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Try GIF en Carne y Hueso

6321 palabras

Try GIF en Carne y Hueso

Estás recostado en el sofá de tu departamento en la Condesa, con el aire acondicionado zumbando bajito y el olor a café recién hecho flotando en el aire. Es viernes por la noche, y el WhatsApp vibra con un mensaje de Carla, esa morra del gym que siempre te guiña el ojo cuando se cruzan en las pesas. Neta, qué chula, piensas mientras abres el chat. De repente, te llega un GIF: una chava en tanga roja bailando lento, moviendo las caderas como si te invitara a algo prohibido. El sonido del GIF es un reggaetón suave, con bajos que retumban en tus audífonos.

"Try GIF conmigo wey", escribe ella debajo. Sientes un cosquilleo en el estómago, la verga empezando a despertar bajo el short. Carla es de esas: 28 años, piel canela suave, chichis firmes que se marcan en el sports bra, y un culo que parece esculpido. Siempre coquetean, pero esto es nuevo. "¿Try GIF? ¿Qué pedo?", respondes, el corazón latiéndote más rápido. "Ven a mi casa y lo ves carnal. Te mando la ubicación. No seas pendejo".

¡No mames, esto va en serio!, piensas, imaginando sus labios carnosos en ese GIF mental que ya te armaste.

Te levantas de un brinco, te echas colonia fresca con aroma a madera y limón mexicano, y sales al coche. El tráfico de la noche huele a taquitos asados y escape, pero tu mente está en otra: en recrear ese baile, en sentir su calor. Llegas a su depa en Polanco, un lugar chido con vista al skyline. Ella abre la puerta en shorts cortitos y crop top, el pelo suelto oliendo a shampoo de coco.

"¡Órale, llegaste rápido! Pasa, try GIF time", dice riendo, su voz ronca y juguetona como en las fiestas de la colonia. Te abraza, y sientes sus tetas apretadas contra tu pecho, su piel tibia y suave como seda. El departamento huele a velas de vainilla y algo más, un aroma dulce de excitación que ya flota. Se sientan en la sala, con una botella de tequila reposado abierta. Ella prende el proyector y pone el GIF en loop: la chava bailando, girando, rozando sus manos por el cuerpo.

"Tu turno, wey. Try GIF", te reta, poniéndose de pie y moviéndose igual. Sus caderas ondulan, el short subiéndose un poco para mostrar la curva de sus nalgas. Te paras, torpe al principio, pero ella se pega a ti, guiándote con las manos en tu cintura. Sientes su aliento caliente en tu cuello, el roce de su vientre contra el tuyo. "Así, carnal, siente el ritmo", murmura, y sus labios rozan tu oreja, enviando chispas por tu espina.

El deseo crece como una ola. Tus manos bajan a sus caderas, apretando esa carne firme, oliendo su perfume mezclado con sudor ligero. Ella gime bajito, un sonido que vibra en tu pecho. "¿Quieres más try GIF?", pregunta con ojos brillantes, mordiéndose el labio. Asientes, la besas. Sus labios son jugosos, saben a tequila y menta, su lengua danza con la tuya en un beso húmedo y hambriento. La cargas hacia el sofá, sus piernas envolviéndote, el calor de su panocha presionando contra tu verga ya dura como piedra.

En el medio del fuego, todo escala. La despojas del crop top, revelando chichis perfectas, pezones oscuros endurecidos. Los chupas, saboreando su piel salada, el olor almizclado de su arousal subiendo. Ella jadea, "¡Ay wey, qué rico! Sigue", arañando tu espalda con uñas pintadas de rojo. Tus dedos bajan al short, lo deslizas, encontrando su panocha depilada, húmeda y caliente. La tocas suave, círculos en el clítoris hinchado, sintiendo cómo palpita bajo tu yema. Ella arquea la espalda, el sonido de su gemido ronco llenando la habitación, mezclado con el zumbido del ventilador.

¡Está tan mojada por mí, neta esto es el mejor try GIF ever!, ruges en tu mente, el pulso acelerado como tambores de mariachi.

Carla te empuja al sofá, te baja el short con urgencia. Tu verga salta libre, venosa y tiesa. "Mmm, qué verga chingona", dice admirándola, lamiendo la punta con lengua caliente y húmeda. El placer es eléctrico, su boca envolviéndote, chupando profundo, saliva resbalando. Sientes el calor de su garganta, sus labios estirados, el sonido obsceno de succión. Agarras su pelo, guiándola, pero ella manda: sube, se pone a horcajadas, frotando su chochito mojado por tu longitud.

"Try GIF adentro, ¿va?", susurra, ojos fijos en los tuyos, pidiendo permiso con esa mirada empoderada. "Sí, métela ya", respondes, y ella desciende lento, centímetro a centímetro. Su panocha te aprieta como guante caliente, jugos chorreando por tus bolas. Gime fuerte, "¡Qué llena me sientes, pendejo!", riendo entre jadeos. Empieza a cabalgar, tetas rebotando, piel sudada brillando bajo la luz tenue. Tú embistes arriba, manos en sus nalgas, azotando suave, el clap-clap de carne contra carne resonando.

El ritmo acelera, sudor perlando vuestros cuerpos, olor a sexo crudo y vainilla impregnando el aire. Ella se inclina, besos fieros, mordidas en el hombro que duelen rico. Cambian: la pones en cuatro, admirando su culo redondo, la raja húmeda invitando. La penetras de nuevo, profundo, sintiendo sus paredes contraerse. "Más fuerte, wey, rómpeme", suplica, y obedeces, el sonido de tus caderas chocando como olas en Acapulco. Tus dedos en su clítoris, frotando rápido, ella tiembla, gritando "¡Me vengo, carajo!". Su orgasmo aprieta tu verga, jugos calientes empapando.

No aguantas más. La volteas, misionero íntimo, piernas en tus hombros. La miras a los ojos, "Vente conmigo", y explotas dentro, chorros calientes llenándola, pulsos interminables. Ella gime, otro clímax secundario, uñas clavadas en tu espalda.

Caen exhaustos, cuerpos entrelazados, respiraciones agitadas calmándose. Su piel pegajosa contra la tuya, olor a semen y ella mezclados. La besas suave, saboreando el afterglow salado. "El mejor try GIF de mi vida", murmura riendo, acurrucándose. Tú acaricias su pelo, el corazón lleno.

Esto no termina aquí, carnal. Mañana más GIFs, más de ella.

Se quedan así, con la ciudad brillando afuera, sabiendo que el deseo solo empieza.

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