Letra De Try Everything Desnuda
Estás en tu depa en la Condesa, el sol de la tarde se cuela por las cortinas entreabiertas, pintando rayas doradas en el piso de madera. El aire huele a café recién hecho y a ese perfume tuyo, flor de naranjo que siempre me pone la piel chinita. Yo, Ana, morra de veintiocho, con mi pelo negro suelto hasta la cintura y esa playera holgada que deja ver el borde de mis tetas, entro a la sala con el teléfono en la mano. Tú, Diego, mi carnal desde hace dos años, estás tirado en el sofá, chateando con unos compas del trabajo, tu camisa desabotonada mostrando ese pecho moreno y marcado que me hace salivar cada vez.
Órale, wey, te digo con una sonrisa pícara, dejando el teléfono en la mesa. Escucha esto. Pongo play a Shakira, esa rola que no me sale de la cabeza: Try Everything. La letra me tiene bien clavada, neta. Habla de no rendirse, de probarlo todo, de bird and beast y todas esas madres. Tú levantas la vista, tus ojos cafés se clavan en mí como si ya supieras lo que traigo en mente. La música llena el aire, el bajo retumba suave, y yo empiezo a cantar bajito, moviendo las caderas al ritmo.
Yo voy a probarlo todo, nunca me rindo...
Tú sueltas el teléfono, te incorporas un poco. ¿Qué onda, ricura? ¿Ya te picó el bicho de la aventura? me preguntas con esa voz ronca que me eriza los vellos de la nuca. Me acerco, mis pies descalzos pisan la alfombra mullida, sintiendo cada fibra contra las plantas. Me siento en tu regazo a horcajadas, mis muslos aprietan los tuyos, el calor de tu verga ya se nota tiesa bajo el pantalón. Olfateo tu cuello, ese olor a jabón y sudor fresco del día, que me hace mojarme de golpe.
La canción sigue, y yo la sigo tarareando mientras te beso el lóbulo de la oreja, mi lengua roza la piel salada. La letra de Try Everything me tiene inspirada, Diego. Hoy probamos todo, ¿sale? Tú ríes bajito, tus manos grandes suben por mis muslos, apretando la carne suave. Chido, mi reina. Tú mandas. Nuestros labios se encuentran, el beso empieza lento, saboreando el café en tu boca, el dulzor de tu saliva mezclándose con la mía. Tus dedos se cuelan bajo mi playera, rozan mi ombligo, suben hasta mis pezones que ya están duros como piedras.
Acto uno del desmadre: nos quitamos la ropa con calma, como si el tiempo se estirara. Tú me jalas la playera por la cabeza, mis tetas rebotan libres, los pezones cafés apuntando a ti. Yo desabrocho tu camisa, lamo tu pecho, saboreo el salado de tu piel mientras bajo al cinturón. El pantalón cae, tu verga salta erecta, venosa, con esa gota de pre-semen brillando en la punta. La música sigue de fondo, Shakira cantando sobre fracasos y no rendirse. Yo me arrodillo, el piso fresco contra mis rodillas, y la tomo en la mano, sintiendo el pulso acelerado, el calor que quema mi palma.
Te miro desde abajo, mis ojos lujuriosos. Primera prueba: mi boca. La envuelvo con labios suaves, la chupo despacio, lengua girando alrededor del glande, probando ese sabor almizclado, salado, adictivo. Tú gimes, ¡Carajo, Ana, qué chingona!, tus manos enredadas en mi pelo, no jalando fuerte, solo guiando. El sonido de mi succión, húmeda y rítmica, se mezcla con la rola que ya va en el coro. Siento tu verga palpitar en mi garganta, el olor de tu excitación sube, ese musk varonil que me enloquece.
Te jalo al piso, nos tendemos en la alfombra, cuerpos desnudos rozándose. Tus manos exploran mi coño, ya empapado, los labios hinchados y resbalosos. Estás chorreando, mi amor, murmuras, metiendo un dedo, luego dos, curvándolos para tocar ese punto que me hace arquear la espalda. Grito bajito, el placer eléctrico recorre mi espina, mis uñas se clavan en tus hombros. Olfateo tu aliento caliente en mi cara, sabor a deseo puro.
Escalada en el medio acto: cambiamos posiciones como si siguiéramos la letra al pie de la letra. Tú me pones en cuatro, el aire fresco besa mi culo expuesto, tus manos abren mis nalgas. Ahora yo pruebo todo aquí, dices, y tu lengua lame mi raja desde el clítoris hasta el ano, un lametón largo, húmedo. Sabe a mí, a jugos dulces y salados, y yo tiemblo, ¡Sí, wey, no pares! El sonido de tus labios chupando mi clítoris, succionando fuerte, me tiene al borde. Mis tetas se mecen con cada movimiento, pezones rozando la alfombra áspera.
Internal pensamiento: Neta, esta letra de Try Everything es perfecta. Siempre lo mismo en la cama, pero hoy... hoy probamos el desmadre total. Siento su lengua adentro, caliente, girando, y mi coño palpita, queriendo más.
Te volteo, monto encima, mi coño se traga tu verga de un jalón, centímetro a centímetro, estirándome delicioso. El estirón duele rico, el calor nos envuelve. Cabalgo lento al principio, sintiendo cada vena frotar mis paredes internas, el glande besando mi cervix. Tus manos aprietan mis caderas, guían el ritmo. Sudor perla en tu frente, gotea salado en tu pecho, yo lo lamo, saboreando. La música repite el coro, yo lo canto entre gemidos: ¡Probarlo todo, bird and beast!
Intensidad sube: probamos de lado, tu verga entrando profundo, mi pierna sobre tu cadera. Tocas mi clítoris con el pulgar, círculos rápidos, y yo exploto en un orgasmo que me sacude entera. Grito, ¡Me vengo, pendejo chingón!, mis jugos chorreamos por tu verga, empapando tus huevos. Tú aguantas, gimiendo ronco, el sonido gutural que vibra en mi oído.
Cambio otra vez: contra la pared, mis tetas aplastadas en el yeso fresco, tú detrás embistiendo fuerte, palmadas rítmicas en mi culo que arden rojo. Cada choque de pelvis suena carnoso, húmedo, olor a sexo puro llenando la sala. Tus bolas golpean mi clítoris, prolongando mi placer. ¿Qué más probamos, mi rey? jadeo. Tú respondes metiendo un dedo en mi ano, lubricado con mis jugos, entrando suave. Doble penetración simulada, me vuelve loca, el placer anal nuevo y ardiente mezclándose con el coño lleno.
El clímax se acerca, tensión máxima. Volvemos al sofá, yo de espaldas en tus piernas, verga adentro mientras te recargas. Besos salvajes, lenguas enredadas, sabor a sudor y fluidos. Tus embestidas se aceleran, profundas, brutales pero consensuadas, yo pidiendo más. ¡Córrete conmigo, Diego! ¡Probarlo todo!
Explosión final: tú gruñes, ¡Me vengo, Ana!, chorros calientes llenan mi coño, palpitando dentro. Yo me corro otra vez, espasmos que aprietan tu verga, ordeñándola. Nos quedamos pegados, sudados, jadeantes, el corazón latiendo desbocado contra el otro. La canción termina, silencio roto solo por nuestras respiraciones.
Afterglow: te recuestas conmigo encima, tu verga aún media tiesa adentro, semen goteando lento por mis muslos. Acaricias mi espalda, besas mi nuca. Neta, esa letra de Try Everything nos cambió el juego, wey, susurro, riendo suave. Tú asientes, Sí, ricura. Mañana probamos más. El sol se pone, tiñendo todo de naranja, olor a sexo y amor flotando. Cierro los ojos, satisfecha, sabiendo que probar todo vale la pena con él. Lingering deseo, promesa de más aventuras.