores besándome suave la frente las mejillas. "Neta Ana eso fue épico mejor que cualquier porno" dijo Luis riendo bajito. Marco asintió limpiándome con su playera. "Repetimos cuando quieras carnala eres una diosa."
Me quedé ahí entre ellos sintiendo el afterglow ese brillo interno de plenitud el corazón calmándose poco a poco. De ver películas xxx tríos gratis a vivirlo en carne propia quién lo diría reflexioné con una sonrisa perezosa. La noche seguía afuera pero adentro todo era paz conexión profunda. Sabía que esto cambiaba todo entre nosotros pero de la mejor manera más cercanía más fuego para encender cuando quisiéramos. Me dormí así envuelta en sus brazos soñando con la próxima escena.