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Pornohub Trios Pasión a Tres

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Pornohub Trios Pasión a Tres

Imagina que estás en una casa playera en Playa del Carmen, el sol del atardecer tiñendo el cielo de naranja y rosa, mientras el sonido de las olas rompiendo en la arena te envuelve como un abrazo cálido. Tú, un wey de veintiocho años, alto y moreno, con esa sonrisa pícara que hace que las morras se derritan, estás con tu novia Ana, una chava preciosa de curvas peligrosas, piel canela y ojos que brillan como estrellas. Han pasado el día en la playa, oliendo a sal y protector solar, con cervezas frías en la mano y risas que no paran.

Ana se recuesta en el sofá de la terraza, su bikini rojo apenas conteniendo sus tetas firmes, y te jala hacia ella. Órale, amor, ¿qué tal si hoy nos ponemos locos? dice con esa voz ronca que te pone la verga dura al instante. Tú la besas, sintiendo el sabor salado de su piel, el calor de su boca mezclándose con el aroma a coco de su loción. Pero entonces llega Luisa, la amiga de Ana, una mamacita de veintiséis con cabello negro largo, labios carnosos y un culo que parece esculpido por los dioses. Llega con un vestido ligero que se pega a su cuerpo húmedo por el calor, y trae una botella de tequila en la mano.

¡Ey, pendejos! ¿Ya empezaron sin mí? bromea Luisa, su risa contagiosa llenando el aire. Las tres se conocen de la uni, pero esta noche hay algo diferente en el ambiente, una electricidad que hace que el pulso se acelere. Se sientan en la terraza, con la brisa marina rozando sus pieles, y Ana saca su teléfono. Mira esto, wey, encontré unos videos de pornohub trios que me han dejado mojadita toda la tarde. Te pasa el celular, y ves la pantalla: cuerpos entrelazados, gemidos suaves, toques que prometen placer infinito. Tu corazón late fuerte, el calor sube por tu pecho.

¿De verdad vamos a hacer esto? Neta, estas morras son fuego puro. Mi verga ya palpita solo de imaginarlo.

Acto uno termina con shots de tequila que queman la garganta, risas nerviosas y miradas que se cruzan cargadas de deseo. Luisa se acerca más, su muslo rozando el tuyo, suave como seda, y Ana observa con una sonrisa traviesa. ¿Y si lo intentamos? Solo por curiosidad, ¿eh? Todos asienten, el consentimiento fluye natural, empoderador, como una ola que arrastra todo lo viejo.

La noche avanza, el cielo ahora estrellado, el sonido de las cigarras y el mar de fondo. Entran a la habitación principal, una suite con cama king size, sábanas blancas crujientes y velas que Ana enciende, llenando el aire con olor a vainilla y jazmín. Se quitan la ropa despacio, tú primero, tu polla ya semi erecta saltando libre, venosa y gruesa, haciendo que Luisa suelte un ¡Qué chingón! con ojos hambrientos. Ana se deshace de su bikini, sus pezones oscuros endureciéndose al aire fresco, y Luisa deja caer su vestido, revelando un tanga negro que apenas cubre su panocha depilada, lista y húmeda.

Te sientas en la cama, y ellas se arrodillan frente a ti, sus manos explorando. Ana agarra tu verga con firmeza, su palma cálida subiendo y bajando, mientras Luisa lame tus huevos, su lengua húmeda y juguetona enviando chispas por tu espina. Qué rico, piensas, el sonido de sus succiones mezclándose con tus jadeos. El olor a excitación femenina, ese almizcle dulce, te invade las fosas nasales. Ana sube, chupando la cabeza de tu pito con labios suaves, girando la lengua, mientras Luisa besa tu abdomen, mordisqueando suave, dejando marcas rojas que arden placenteramente.

Esto es mejor que cualquier pornohub trios, neta. Sus bocas son paraíso, calientes y ansiosas.

La tensión sube gradual. Cambian posiciones: tú recuestas a Ana en la cama, abres sus piernas musculosas, su coño brillando de jugos, rosado e invitador. Lo lames despacio, saboreando su miel salada y dulce, tu lengua hundida en sus pliegues mientras ella gime ¡Sí, cabrón, así!. Luisa se une, sentándose en la cara de Ana, quien lame su clítoris con avidez, el sonido chapoteante llenando la habitación. Tú metes dos dedos en Ana, curvándolos para tocar su punto G, sintiendo cómo se contrae alrededor tuyo, su calor envolviéndote. Luisa se masturba viéndolos, sus tetas rebotando, pezones duros como piedras.

El sudor perla sus cuerpos, el tacto resbaloso haciendo que cada roce sea eléctrico. Intercambian, tú ahora follas a Luisa de misionero, tu verga abriéndose paso en su apretada calidez, centímetro a centímetro, ella arqueando la espalda ¡Más profundo, güey!. Ana lame donde se unen, su lengua rozando tu eje y los labios de Luisa, un trío de sensaciones que te hace gruñir. El ritmo acelera, piel contra piel slap-slap, olores mezclados de sexo y sudor, gemidos subiendo como una sinfonía.

Luisa cabalga tu polla ahora, sus caderas girando como en un baile prohibido, tetas saltando hipnóticas, mientras Ana se sienta en tu cara, su culo redondo presionando, su ano y coño abiertos para tu lengua. La pruebas, saboreando todo, manos amasando sus nalgas firmes. Estoy en el cielo, estas chavas me vuelven loco, piensas mientras el orgasmo se acerca, pero lo contienes, queriendo más.

La intensidad psicológica crece: miradas de complicidad, susurros Te sientes increíble, risas entre jadeos. Ana confiesa Siempre quise un pornohub trios en vivo, y esto es mil veces mejor, empoderándolas, rompiendo barreras. Tú las volteas, follas a Ana por detrás mientras ella come a Luisa, dedos en culos, explorando límites con permiso mutuo. El clímax se construye, pulsos acelerados, músculos tensos.

Finalmente, el acto tres explota. Tú sales de Ana, ellas se arrodillan de nuevo, bocas abiertas. Chorreas semen caliente en sus lenguas, gruesas cuerdas blancas que lamen y comparten en un beso profundo, saboreando tu esencia salada. Ellas se corren también, Ana frotando su clítoris hasta temblar, Luisa con tus dedos dentro, chorros de placer mojando las sábanas. Gimen alto, cuerpos convulsionando, el aire cargado de feromonas.

El afterglow es puro. Se tumban enredados, pieles pegajosas enfriándose con la brisa nocturna que entra por la ventana. Besos suaves, caricias perezosas. Ana susurra Gracias, amor, fue épico, Luisa agrega Neta, repitamos pronto, pinches calientes. Tú sonríes, sintiendo el pecho lleno, no solo de placer físico, sino de conexión profunda. El mar susurra afuera, estrellas testigos de su noche inolvidable.

Duermen así, exhaustos y satisfechos, soñando con más aventuras, el recuerdo de esa pasión a tres grabado en sus almas. Mañana será otro día, pero esta noche, pornohub trios se hizo realidad, mejor que cualquier fantasía.

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