Relatos Salvajes
Inicio Sexo en Grupo Trio con Mi Novia XXX Pasión Desatada Trio con Mi Novia XXX Pasión Desatada

Trio con Mi Novia XXX Pasión Desatada

5910 palabras

Trio con Mi Novia XXX Pasión Desatada

Era una noche calurosa en el DF, de esas que te hacen sudar hasta el alma. Mi novia, Ana, y yo estábamos en nuestro depa en Polanco, con las luces bajas y una playlist de reggaetón sonando bajito. Ana, con su morena piel brillante por el aceite que se había echado, traía un vestidito negro que se le pegaba al cuerpo como segunda piel. Neta, cada vez que la veía así, se me paraba la verga al instante. Hacíamos tres años juntos, y aunque la chambeábamos chido en la cama, últimamente hablábamos de espacios nuevos. "Wey, ¿y si probamos un trío?", me soltó una vez, medio en broma, pero con los ojos brillando de picardía.

Esa noche, su amiga Carla llegó de sorpresa. Carla era una culona de campeonato, con tetas firmes que pedían ser chupadas y un tatuaje de rosa en la nalga que Ana me había mostrado en fotos. Las dos se conocían de la uni, y siempre había esa vibra coqueta entre ellas. "¡Órale, carnal!", gritó Carla al entrar, con una botella de tequila en la mano. Traía jeans rotos que le marcaban el camel toe y una blusa escotada. Nos dimos un trago, platicamos pendejadas, y de repente Ana se recargó en mí, susurrándome al oído: "¿Qué tal si hoy hacemos realidad ese trio novia xxx que tanto vemos?" Su aliento olía a tequila y a su gloss de fresa, y sentí un cosquilleo en la entrepierna.

El aire se cargó de electricidad. Me quedé mirándolas, el corazón latiéndome como tamborazo en una fiesta. "¿Están seguras, neta?", pregunté, pero mi verga ya respondía por mí, dura como fierro. Ana rio bajito, un sonido ronco que me erizaba la piel, y jaló a Carla de la mano. Se pararon frente a mí,

mientras yo pensaba: "Esto es el puto paraíso, wey, no la cagues".
Ana besó a Carla primero, sus labios carnosos chocando con un smack húmedo. Yo olía su perfume mezclado, vainilla y jazmín, y el calor de sus cuerpos acercándose.

La tensión crecía como olla exprés. Ana me miró con ojos de fuego: "Ven, amor, únete al trio novia xxx". Me levanté, las manos temblándome un poco de pura adrenalina. Toqué la cintura de Ana, suave como seda bajo el vestido, y bajé a Carla, sintiendo sus curvas firmes. Sus pieles eran calientes, contrastando con el sudor fresco que perlaba sus cuellos. Besé a Ana profundo, lengua danzando con la suya, sabor salado y dulce, mientras Carla me mordía el lóbulo de la oreja, su aliento caliente enviando chispas por mi espina.

Nos fuimos al sillón, ropa volando como confeti. Ana quedó en tanguita roja, sus pezones duros asomando por el brasier. Carla, desnuda ya, tenía la panocha depilada, brillando de humedad. "Mírala, wey, está chingona", dijo Ana, jalándome la verga por encima del bóxer. El toque de sus dedos fríos en mi piel ardiente fue un rayo. Me arrodillé entre ellas, olfateando ese aroma almizclado de excitación femenina que me volvía loco. Lamí primero a Ana, su clítoris hinchado pulsando bajo mi lengua, sabor ácido y salado como mar. Ella gemía: "¡Ay, cabrón, así!", arqueando la espalda, sus uñas clavándose en mis hombros.

Carla no se quedaba atrás. Se recostó, abriendo las piernas, y Ana se lanzó a su concha, chupando con hambre mientras yo metía dos dedos en Ana, sintiendo sus paredes contrayéndose, calientes y resbalosas. El sonido era obsceno: slurp slurp de lenguas y jugos, mezclado con jadeos roncos. Sudor corría por sus tetas, gotas cayendo en mi boca cuando las besaba. Mi verga latía, pre-semen goteando, rogando atención. "Chúpamela, Carla", gruñí, y ella obedeció, engulléndola hasta la garganta. Su boca era un horno húmedo, lengua girando alrededor del glande, sabor salado mío en sus labios cuando me besó después.

La intensidad subía. Internamente luchaba:

"No te vengas ya, pendejo, aguántale para que goce mi novia".
Cambiamos posiciones. Ana se montó en mi cara, su culo rebotando mientras yo la devoraba, olor a sexo puro invadiendo mis fosas nasales. Carla cabalgaba mi verga, lenta al principio, sus caderas girando como en un perreo. Sentía cada vena de mi polla rozando sus paredes, apretándome como puño. "¡Qué rica tu verga, wey!", gritaba Carla, tetas saltando. Ana se inclinaba a besarla, lenguas enredadas sobre mí, saliva cayendo en mi pecho.

El ritmo se aceleró. El sillón crujía bajo nosotros, pieles chocando con plaf plaf, sudor volando. Olía a sexo crudo, a tequila derramado y a ellas dos mezcladas. Ana temblaba, su orgasmo acercándose: "¡Me vengo, cabrones!". Su concha se contrajo en mi boca, jugos inundándome, sabor explosivo. Carla no tardó, gritando "¡Chingado, sí!", su interior ordeñándome. Yo aguanté, volteándolas para penetrar a Ana por atrás mientras Carla lamía sus tetas. El culo de Ana era perfecto, redondo, rebotando contra mi pubis. Cada embestida era fuego, sus gemidos vibrando en el aire denso.

El clímax nos alcanzó como tsunami. "¡Córrete adentro, amor!", suplicó Ana, y exploté, chorros calientes llenándola, mi cuerpo convulsionando. Carla se unió, frotándose contra nosotros, todas las tres almas en éxtasis. Colapsamos en un enredo de miembros sudorosos, respiraciones agitadas calmándose poco a poco. El aroma persistía, pegajoso y satisfactorio, mientras besos suaves sellaban el momento.

Después, en la cama con sábanas revueltas, Ana se acurrucó en mi pecho, su piel aún tibia. "Fue el mejor trio novia xxx, ¿verdad?", murmuró, riendo suave. Carla, a mi otro lado, trazaba círculos en mi abdomen: "Neta, carnal, hay que repetir". Yo sonreí, el corazón lleno. No hubo celos, solo conexión profunda, como si hubiéramos cruzado un puente juntos. El DF zumbaba afuera, pero adentro, éramos un mundo propio de placer y cariño. Esa noche cambió todo, nos dejó más unidos, con promesas de más aventuras calientes.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatossalvajes.cc.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.