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Pasión Desenfrenada en Triara Querétaro

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Pasión Desenfrenada en Triara Querétaro

Llegas a Triara Querétaro un sábado por la tarde el sol filtrándose por las altas ventanas del centro comercial baña todo en una luz dorada cálida que hace que el aire huela a café recién molido mezclado con el dulce aroma de las churrerías y pretzels calientes Tus pasos resuenan suavemente sobre el piso de mármol pulido mientras caminas entre las tiendas repletas de gente riendo comprando probándose ropa Tú llevas una falda ligera que roza tus muslos con cada movimiento y una blusa escotada que deja entrever el encaje de tu brasier negro Sientes el roce fresco de la tela contra tu piel erizándola ligeramente

Estás aquí por un capricho solo querías distraerte de la rutina de la oficina de las mañanas eternas frente a la compu Pero algo en el ambiente te acelera el pulso el bullicio de las voces mexicanas gritando ofertas ¡Llévatela ahorita wey neta está bien barata! y las risas de las chavas posando para selfies Te detienes frente a un escaparate de lencería roja brillante imaginando cómo se sentiría esa tela sedosa contra tus pezones endurecidos cuando de pronto lo sientes una mirada ardiente clavándose en tu espalda

Te volteas y ahí está él alto moreno con una camiseta ajustada que marca sus pectorales y unos jeans que abrazan sus caderas de manera pecaminosa Sus ojos cafés oscuros te recorren de arriba abajo deteniéndose en tus labios en el valle entre tus senos en la curva de tus caderas

¿Qué chingados este pendejo tan guapo?
piensas mientras un calor sube por tu vientre Te sonríe con esa media sonrisa juguetona típica de los queretanos y se acerca con paso confiado

—Hola guapa ¿buscando algo en particular o solo andas paseando por Triara Querétaro como yo? dice su voz grave ronca con ese acento central que te eriza la piel

Le respondes con una sonrisa coqueta —Paseando nomás pero quién sabe igual y encuentro algo interesante Tus palabras salen con un tono juguetón y él ríe mostrando dientes perfectos Su nombre es Alex un arquitecto local que vive cerca y vino a comprar un regalo para su carnal Él te invita a caminar juntos y aceptas el corazón latiéndote fuerte en el pecho

El segundo acto comienza con esa tensión eléctrica que crece como una tormenta en el horizonte Pasean por las vitrinas de Triara Querétaro rozando hombros accidentalmente al principio luego intencionalmente Su mano roza la tuya y la toma suave pero firme entrelazando dedos El calor de su palma áspera por el trabajo manual te hace imaginar esas manos explorando tu cuerpo entero Huelen a colonia fresca con notas de madera y algo masculino almizclado que te marea

Se sientan en la terraza de un café piden unos cafés de olla con canela el vapor subiendo en espirales calientes Él te cuenta de su vida —Aquí en Querétaro todo es chido pero a veces extraño un poco de acción wey y tú sientes su rodilla presionando la tuya bajo la mesa el roce deliberado enviando chispas directas a tu clítoris que palpita ansioso Le confiesas que estás soltera hace meses y que los vibradores ya no bastan su mirada se oscurece de deseo puro

Quiero besarlo ya mismo aquí en medio de Triara Querétaro que todos vean cómo me derrito por él
piensas mordiéndote el labio Él se inclina —Nena estás tan rica que no aguanto verte así ¿vamos a otro lado? Asientes el pulso retumbando en tus oídos como tambores de una fiesta en las plazas queretanas

Salen del centro comercial el estacionamiento subterráneo fresco y oliente a concreto húmedo Su camioneta negra los espera él abre la puerta para ti y apenas cierras la suya sus labios caen sobre los tuyos besos urgentes hambrientos su lengua invadiendo tu boca saboreando a café y a él puro hombre Sus manos suben por tus muslos levantando la falda dedos ásperos rozando el encaje húmedo de tus panties Ya estás empapada el aroma de tu excitación llenando el espacio confinado

Él arranca pero no van lejos un hotel boutique a cinco minutos en el corazón de Querétaro con vistas a las luces de la ciudad La recepcionista les sonríe cómplice mientras firman rápido Las manos tiemblan de anticipación En el elevador no aguantan él te empuja contra la pared besándote el cuello mordisqueando lóbulos succionando piel hasta dejar marcas rosadas Tus gemidos resuenan suaves ¡Ay cabrón no pares!

La habitación es un remolino de sábanas blancas pieles sudorosas Él te desnuda despacio saboreando cada centímetro primero la blusa volando luego el brasier liberando tus tetas plenas pezones duros como piedras que él chupa lame muerde alternando lengüetazos largos y succiones profundas El placer es un rayo que te recorre la espina dorsal arqueas la espalda gimiendo su nombre Tus manos bajan a su verga dura gruesa palpitante bajo los jeans la liberas acariciándola de la base a la punta sintiendo las venas hinchadas el prepucio suave deslizándose —Qué verga tan chingona papi le susurras y él gruñe bajándote las panties

Te tumba en la cama abre tus piernas inhalando profundo tu aroma almizclado dulce de mujer en celo Su lengua ataca tu panocha primero besos suaves en los labios mayores luego separándolos para lamer el clítoris en círculos rápidos succionándolo como si fuera un dulce Tus jugos lo bañan él los lame con deleite —Estás deliciosa nena como miel de maguey Tus caderas se alzan empujando contra su boca el orgasmo construyéndose como una ola gigante gemidos ahogados convirtiéndose en gritos ¡Sí sí Alex no pares voy a venirme!

El clímax te destroza olas de placer convulsionando tu cuerpo entero uñas clavándose en sus hombros él no para lamiendo hasta que tiemblas incontrolable Lágrimas de éxtasis corren por tus mejillas Luego lo jalas arriba montándolo como una amazona su verga entrando centímetro a centímetro estirándote llenándote hasta el fondo El ritmo es frenético piel contra piel palmadas húmedas olores a sexo sudor almizcle el colchón crujiendo bajo el embate Tus tetas rebotan él las agarra pellizcando pezones mientras tú cabalgas duro profundo sintiendo su glande besar tu cervix

Esto es el paraíso wey nunca había sentido una verga tan perfecta follándome así
piensas el sudor goteando entre vuestros cuerpos El tercer acto culmina cuando él te voltea a cuatro patas embistiéndote por detrás manos en tus caderas nalgadas suaves que arden placenteramente —¡Qué nalgas tan ricas mamacita! gruñe acelerando el paso Sus bolas chocando contra tu clítoris cada thrust enviándote al borde otra vez Vienes de nuevo gritando su nombre el coño contrayéndose ordeñando su verga él no resiste cuatro embestidas más y explota dentro de ti chorros calientes inundándote semen espeso derramándose mientras colapsan juntos

El afterglow es dulce pausado respiraciones agitadas calmándose poco a poco Él te abraza desde atrás su verga aún semi-dura dentro frotando suavemente besos en tu nuca —Eres increíble guapa ¿regresamos a Triara Querétaro otro día? preguntas riendo Tú asientes acurrucándote en su pecho oliendo su piel salada el corazón latiendo en sincronía Reflexionas en silencio cómo un paseo inocente en el mall se convirtió en la follada de tu vida el deseo satisfecho pero con un anhelo nuevo por más Encuentras paz en sus brazos las luces de Querétaro titilando afuera prometiendo aventuras futuras

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