Perdi el Control con Lost It To Trying Lyrics
La fiesta en el depa de mi carnal en la Condesa estaba a todo lo que daba. Luces neón parpadeando, reggaetón retumbando en los chofis, y el olor a tequila reposado mezclado con perfume caro flotando en el aire. Yo, Ana, con mi vestidito negro ceñido que me hacía sentir como una diosa, me animé a subir al karaoke improvisado. Mis cuates me jaleaban: "¡Échale, morra! ¡Cántanos algo caliente!"
Escogí una rola gringa bien sensual, de esas que te ponen la piel chinita. Las letras eran puro fuego: algo sobre perder el control en la cama. Intenté seguir el ritmo, pero me enredé con el inglés. "I lost it to trying... lyrics... oh baby..." Mi voz se quebró en una risa nerviosa, y el salón explotó en carcajadas. Sentí el calor subiéndome a las mejillas, pero entonces lo vi a él.
Se llamaba Marco, un wey alto, moreno, con ojos que te desnudaban sin esfuerzo. Estaba recargado en la barra, con una chela en la mano, sonriéndome como si supiera todos mis secretos. "Déjame ayudarte con eso", dijo con voz grave, subiendo al escenario. Su aliento olía a menta y alcohol, fresco, invitador. Juntos atacamos la canción. Él cantaba perfecto: "Lost it to trying lyrics, girl, you drive me wild..." Nuestras voces se entrelazaron, sus manos rozando mi cintura accidentalmente, enviando chispas por mi espina.
Al bajar, no me soltó.
¿Qué carajos me pasa? Este pendejo me tiene ya mojadita con solo una mirada.Me invitó una copa, y platicamos. Era diseñador gráfico, carnal de un cuate, y neta, conectamos al instante. Hablamos de música, de noches locas, de cómo las letras de las rolas te hacen sentir vivo. Su risa era ronca, vibrando en mi pecho. Bailamos pegaditos cuando sonó un perreo lento. Sus caderas contra las mías, duro ya presionando mi muslo. Olía a colonia masculina, sudor fresco, deseo puro.
La tensión crecía como una tormenta. Sus dedos trazaban círculos en mi espalda baja, bajando peligrosamente. Yo arqueaba la espina sin darme cuenta, mis pezones endureciéndose contra la tela del vestido. "¿Quieres salir a tomar aire?", murmuró en mi oído, su aliento caliente erizándome la piel. Asentí, el corazón latiéndome como tambor. Caminamos al balcón, la ciudad brillando abajo, brisa nocturna refrescando mi piel ardiente.
Afuera, solos, me acorraló contra la pared con gentileza. Sus labios rozaron los míos, suaves al principio, probando. Sabían a tequila dulce y promesas. Abrí la boca, nuestra lengua danzando, húmeda, ansiosa. Gemí bajito cuando su mano subió por mi muslo, bajo el vestido, hallando mis panties empapados. "Estás chorreando, preciosa", gruñó, y yo solo pude jadear: "Tú me pusiste así, wey".
Me jaló adentro, a un cuarto vacío al fondo del pasillo. La puerta se cerró con clic suave, aislando el ruido de la fiesta. La cama king size nos esperaba, sábanas blancas oliendo a lavanda. Nos devoramos con besos, manos ansiosas quitando ropa. Su camisa voló, revelando pecho firme, músculos tensos bajo piel morena. Lamí su cuello, salado, masculino. Él desabrochó mi vestido, dejándome en bra y tanga negra.
Neta, nunca me había sentido tan expuesta, tan deseada. Sus ojos me comían viva.
Me tumbó en la cama, su cuerpo cubriendo el mío. Peso delicioso, piel contra piel. Besó mi cuello, chupando suave, dejando marcas que dolían rico. Bajó a mis tetas, lamiendo pezones duros, mordisqueando hasta que arqueé la espalda gritando bajito. "¡Órale, Marco! No pares..." Sus manos exploraban, dedos hundiéndose en mis nalgas, amasando. Olía mi arousal, almizclado, embriagador.
Intenté provocarlo, recordando la rola. Me incorporé un poco, susurrando ronca: "Lost it to trying lyrics... make me lose it, papi". Reí nerviosa, pero él captó la onda. Sonrió pícaro, bajando entre mis piernas. Besó mi interior de muslos, lengua trazando caminos húmedos. Cuando llegó a mi clítoris, lamidas lentas, circulares, me volví loca. Gemí fuerte, caderas moviéndose solas. Chupaba como experto, sorbiendo mis jugos, dedos entrando y saliendo despacio. Intentaba cantar fragmentos de la letra para no gritar, pero fallé: "Lost it... to... ahhh, carajo". Perdí el control total, orgasmos building como ola.
Él se quitó el pantalón, verga gruesa, venosa, palpitando. La tomé en mano, piel aterciopelada sobre acero, pre-semen brillando en la punta. La lamí, salada, adictiva. Lo chupé profundo, garganta acomodándose, él gimiendo "¡Qué rica boca, morra!" Lo llevé al borde, pero se apartó. "Ahora tú, reina".
Me puso a gatas, besando mi espalda mientras entraba lento. Estiré delicioso, llenándome completa. Empujones rítmicos, piel chocando piel, sudor goteando. Olía a sexo crudo, nuestros fluidos mezclándose. Agarró mis caderas, acelerando, bolas golpeando mi clítoris. Yo empujaba hacia atrás, perdida en placer.
Las lyrics se me borraron del cerebro. Solo existía su verga partiéndome en dos, su aliento jadeante en mi oreja.Grité su nombre, orgasmos explotando, paredes apretándolo. Él gruñó, llenándome caliente, pulsos interminables.
Colapsamos, enredados, respiraciones agitadas calmándose. Su mano acariciaba mi pelo, besos suaves en hombro. "Fue épico, ¿verdad? Perdiste el control con esas lyrics trying", bromeó, y reímos juntos, cuerpos pegajosos, satisfechos. La fiesta seguía afuera, pero nosotros en nuestro mundo. Me acurruqué en su pecho, oyendo su corazón latir fuerte. Neta, esa noche cambié. Las letras me habían llevado ahí, pero fue él quien me hizo volar.
Al amanecer, café en la cocina, planeando vernos de nuevo. Sus dedos entrelazados con los míos, promesa de más. Salí a la calle soleada, piernas flojas, sonrisa tonta. Perdí el control con "lost it to trying lyrics", y qué chido que lo hice.