Relatos Salvajes
Inicio Sexo en Grupo Las I Try Lyrics Que Intento Resistir Las I Try Lyrics Que Intento Resistir

Las I Try Lyrics Que Intento Resistir

6294 palabras

Las I Try Lyrics Que Intento Resistir

Estás en la azotea de un departamento chido en la Condesa, la noche de México City vibra con luces neón y el olor a tacos de suadero flotando desde la calle. La música retumba suave, un playlist ecléctico que mezcla cumbia con soul gringo. De repente, suena I Try de Macy Gray, esa voz rasposa que te eriza la piel. "I try to say goodbye and I choke", tarareas bajito, sintiendo cómo las letras se te pegan como miel caliente en la lengua. Intentas ignorarlas, pero neta, esas i try lyrics siempre te revuelven el estómago de deseo contenido.

Ahí está él, Alejandro, wey alto con ojos cafés intensos y una sonrisa pícara que dice "sé lo que provoco". Lo viste hace rato platicando con unos cuates, camisa ajustada marcando pecho firme, jeans que abrazan sus caderas. Tú, con tu vestido negro ceñido que deja ver las curvas justas, tomas un sorbo de mezcal ahumado, el picor en la garganta avivando el calor que sube por tu vientre. Él se acerca, copa en mano, oliendo a colonia fresca con toque de tabaco.

¿Por qué carajos intento resistirme? Esas i try lyrics suenan perfecto ahora, como si Macy supiera de esta tensión que me moja las bragas.

"Games, changes and fears", canta él uniéndose, voz grave que te vibra en el pecho. "Neta, esas i try lyrics me matan cada vez", dice riendo, ojos clavados en los tuyos. Bailan pegados al ritmo lento, su mano en tu cintura firme pero suave, piel cálida filtrándose por la tela. Sientes su aliento en tu cuello, mezcla de mezcal y hombre, y tu pulso acelera como tamborazo zacatecano.

La noche avanza, pláticas fluyen: él es diseñador gráfico, tú publicista, cuates en común de la uni. Ríen de pendejadas, como cuando un wey se cae borracho abajo. Pero el aire se carga, sus dedos rozan tu muslo accidentalmente –o no–, enviando chispas. "Try to walk away and I stumble", susurras cerca de su oreja, y él responde con un beso en la mejilla que quema. Intentas jugar cool, pero tu chochita palpita, húmeda, pidiendo más.

Acto dos: la escalada

Termina la rooof party, propones ir a tu depa a unas cuadras, "pa' seguir la plática, ¿no?". Él asiente, ojos brillando. Caminan por calles empedradas, brisa nocturna refrescando tu piel sudada, su brazo rozando el tuyo. En el elevador, solos, el silencio pesa. Sientes su mirada bajando por tu escote, pezones endureciéndose bajo el vestido. Él se acerca, labios a centímetros: "¿Puedo?". "Órale, pendejo, ya era hora", respondes juguetona, y sus bocas chocan.

Beso hambriento, lenguas danzando con sabor a mezcal y menta. Sus manos recorren tu espalda, bajan a apretar nalgas firmes, gimes bajito contra su boca. Entras al depa, luces tenues, olor a velas de vainilla que prendiste antes. Lo empujas al sofá, te sientas a horcajadas, sintiendo su verga dura presionando contra tu panocha a través de la tela. "Though I try to hide it", murmura citando las i try lyrics, manos subiendo tu vestido, exponiendo muslos suaves.

Neta, intento controlarme, pero su toque es fuego. Quiero que me rompa, que me haga suya sin frenos.

Te quita el vestido lento, besando cada centímetro de piel expuesta: cuello, hombros, pechos. Chupa un pezón, lengua girando, dientes rozando suave, mientras su mano se cuela en tus calzones, dedos encontrando tu clítoris hinchado. Jadeas, caderas moviéndose solas, humedad chorreando. "Estás chingona mojada, mi reina", gruñe él, voz ronca. Le desabrochas el pantalón, liberas su verga gruesa, venosa, palpitante. La acaricias, siente el calor, la piel sedosa sobre acero. Él gime, cabeza echada atrás.

Lo guías a la cama king size, sábanas de algodón egipcio suaves como caricia. Se tumba, tú encima, besos bajando por su torso definido, oliendo a sudor limpio y deseo. Lames su ombligo, bajas más, tomas su verga en boca. Sabor salado, venas pulsando en tu lengua. Chupas profundo, garganta relajada, él agarra tu pelo suave: "¡Qué chido, carnala! No pares". Intentas ir lento, pero las i try lyrics resuenan en tu cabeza –it's just there's no making this decision–, y aceleras, mamada experta hasta que tiembla.

Él te voltea, boca en tu panocha. Lengua experta lamiendo labios mayores, chupando clítoris, dedos curvados adentro tocando punto G. Gritas placer, piernas temblando, olor a sexo llenando la habitación. "¡A huevo, así! ¡Me vengo!", explotas en orgasmo, jugos en su cara, cuerpo arqueado. Él lame todo, sonriendo pillo.

Ahora unión: condón puesto rápido, seguridad primero. Te monta, verga entrando lenta, estirándote delicioso. "¡Qué prieta, wey!", gimes. Empieza embestida, caderas chocando, piel sudada slap-slap. Sientes cada vena rozando paredes internas, placer profundo. Cambian posiciones: de lado, él atrás, mano en clítoris, besos en nuca. Sudor gotea, respiraciones jadeantes, gemidos mezclados con "I try" susurrados como mantra erótico.

Tensión peaks: misionero intenso, piernas en hombros, penetración profunda golpeando útero. Ojos en ojos, almas conectadas. "Córrete conmigo, mi amor", pide. Explota él primero, gruñendo, tú segundos después, segundo orgasmo cegador, uñas clavadas en su espalda.

Acto tres: el resplandor

Caen exhaustos, cuerpos entrelazados, piel pegajosa de sudor y fluidos. Su corazón late fuerte contra tu pecho, alientos calmándose. Besos suaves ahora, tiernos. "Neta, esas i try lyrics nos predestinaron esta noche", ríe él, acariciando tu pelo revuelto. Tú sonríes, dedo trazando su mandíbula: "Intenté resistir, pero qué chingados, valió la pena rendirme".

En este afterglow, no hay regrets. Solo paz, conexión, y ganas de más mañanas así. Las letras que intenté ignorar ahora son himno de nuestra piel.

Se quedan dormidos, ventana abierta dejando entrar brisa fresca y sonidos lejanos de la ciudad que nunca duerme. Mañana, café y planes, pero esta noche queda grabada: deseo cumplido, pasión mexicana pura, consensual y ardiente. Él se acurruca, susurrando "te quiero ya", y tú sabes que esto apenas empieza.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatossalvajes.cc.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.