Relatos Salvajes
Inicio Voyerismo Masturbandolo con mi mano derecha Masturbandolo con mi mano derecha

Masturbandolo con mi mano derecha

3839 palabras

57,796

Tras varios días de lo de que comiera la pollas de Antuán y Gonzalo… mi marido estaba super borde y amargado asta le volvi a mencionar lo de mi divorcio, pero el hizo oídos sordos.

Pasaron los días y me tocaba ir 29/10/2015 a las 15:15 al hospital donde ocurriría algo inesperado pero muy grato jijiji.

ya en mi trabajo unas compañeras mayores que yo me dijeron que hubo un accidente y que vendrían heridos al hospital con gravedad… una vez calmado todo fui a cada habitación una por una para comprobar que no faltara de nada a los pacientes. uno de ellos era nada mas que German: tenia una pierna escayolada y una venda en la cabeza.

– kass eres tu – dijo estrañado a la par que sorprendido.

– si Germancito, que raro que me llames Kass jiji – dije picaronamente.

– es que igual conocen a tu marido y no querría fastidiarla kass – dijo sin parar de verme el uniforme de enfermera.

– jijii que mono, que va ellas no saben nada de mi y mi marido nunca bino a recogerme – y viendo para su bulto de la entrepierna que la tenia muy erguida – jijii anda Germancito parece que te gusta que sea tu enfermera de tarde jiiji.

– la verdad es que estas muy erótica hufff – to me acerque a el y corriendo las cortinas de la cama donde estaba para que el otro paciente en coma por si acaso no viera nada – que haces kass

– pues que voy hacer pues cuidarte nene jijii – destape su pequeña polla empalmada y empece a masturbarlo – te gusta eeeh cerdo.

seguía masturbandolo con mi mano derecha y con mi otra mano masajeaba los cojones. el me miraba con gran excitación mordiéndose los labios y suspirando. yo empece acelerar cada vez mas, asta que me la metí en la boca empezando una mamada a tres mil. el empezó a gemir cada vez mas fuerte y yo aceleraba el ritmo de mi comida de polla.

– mi estrella hufff quieres mi leche cariño – decía sujetándome la cabeza.

– no me digas cariño dime Zorra que sabes que me gusta – seguía comiéndosela cada vez mas deprisa y fuerte.

– quieres mi leche zorra dime la quieres joder – su polla se notaba que estaba en las ultimas para echar todo su rico néctar.

– claro que la quiero hijo de puta dámela toda que no quede ni una gota cerdo asqueroso – al decir eso empezó a correrse manchándome el uniforme de enfermera y toda mi boca, cosa que trague la que estaba en mi boca jijii.

luego escuchamos como entraba una compañera y me decía…

– señorita Kassandra esta bien ese paciente? dijo acercándose la sombra de ellas a las cortinas de la cama.

– si todo bien estoy duchandolo, bueno asta luego – ella cerro la puerta y se fue.

– mi estralla hufff falto poco – yo empece a quitarme el uniforme y el sorprendido – que haces cielo estas loca?

– calla nene jiii tengo ganas de una follada que hace ya mucho que Antuán no me folla – coloque su polla en la entrada de mi muy mojado coño y la entruduci – huffff gracias German por quitarme las telarañas mmmmm que rico.

– ooooooh dios que mojado y caliente lo tienes – dijo sujetándome del culo, mientras yo arriba sentada en su polla empece cabalgar a cinco mil y el flipandolo a colores.

el pobre se miraba que no podría aguantar mucho mas rato y yo seguía igual de fogosa y loca encima de su polla pequeña pero durisima mmm asta que empezó a correrse dentro de mi coño y yo seguía saltando a cinco mil asta correrme yo…

– bueno German espero que ayas disfrutado jijji te quiero nene – el se quedo enseguida dormido de la caña que le di.

tras pasar las oras volví a mi casa y intente provocar a Antuán para comerle su enorme polla pero cuando le metí mano en el paquete este aparto mi mano y se fue a cama diciendo.

– déjame en paz joder que pesada, vengo del trabajo estoy cansado joder – to me quede muy dolida por mi orgullo.

cada uno se acostó al lado de la cama de matrimonio y nos dormimos FIN.

Autor: Kass32

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a relatossalvajes.cc.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.