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Python Try Except Else en la Piel

6582 palabras

Python Try Except Else en la Piel

Imagina que estás en un bar chido de la Condesa, con luces tenues y música electrónica suave retumbando en el fondo. Tú, un programador neta talentoso, tomas un mezcal con limón mientras charlas con ella, Ana, una morra preciosa de ojos cafés intensos y curvas que te hacen tragar saliva. Llevan rato platicando de código, de proyectos en Python que los traen locos en el trabajo. Ella se ríe con esa carcajada ronca que te eriza la piel, y menciona de la nada:

"Órale, güey, en Python el try except else es como la vida, ¿no? Intentas algo, si sale mal lo exceptúas, y si no, pues else te vas con broche de oro."

Sus palabras te pegan directo en el pecho, y sientes ese cosquilleo que sube desde el estómago hasta tu verga, que ya empieza a despertar bajo los jeans. Ana es de esas chavas que no sueltan prenda fácil: cabello negro suelto oliendo a coco, labios carnosos pintados de rojo, y un vestido negro ajustado que marca sus chichis firmes y su culo redondo. Tú le sigues la corriente, explicándole cómo usaste python try except else en un script para manejar errores en una app de delivery. La química es pura dinamita, y cuando ella te roza la mano al pasar el vaso, sientes el calor de su piel como una promesa de lo que viene.

La noche avanza, y no aguantan más. "Vamos a mi depa, ¿simón?", te dice con voz baja, juguetona. Suben al Uber, y en el camino, sus muslos se tocan. Hueles su perfume dulce mezclado con el sudor ligero de la noche calurosa de la CDMX. Tu pulso se acelera, pensando en cómo desvestirla, en probar cada centímetro de su cuerpo. Llegan a su penthouse en Polanco —nada de barrios feos, puro lujo con vista a los edificios iluminados—. La puerta se cierra con un clic que suena a sentencia.

Acto uno completo: la tensión es palpable. Tú la miras fijo, y ella se muerde el labio. "¿Quieres un trago?", pregunta, pero ya sabes que no es eso lo que ambos quieren. Se acerca, y sus manos suben a tu camisa, desabotonándola despacio. Sientes sus uñas rozando tu pecho, el vello erizándose. "Quiero probarte", murmuras, y ella asiente con un gemido suave. Sus labios chocan con los tuyos: sabor a mezcal y menta, lengua caliente explorando tu boca como código depurando líneas. El beso es hambriento, tus manos en su cintura, apretando esa carne suave que cede bajo tus dedos.

La llevas al sillón de piel, pero ella te empuja juguetona. "Espera, pendejo sexy, vamos despacio. Como en Python, try primero". Se ríe, y tú sientes la risa vibrar en su pecho contra el tuyo. La desvestís: el vestido cae al piso con un susurro de tela, revelando lencería roja que enmarca sus tetas perfectas, pezones duros asomando. Hueles su arousal, ese aroma almizclado y dulce que te pone la verga como pitón lista para atacar. Tus manos recorren su espalda, bajando al elástico de las calzas, quitándoselas lento. Ella jadea, "Sí, así, cabrón".

Ahora el medio: la escalada. La tumbas en la cama king size, sábanas de algodón egipcio frescas contra su piel caliente. Tú te quitas todo, tu verga saltando libre, venosa y gruesa, goteando pre-semen. Ana la mira con ojos hambrientos, "Qué chingona". Se arrodilla, y su boca te envuelve: calor húmedo, lengua girando en la cabeza, chupando con succión que te hace arquear la espalda. Sientes el pop de sus labios, el sonido obsceno de saliva, el sabor salado en su garganta cuando traga. Tus manos en su pelo, guiándola suave, "Más profundo, mi reina".

Pero no es solo físico; en tu mente, piensas en el código que platicaron. Try: meterla en mi boca. Except: si no cabe, lamerla. Else: follarla hasta el amanecer. La volteas, abres sus piernas: su panocha depilada brilla mojada, labios hinchados rosados. La pruebas con la lengua: sabor ácido dulce, como tamarindo maduro. Ella grita, "¡Ay, wey, no pares!", caderas moviéndose contra tu cara. Chupas su clítoris, dedo adentro curvado tocando ese punto que la hace temblar. Sudor perla su piel, oliendo a sexo puro, a deseo acumulado. Tus bolas se aprietan, el pulso latiendo en tu polla.

La tensión sube. Ella te jala arriba, "Cógeme ya". Te pones condón —siempre seguro, carnal—, y la punta roza su entrada. Try: empujas lento, sintiendo su coño apretado tragándote centímetro a centímetro. Calor aterciopelado, paredes pulsando. Ella araña tu espalda, "¡Más duro, pinche programador!". Ritmo building: embistes profundos, piel chocando con slap slap húmedo. Sus tetas rebotan, pezones rozando tu pecho, sudor mezclándose. Hueles su cabello revuelto, escuchas sus gemidos roncos "¡Sí, así, fóllame!".

Inner struggle: piensas no quiero acabar ya, pero su coño me aprieta como error fatal. Cambian posición —doggy style—. Su culo empinado, perfecto, lo azotas suave, rojo marcado. Entras de nuevo, más profundo, bolas golpeando su clítoris. Ella se voltea, "Prueba esto", y se sube encima. Cowgirl: sus caderas girando, panocha devorando tu verga. Manos en sus chichis, pellizcando pezones. "Excepto si duele", jadea ella entre risas, pero no duele, es placer puro. Sudor gotea, bocas chocando en besos salados.

La intensidad psicológica crece: miradas locked, sus ojos diciendo eres mío esta noche. "En Python try except else es perfecto para esto", murmuras, y ella ríe, "¡Try mi orgasmo, else el tuyo!". Acelera, coño contrayéndose, uñas en tu pecho. Sientes su release venir: temblores, grito ahogado "¡Me vengo, cabrón!". Chorros calientes mojando todo, cuerpo convulsionando.

El fin: tu turno. La volteas misionero, piernas en hombros, embistes salvaje. Pulso racing, bolas tensas. "¡Ya, Ana!", gruñes. Explotas dentro del condón, chorros calientes, visión borrosa, placer cegador. Ella aprieta, ordeñándote, besos suaves en tu cuello. Colapsan juntos, respiraciones jadeantes, piel pegajosa de sudor. Hueles a sexo, a mezcal residual, a paz.

Afterglow: acurrucados, ella traza círculos en tu pecho. "Fue como un código perfecto, python try except else en la vida real", susurra. Tú asientes, besando su frente. "Try forever", respondes. La ciudad brilla afuera, pero aquí dentro, solo queda el eco de gemidos y la promesa de más noches así. Ella se duerme en tu brazo, su respiración calmada, y tú piensas esto no fue error, fue el else soñado. Satisfacción total, cierre emocional: conexión más allá del cuerpo, como un script que corre sin bugs.

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