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Álbumes Alkaline Trio en Pieles Entrelazadas

6671 palabras

Álbumes Alkaline Trio en Pieles Entrelazadas

La noche en el depa de la Roma estaba cargada de ese calor pegajoso que se pega a la piel como una promesa. Tú, carnal, acabas de llegar con ella, la morra que conociste en el antro de la Condesa. Se llama Lu, una chava de ojos negros como el café de olla y labios que gritan ven y pruébame. Llevan horas bailando pegaditos, sudando al ritmo de la rola que no para, y ahora aquí están, riendo como pendejos mientras cierras la puerta con un pie.

Qué chido que viniste, le dices, y ella se acerca, su aliento oliendo a tequila reposado y chicle de tamarindo. Sus manos ya andan explorando tu pecho por debajo de la playera, y tú sientes ese cosquilleo que sube desde el estómago hasta la nuca. El depa huele a incienso de copal que dejaste quemando esta mañana y a las tortas de la esquina que comiste de camino. Pones la rockola vieja que tu carnal te prestó, rebuscando entre los vinilos polvorientos.

¡Órale, mira esto! —exclamas, sacando un puño de discos—. Los álbumes de Alkaline Trio, neta que me laten un chorro. Goddamnit, Maybe I'll Catch Fire... de aquí pa'l infinito.

Lu se ríe, esa risa ronca que te eriza los vellos.

Ponlos, wey. A ver si me convences con tu punk emo de gringos.
Sus ojos brillan con picardía mientras se quita los zapatos, dejando ver sus pies pintados de rojo fuego. Tú bajas la aguja sobre el primer surco de Goddamnit, y la guitarra rasposa llena el aire, vibrando en tus pechos como un latido compartido. El bajo retumba en el piso de madera, y ella se pega a ti, su cadera rozando la tuya con intención.

Acto uno apenas comienza, pero ya sientes la tensión en el aire, espesa como el humo del cigarro que ninguno fuma pero que imaginas. Sus dedos recorren tu espalda, y tú inhalas su perfume mezclado con sudor fresco, ese olor a mujer que despierta al animal dentro. Esto va pa'l carajo, piensas, mientras la primera rola canta sobre corazones rotos y besos que queman.

La música sube de volumen, y Lu te empuja suave contra el sofá viejo de terciopelo gastado. Sus labios encuentran los tuyos, un beso que empieza tierno, probando sabores —tequila en su lengua, sal en la comisura de tu boca—. Tú respondes, manos en su cintura, apretando esa carne suave que cede bajo tus palmas. El vinilo gira, Alkaline Trio escupiendo letras de desamor que contrastan con el fuego que encienden en ustedes. Ella gime bajito cuando tu mano sube por su muslo, bajo la falda corta que apenas cubre sus secretos.

Me late tu vibra, cabrón, murmura contra tu cuello, mordisqueando la piel hasta que sientes el pinchazo dulce del dolor. Tú la volteas, sentándola en tu regazo, sus nalgas firmes presionando tu verga que ya despierta, dura como piedra. El calor de su coño traspasa la tela delgada de su tanga, y tú lo sientes palpitar, húmedo y listo. Los álbumes de Alkaline Trio siguen sonando, ahora Maybe I'll Catch Fire, con ese ritmo urgente que acelera sus respiraciones.

Internamente, luchas:

No la cagues, ve despacio, hazla querer más
, pero tu cuerpo traiciona, manos ansiosas desabrochando su blusa. Sus tetas saltan libres, pezones oscuros endurecidos por el aire fresco y tu mirada hambrienta. Los chupas, saboreando la piel salada, el dulce de su sudor mezclado con loción de vainilla. Ella arquea la espalda, gimiendo ¡ay, wey, sí así!, sus uñas clavándose en tus hombros, dejando marcas rojas que mañana dolerán chido.

La llevas al piso, alfombra persa que raspa suave vuestras rodillas. Le quitas la falda, exponiendo su cuerpo moreno, curvas que brillan bajo la luz ámbar de la lámpara. Tú te desnudas rápido, verga saltando erecta, venosa y palpitante. Ella la mira, lame sus labios: Qué rica se ve, nena, ven pa'cá. La música pasa a From Here to Infinitely, balada punk que envuelve el cuarto en melancolía caliente. Sus dedos la acarician primero, abriendo labios hinchados, jugos que brillan como miel. Tú pruebas, lengua hundida en su calor, sabor ácido dulce de excitación pura, clítoris endureciéndose bajo tus labios succionadores.

La tensión crece, pulsos latiendo al ritmo de la batería. Ella te jala arriba, guiando tu pija a su entrada resbalosa. Métela despacio, amor, pide, y tú obedeces, centímetro a centímetro, sintiendo paredes calientes apretándote, succionándote adentro. Gime fuerte, ¡puta madre, qué chingona!, y tú empiezas el vaivén, lento al principio, piel contra piel chapoteando húmedo. Sudor perla vuestros cuerpos, goteando, oliendo a sexo crudo y pasión desatada.

El clímax se acerca como tormenta en el desierto sonorense. Cambian posiciones, ella encima ahora, cabalgándote salvaje, tetas rebotando al ritmo frenético de los álbumes de Alkaline Trio que giran sin parar. Tú agarras sus caderas, guiando, embistiendo desde abajo, verga hundiéndose hasta el fondo, golpeando ese punto que la hace gritar ¡órale, sí, no pares, cabrón!. Sus jugos corren por tus bolas, resbalosos, calientes. El aire huele a coño mojado, semen preeyaculatorio, y el leve aroma de vinilo caliente.

Interno:

No aguanto más, esta morra me va a matar de gusto
. Ella acelera, clítoris frotándose contra tu pubis, ojos en blanco de puro éxtasis. ¡Me vengo, wey, junto!, grita, y su coño se contrae, ordeñándote, chorros calientes empapando todo. Tú explotas segundos después, leche espesa llenándola, pulsos y pulsos hasta vaciarte, gemidos roncos mezclados con la última rola del disco.

Caen exhaustos, entrelazados en el piso, respiraciones jadeantes calmándose. La aguja salta al silencio, pero el eco de Alkaline Trio vibra en sus pechos. Ella besa tu pecho, suave ahora, Qué pedo tan chido, carnal. Tus álbumes me prendieron de a de veras. Tú acaricias su cabello revuelto, oliendo a ella, a ustedes. El cuarto gira lento, cuerpos pegajosos, satisfechos.

Después, en la cama, con sábanas revueltas oliendo a sexo y copal apagado, hablan bajito. Regresamos a poner más discos, ¿va?, propone ella, dedo trazando tu verga floja que late de nuevo. Tú sonríes, Claro, nena, esto apenas empieza. La noche se cierra en afterglow, promesas de más rondas, álbumes de Alkaline Trio como banda sonora de su nuevo vicio mutuo. El corazón late tranquilo, lleno, sabiendo que esta conexión punk y carnal perdurará más allá del amanecer.

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