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You Tried Meme Pero Me Encendiste

6772 palabras

You Tried Meme Pero Me Encendiste

Estabas en un bar chido de la Condesa, con luces neón parpadeando y reggaetón retumbando en el fondo. El aire olía a mezcal ahumado y perfume dulce, esa mezcla que te pone a mil. Ahí la viste: morenaza con curvas que quitaban el hipo, cabello negro suelto cayéndole por la espalda, labios rojos brillando bajo las luces. Se llamaba Ana, lo supiste después, pero en ese momento solo era ella, la que te tenía el corazón latiendo como tamborazo zacatecano.

Recordaste ese meme viejo, el "you tried" que se burla de los intentos fallidos pero con trofeo por esfuerzo. Pensaste: órale, wey, ¿y si lo uso para ligar? Te armaste de valor, te acercaste con una cerveza en la mano, el sudor frío en la nuca por los nervios. "Oye, guapa, you tried meme en mi corazón, pero neta que fallaste porque ya lo tienes", le soltaste con una sonrisa pendeja, imitando el sticker del perrito con medalla.

Ana soltó una carcajada que te erizó la piel, su voz ronca cortando el ruido del bar como un susurro caliente en la oreja. "¡Jajaja, qué pendejo! ¿En serio usas memes de gringo para ligar? You tried, pero te doy puntos por el valor, guapo". Sus ojos cafés te escanearon de arriba abajo, deteniéndose en tu pecho marcado bajo la camisa. El roce accidental de su mano al pasarte su shot de tequila te mandó chispas por la espina. Platicaron toda la noche: de tacos al pastor en la esquina, de conciertos en el Vive Latino, de lo neta caliente que estaba el clima. Cada risa suya era un toque invisible, cada mirada un roce que te ponía la verga dura bajo los jeans.

¿Y si esto es solo un juego? Nah, wey, siente cómo te mira, cómo se muerde el labio. Esto va pa'lante.

La tensión crecía como el calor en un sauna. Sus rodillas se rozaban bajo la mesa alta, su aliento con sabor a limón y sal te rozaba el cuello cuando se inclinaba a hablar. "Vamos a mi depa, está aquí cerquita. Quiero ver si tu you tried meme se convierte en algo más que un intento fallido", te dijo con voz baja, juguetona, su mano apretando tu muslo por un segundo eterno. El pulso te martilleaba las sienes, el olor de su perfume floral mezclado con el sudor fresco te volvía loco.

El trayecto en Uber fue tortura deliciosa. Sus dedos trazaban círculos en tu mano, su muslo presionado contra el tuyo. Al entrar a su depa en una colonia trendy, con plantas colgando y luces cálidas, te empujó contra la puerta apenas la cerró. Sus labios chocaron con los tuyos, suaves y hambrientos, saboreando a tequila y deseo puro. ¡Qué chingón beso! Gemiste en su boca mientras tus manos bajaban por su espalda, sintiendo la curva de su culo firme bajo el vestido ajustado.

"Eres un pendejo tierno con ese meme, pero me prendiste el fuego, wey", murmuró ella contra tu cuello, mordisqueando la piel sensible. La desvestiste despacio, revelando piel morena suave como terciopelo, pechos redondos con pezones oscuros endurecidos. El aroma de su excitación flotaba en el aire, dulce y almizclado, mientras la recostabas en la cama king size con sábanas frescas de algodón egipcio. Tus labios bajaron por su cuello, lamiendo el sudor salado, chupando sus tetas hasta que arqueó la espalda con un gemido ronco que vibró en tu pecho.

Su piel sabe a miel y sal, caliente como tamal recién salido del steamer. No pares, hazla tuya.

Ana te volteó como luchadora, quitándote la ropa con urgencia. "Ahora te toca, you tried star. Muéstrame qué traes". Su mano envolvió tu verga dura, palpitante, el calor de su palma enviando ondas de placer por todo tu cuerpo. La masturbó lento, mirándote a los ojos con picardía mexicana, "¡Órale, qué verga choncha! Neta que no fallaste en esto". Bajó la cabeza, su lengua caliente lamiendo la punta, saboreando el pre-semen salado. El sonido húmedo de su boca chupándote, succionando profundo, te tuvo agarrando las sábanas, el olor de su cabello shampoo de coco invadiendo tus sentidos.

La tensión subía como volcán en erupción. La pusiste de rodillas, ella abrió las piernas mostrando su panocha rosada, hinchada de ganas, jugos brillando. "Cómeme, cabrón, hazme gritar", suplicó con voz temblorosa. Tu lengua exploró sus pliegues suaves, dulce néctar inundando tu boca, su clítoris endurecido pulsando bajo tus labios. Gemía fuerte, "¡Sí, wey, así! ¡Qué rico!", sus caderas moviéndose contra tu cara, uñas clavándose en tu cabeza. El sabor ácido-dulce de su arousal te volvía animal, lamiendo más rápido, metiendo dos dedos curvados que la hicieron convulsionar.

No aguantaron más. La penetraste despacio al principio, sintiendo su concha apretada envolviéndote centímetro a centímetro, calor húmedo como horno encendido. "¡Métela toda, pendejo! ¡Cógeme duro!", rugió ella, piernas envolviéndote la cintura. Embestiste con ritmo creciente, piel contra piel chocando con plaf húmedo, sudor resbalando entre vuestros cuerpos. Sus tetas rebotaban, pezones rozando tu pecho, sus gemidos convirtiéndose en gritos: "¡Más fuerte, carajo! ¡Me vengo!". El cuarto olía a sexo puro, almizcle y pasión, el colchón crujiendo bajo el vaivén frenético.

Su interior aprieta como puño de terciopelo, cada embestida un rayo de placer. No pares, hazla explotar.

El clímax llegó como tsunami. Ana se tensó, su concha contrayéndose en espasmos alrededor de tu verga, chorros calientes mojando tus bolas mientras gritaba tu nombre. "¡Me corro, wey! ¡Aaaah!". Eso te empujó al borde, vaciando dentro de ella con rugido gutural, semen caliente llenándola, pulsos interminables de éxtasis. Colapsaron juntos, jadeando, corazones galopando al unísono, piel pegajosa de sudor y fluidos.

En el afterglow, Ana te acurrucó contra su pecho, dedos trazando patrones en tu espalda. "Tu you tried meme fue lo mejor que me pasó esta noche, neta. De intento fallido a cogida épica". Reíste bajito, besando su sien húmeda, el aroma de sus fluidos aún en tu piel. "Quién diría que un meme gringo nos pondría así de calientes, ¿verdad?". Se quedaron así, envueltos en sábanas revueltas, el sonido de la ciudad nocturna filtrándose por la ventana abierta. Sabías que esto no era fin, sino principio de algo chingón, con ella y sus curvas adictivas.

Al amanecer, con el sol filtrando rayos dorados, se besaron lento, saboreando el resto de la noche en sus lenguas. "Vuelve cuando quieras intentarlo de nuevo, you tried star", susurró ella con guiño. Saliste con el cuerpo adolorido de placer, el corazón lleno, pensando en lo puta suerte que tuviste con ese meme pendejo.

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